lunes, septiembre 24, 2007

Desobediencias varias

Sé que a Begoña Errazti, la presidenta de EA, no le agradan mis críticas, porque así me lo hizo saber en su momento personalmente. Pero hay ocasiones en que es difícil mantener impasible el ademán escuchando determinadas cosas. Ayer se celebró en Portugalete el Alkartasun Eguna o Día del Partido en el que tanto Errazti como su lugarteniente Unai Ziarreta se desahogaron a conciencia. Posiblemente las jornadas de exaltación partidaria se prestan a este tipo de pronunciamientos desatados, aunque hace tiempo que la dirigencia de EA avanza o retrocede, según se vea, cuesta abajo, electoralmente, y sin frenos, en su maximalismo. Errazti gusta de equiparar a Euskadi con Escocia o Quebec, a las que, por otra parte, desde el punto de vista político, se asemeja como un arenque a un lagarto. La indefinición territorial del sujeto político, la radical disparidad del grado de conciencia nacional entre sus partes o la organización interna de tipo confederal son, sin entrar en grandes profundidades, algunas de las diferencias sustanciales. Lejos de realizar un análisis riguroso de todo ello y de extraer las conclusiones oportunas, Errazti llama a la desobediencia de los abertzales ante el Estado y a que el Parlamento vasco adopte posiciones de Cámara "nacional" en caso de que no prospere el modelo de profundización en el autogobierno que su partido defiende. Parece desconocer la realidad en la que vive, de lo que ya dan cuenta los exiguos resultados electorales de EA, y se muestra dispuesta a encabezar una especie de revuelta en la que no parecen dispuestos a seguirla muchos más que los escasos seguidores que se dieron cita en la Plaza de la Ranchería de la localidad vizcaína. Mientras su socio catalán, ERC, gobierna de la mano del PSC y de IC-Verds y proclama su querencia por "avanzar más despacio para avanzar todos", Errazti se salta todos los límites de velocidad y de sensatez política, alentando, además, al PNV y a Ezker Batua a que salten al vacío junto a ella. Y es que se empieza acudiendo con entusiasmo a todos los foros propiciados por la izquierda abertzale para darle mil vueltas a todo menos a la necesidad de condenar el terrorismo de ETA, se sigue gobernando con ANV en todos los ayuntamientos posibles tras la ruptura de la tregua con tal de quitar poder municipal al PNV y se acaba perdiendo definitivamente el norte amagando con revoluciones de domingo a mediodía.

2 comentarios:

Crapúscula dijo...

Inapelable.

Me gustaría conocer tu opinión sobre una "consulta popular".

Joseba Arruti dijo...

Espero que te sirva el texto titulado "La consulta". Ahí intenté expresar mis inquietudes sobre esa cuestión. Y muchas gracias por tus comentarios de ánimo.