sábado, abril 07, 2007

Tiempos difíciles

Las acusaciones de unos, el PP, señalando que el proceso llamado de paz y de normalización política prosigue de forma más subterránea que nunca y los desmentidos de otros, el Gobierno y el PSOE, insistiendo en que las vías de diálogo con Batasuna y su entorno han quedado completamente rotas, están consiguiendo marear a los ciudadanos. Nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que está ocurriendo. La presentación de ASB ha venido seguida de la rápida reacción del Gobierno y de los resortes jurídicos del Estado y diríase que los pasos dados son un síntoma de que, efectivamente, el atentado de Barajas dinamitó el proceso de manera irreversible. Dentro de pocas horas publico en Deia una entrevista con el presidente del EBB del PNV, Josu Jon Imaz, que resulta esclarecedora. Viene a decir que no hay proceso, que la deriva de Batasuna en los últimos meses es "incomprensible", y deja claro que ETA decidió hace meses acabar con esta nueva tentativa para lograr la paz. En sus respuestas se resume lo que ha dado de sí un proceso que se decía que era más sólido que nunca. Cuando los partidos estaban a punto de lograr un preacuerdo, con contenidos importantes, alguien, ETA, obligó a Batasuna a desdecirse y a poner sobre la mesa condiciones imposibles. Al salir de la entrevista me quedó la sensación de que la etapa iniciada con el anuncio del alto el fuego del 22 de marzo ha acabado. Una vez más, la izquierda abertzale ha trampeado con las esperanzas puestas en un final definitivo del terrorismo. Hoy por hoy, todo indica que podemos vernos inmersos de nuevo en la dinámica del miedo, del asesinato. No quedan resquicios para llegar a ningún tipo de compromiso con una Batasuna que, como siempre, sigue fiel a los dictados de ETA. Sólo nos quedan las llamadas a la unidad, para afrontar todos juntos lo que pueda venir, mostrando firmeza democrática frente a quienes saben que han perdido toda esperanza de imponerse pero se empeñan en hacer el máximo daño posible. Pese al espejismo de Anoeta, el conglomerado de la izquierda radical continúa sin actuar en clave política. Lo hace en función de un militarismo abyecto. Parecen decididos a matar o a morir. O, más bien, a suicidarse. Pero dejando antes un reguero aún mayor de sangre ajena.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cuales son esas condiciones inaceptables señor Imaz?? Hacer una consulta para ver si la ciudadanía está de acuerdo con la Yvasca? A no, eso nos lo meten por el culito bien untado de baselina, con el abrazo de los señores del PSOE y el consentimiento de unos socios de partido que dicen ser de izquierdas EA-EB pero que a la hora de la verdad...
Creo que en este pais con la excusa de ETA mucha gente se está haciendo de oro y cuando de pronto apareció la posibilidad de encontrar la salida a todo esto creo que a más de uno se le atragantó su sueño de seguir haciendose rico.
Y lo más curioso es ver como estos señores se hacen una piña para preparar a la sociedad para cuando ETA rompa definitivamente la tregua y así justificar toda clase de ilegalizaciones y torturas.
Muy bien, sigan esperando, están haciendo un buen trabajo.
Pero trankilos, ustedes señores de grandes despachos y sillones de medio millón con todo tipo de escoltas y comodidades, sigan gobernando, que lo hacen muy bien.