domingo, junio 24, 2007

Ayamonte

ETA se dispone a convertir en realidad sus amenazas. Los más de cien kilos de explosivos hallados en el vehículo del que huyeron varios terroristas en Ayamonte así lo atestiguan. El día menos pensado volverá, con toda su crudeza, un pasado que creíamos en vías de superar. Pero, a pesar de todo, se superará. La inmensa mayoría de la sociedad vasca ha apostado por ello hace tiempo y no tolerará una vuelta atrás prolongada a lo más oscuro de la historía del País Vasco. Quienes sólo ofrecen un presente y un futuro de violencia se están quedando cada vez más solos en la calle. ANV reunió el pasado sábado en las calles de Bilbao a unas 7.000 personas, muy por debajo de las cifras que eran habituales para la izquierda abertzale. La deslegitimación social del terrorismo se está abriendo camino, lenta pero inexorablemente. Y es un proceso irreversible. Esa batalla silenciosa por ganas espacios públicos para quienes defienden la convivencia y la democracia terminará por derrotar a los violentos. Puede parecer puro voluntarismo, más aún vista la cosecha de votos de ANV, pero incluso entre sus filas se empieza a reconocer que el terrorismo no puede ser el instrumento para ningún logro político. La sociedad vasca debe mostrarse sin fisuras en defensa de la paz y la libertad. Batasuna ha de ver que Ayamonte no es el camino. Hay que hacérselo ver cada día, dando la cara en la calle. Son momentos difíciles, de tensión contenida, de honda preocupación en muchas casas. Es la hora de cerrar filas en favor del diálogo como único instrumento válido en democracia. Por eso resulta tan lamentable que haya quien todavía no se quiera dar por enterado de que no se amansa a un tigre con caricias. EA, otra vez, araña unas cotas miserables de poder local subido a la grupa de ANV. Cuánta irresponsabilidad.

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