domingo, junio 17, 2007

Nuevos ayuntamientos, viejas actitudes

Si quedaba algún despistado que tuviera dudas sobre lo que es la actual ANV, ayer se le despejarían definitivamente, salvo que padezca miopía aguda. Cual monstruo político, ha revivido por obra de Batasuna para llegar allí donde la formación ilegalizada no podía. A los ayuntamientos, por ejemplo. Las gentes de la izquierda radical tienen entre sus características la de repetir determinadas consignas hasta que se las creen a pies juntillas. Al ser jornada de constitución de los nuevos consistorios, tocaba pedir "respeto a la voluntad popular" y denunciar que en España hay "demokrazia zero". Quienes son corresponsables, por acción u omisión, de que la mayoría de los electos vascos estén amenazados y vayan escoltados exigen, a voz en grito, que prime el deseo de los ciudadanos. No es pequeña la paradoja. Si partieran de la asunción de algo tan básico como que hay que respetar la vida de quienes no piensan como ellos, podrían encauzar sus energías hacia empresas más acordes con la civilidad. Lekeitio fue un ejemplo claro de cómo entienden la acción quienes la llevan en sus siglas. Amplio repertorio de insultos y amenazas, la urna en la que se votaba para elegir alcalde arrojada por la ventana... José María Cazalis, sufrido regidor de la villa marinera, comparaba lo padecido ayer con la situación de Alemania en 1933. Tenemos el totalitarismo al cabo de la calle. Los vociferantes de mano alargada y puño dispuesto no ven más allá de sus propias ideas (?) políticas, ni muchas más personas que quienes les acompañan en ese viaje a las cavernas. Todo lo demás es fascismo, otra paradoja, o lo que para ellos es su peor variante, el españolismo, identificado con Franco, como corresponde a quien se ha quedado anclado en el abecé de la política y de la vida, al que no es capaz de avanzar por la senda de la gradación, de los matices. Por el camino de la complejidad, de los matices, en definitiva. Y, por supuesto, aquellos que osan discrepar no son ciudadanos, ni siquiera seres humanos en muchos casos, sino carne de cañón del "ETA mátalos". Esa es la democracia que nos ofrecen a quienes aquí, y es un decir, vivimos. La que nos iguala en el descanso eterno.

1 comentario:

Benita dijo...

Well said.