miércoles, septiembre 19, 2007

Gernika y tortura

Desde las elecciones municipales del pasado 27 de mayo, Eusko Alkartasuna, vencedora de los comicios, gobierna con ANV en el Ayuntamiento de Gernika. La formación de la izquierda radical pasó el corte de la Ley de Partidos en la Villa Foral, a pesar de presentar el mismo cabeza de lista de la candidatura que sí fue ilegalizada hace cuatro años. Paradojas de quienes aplican las leyes. El aspirante a la alcaldía por EA, quien llevaba optando al cargo desde 1991 si no me equivoco, consiguió superar al PNV en esta ocasión, después de una lastimosa gestión de la formación jeltzale, que perdió de esta manera sus primeras elecciones en la localidad desde 1977. El nuevo alcalde eligió como socio de gobierno a ANV, en una operación que, al parecer, incluía también arrebatar al PNV las alcaldías de Busturia y Arteaga, lugares donde sí habían ganado en las urnas los presididos por Josu Jon Imaz. Conociendo de antemano el sectarismo con el que se mueven quienes apoyan a ETA, no hacía falta ser vidente para augurar que Gernika, símbolo mundial de la paz, a la altura de Hiroshima o Nagasaki, tal y como reconocen los munícipes de ambas localidades niponas, iba a convertirse muy pronto en una pieza más en las distintas estrategias de los radicales, lo que le empujaría sin remedio al descrédito. Y así comienza a ser. Ahora, sin ir más lejos, el Ayuntamiento está apoyando la celebración de una semana "contra la tortura", por importe de unos 10.000 euros. De entrada, la idea parece magnífica. Los malos tratos a las personas son un crímen odioso, y se deben combatir siempre. Nadie puede atentar contra la dignidad de un ser humano y todos los demócratas deben perfeccionar los sistemas para evitar ese tipo de hechos. Hasta ahí todos debiéramos estar de acuerdo. Lo que ocurre es que en la exposición y en los actos organizados estos días no se dice ni una palabra de la tortura a la que ETA ha sometido, y siguen sometiendo, a tantos y tantos ciudadanos vascos. Parece que Ortega Lara fue el invitado de unos amables activistas que lo acogieron en un zulo. O que Miguel Ángel Blanco murió de un ataque al corazón. Se diría, en definitiva, que los más de 800 asesinados y los miles de amenazados no existen en Euskadi, y precisamente para quienes dicen hablar en nombre de los derechos humanos. A este juego se presta el Ayuntamiento de la ciudad que es icono universal de la paz, dando cobertura a quienes callan ante los crímenes de ETA y jalean a sus presos como si fueran angelicales benefactores. En una palabra: vergonzoso.

2 comentarios:

Crapúscula dijo...

Malos tiempos para Gernika. Por si faltaba algo, algunos gustan de meterse a pedir disculpas sin leer un sólo libro de historia.

http://blogs.elcorreodigital.com/index.php/magonia/2007/04/28/bombardeo_espana_gernika_en_abril_de_1937

Crapúscula dijo...

http://blogs.elcorreodigital.com/index.php/
magonia/2007/04/28/bombardeo_espana_gernika_
en_abril_de_1937

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