domingo, abril 22, 2007

Un día para las víctimas

Debieran ser todos los días del año, y que hoy sea un día para las víctimas puede ayudar a conseguirlo. Ha sido mucho, demasiado, tiempo de silencio, de miedo, de incomprensión. De mirar de soslayo a quienes más estaban sufriendo. Por ello, la sociedad vasca debe hacer acto de contrición, y este mediodía lo hará a través de sus máximos representantes gubernamentales y parlamentarios. No debe ser un gesto que caiga en saco roto, que sólo sirva para una solidaridad momentánea, fugaz. ETA ha sembrado el país de víctimas, de dolor. Hay que reconocer ese sufrimiento, y dar cobertura social permanente a quienes lo padecen desde que una banda de desalmados se cruzó en su camino. El dolor de las víctimas debe ser el de todos y cada uno de los ciudadanos, porque la banda los asesinó pretendiendo con ello forzar la modificación de las reglas de convivencia democrática que la sociedad, a través de sus electos, se había dado a sí misma. Pero no es suficiente con dar cariño a las víctimas, con ayudarlas día a día y hacer que se sientan reconocidas en cada momento. Hay que trabajar para que no vuelva a haber ni una más. Y eso requiere la unidad de los partidos, la firmeza ante los titubeos de la izquierda radical que amenaza con volver al pasado, la delimitación de unas líneas rojas básicas ante quienes promocionan a quienes han delinquido y agudizan el dolor de los que han sufrido. No debe existir la mínima comprensión ante aquellos que matan o ayudan a hacerlo a través de la delación o la colaboración. No se les puede considerar ovejas descarriadas del propio rebaño. Nada puede unir con quienes justifican la muerte ajena. Se ha avanzado mucho en esta dirección, pero queda un arduo trabajo por hacer. Se trata de que el día de hoy, la jornada de reconocimiento y de cariño hacia las víctimas, se extienda a todos y cada uno de los rincones del calendario.

No hay comentarios: