lunes, septiembre 18, 2006

Toma de contacto

Cada vez que opinamos, nos retratamos; y también lo hacemos, sin duda, cuando mostramos capacidad para evolucionar y entender los argumentos de los demás. Todos tenemos influencias que nos han marcado, que nos han empujado a adentrarnos en territorios desconocidos hasta entonces. Decía Winston Churchill que las actitudes son más importantes que las aptitudes, y atinaba de lleno. Se trata de abrir horizontes, apartar prejuicios y conocerse mejor. Desgraciadamente, no faltan los que se retroalimentan sin fin, los que se encierran en sus torres de marfil, negando a los otros su parte de razón. La tensión intelectual basada en poner a prueba las afirmaciones propias siempre ayuda a avanzar desde el respeto. Ése debe ser el ámbito de cualquier foro de reflexión que busque acercar a las personas. Sobre todo, en un lugar donde vivir de espaldas a quienes piensan diferente se había convertido en hábito.

No hay comentarios: