domingo, febrero 18, 2007

Voces silenciosas

La plataforma de mujeres Ahotsak comenzó reflejando la esperanza de paz que parecía abrirse camino en Euskadi a partir del alto el fuego permanente de ETA decretado el 22 de marzo. Ver trabajando codo con codo a personas de diversas y hasta contrapuestas procedencias ideológicas en un mismo grupo no es habitual por estos lares y la novedad causó cierto asombro y admiración. Las mujeres aparentaban abrir caminos vetados hasta entonces para los hombres, desbrozando posibilidades inéditas de conocimiento mutuo y comprensión. Mientras el proceso duró y hubo que hacer reflexiones genéricas y bienintencionadas, las diferencias lógicas en un foro tan plural se fueron superando. Las regañinas o el desmarque de determinadas formaciones políticas, incluso de aquellas en las que militan algunas de las integrantes de Ahotsak, le dieron aún más valor al trabajo del grupo. Pero el 30 de diciembre ETA colocó una furgoneta bomba en Barajas y se llevó por delante la vida de dos personas. Ya no valían las meras proclamas sin destinatario concreto y había que posicionarse ante un hecho tan grave, que conculca de forma elemental los derechos humanos. Y, como fue habitual durante largos años, las que siempre aparecían en primera línea cuando eran sus compañeras las que tenían problemas con sus respectivos partidos, desaparecieron. Después de mostrarse comprometidas con una serie de principios básicos, no supieron dar la cara si era para decirle a ETA que está de sobra. Pueden denunciar la situación de De Juana, las actuaciones de la Ertzaintza, las detenciones de presuntos terroristas, incluso, cómo no, todo tipo de guerras, pero no a ETA, repudiada por la inmensa mayoría de los vascos. Las representantes de la izquierda abertzale actuaron no como mujeres comprometidas con Ahotsak, sino como correas de transmisión de quienes no censuran a ETA por la sencilla razón de que encuentran justificación a sus acciones terroristas. Son voces silenciosas ante la barbarie, que sólo hablan para reclamar derechos que niegan a los demás.

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