jueves, marzo 29, 2007

Barajas

Las diferentes fuerzas de seguridad del Estado están en alerta máxima tras la detención, ayer, de ocho individuos acusados de pertenecer al comando Donosti de ETA. El consejero de Interior, Javier Balza, ha asegurado esta misma mañana que su departamento y el ministerio del mismo ramo están en "alerta máxima" tras esos arrestos y ante la hipótesis "muy real" de que la organización terrorista "está intentando reconstruir sus comandos y actuar". Partiendo de la presunción de inocencia, que en un Estado de Derecho siempre se debe salvaguardar hasta que se produzca un juicio y la consiguiente sentencia, los últimos acontecimientos resultan sumamente intranquilizadores, máxime cuando, al parecer, de nuevo, hay armas de fuego y explosivos de por medio. La izquierda abertzale política, atribulada tras el atentado de Barajas, parece empeñada en que los demás agentes se abstraigan de la existencia de ETA y se centren, únicamente, en sus propuestas, insistiendo en que "la paz está al alcance de la mano". La mención a la cercanía de tan tentador horizonte parece destinado a restar importancia a la vigencia del último comunicado de la banda, que no ha sido corregido a día de hoy. Batasuna no podrá aspirar a hacer política mientras no remueva del camino el obstáculo de ETA. Nadie va a aceptar ya ningún asomo de tutela ni de reparto de papeles. Otegi muestra una cara amable, explicitando continuas ofertas para explorar las vías dialogadas, proclamando el cumplimiento escrupuloso de la Ley de Partidos por parte de ASB, mientras los terroristas se reservan cualquier tipo de acción en función de cómo se desarrollen los acontecimientos. Ese esquema es inaceptable por antidemocrático. Recuerdo, como ilustrativa experiencia personal, la presentación de la propuesta de Anoeta, el 14 de noviembre de 2004. Me acerqué para ejercer mi labor profesional a un acto que se caracterizó por deformar el pasado para justificar el presente, cualquiera que éste hubiera sido. Otegi, con tono beatífico, rama de olivo en mano, ofreció diálogo, acuerdo y respeto a la pluralidad. A la salida, a trompicones, porque había mucha prisa en sacar a los periodistas del Velódromo, debió repartirse entre los presentes, como si fuera un hito, el número cien del Zutabe de ETA. Al día siguiente supe que me dedicaban media página, fotografía incluida, llamándome periodista-policía, epíteto de mal augurio por estos lares. Si a eso se añade una carta previa a modo de salutación mafiosa y otra aparición nueve números después en la misma siniestra publicación, no quedan muchos motivos para creer ni en ese respeto a la pluralidad, ni en la supuesta voluntad de diálogo, ni en un acuerdo basado en la libertad para expresarse. Eso es lo que no sirve, tender la mano mientras se mantiene latente la amenaza. Cualquiera que viva en Euskadi o siga de cerca la realidad vasca sabe que está descartada la posibilidad de que Batasuna condene a ETA o se aleje de ella, porque son extremidades del mismo organismo. A partir de ahí, si de verdad se quieren abordar las cuestiones políticas en igualdad de condiciones para todos, la izquierda abertzale en su conjunto debe rechazar la práctica de la violencia como instrumento para alcanzar objetivos que sólo corresponde definir a las formaciones representativas. Mientras se juegue con dos barajas no habrá avances, y la única alternativa será el retroceso. El atentado de Barajas, nombre evocador en este caso, descarta definitivamente cualquier proceso con reglas implícitas. Causó dos víctimas mortales y nadie puede actuar como si no hubiera existido. No sirve blandir el esquema de Anoeta mientras el espectro de ETA sobrevuela. Es el eterno problema. Los ilegalizados, que siempre hablan en nombre de un pueblo vasco que, de forma abrumadora, les niega su apoyo, son una mera corriente política minoritaria más en un escenario sin violencia. Conforme pasa el tiempo su fortaleza pretérita se desgasta hasta límites insospechados hace pocos años. Por muchas maniobras de distracción que activen, saben que les quedan dos posibilidades: o dan la batalla política a pecho descubierto e intentan reconstruir el espacio histórico de la izquierda abertzale, en torno a un 15% del electorado, tampoco mucho más, o siguen de comparsas de una banda cada vez más grapizada y enfrentada a la sociedad vasca. La alternativa de negociar desde la posición de fuerza de tener a ETA detrás no sirve, por el rechazo que esa posibilidad produce en Euskadi. No en Madrid o en España, sinónimos de enemigo aborrecible para los radicales y sus adláteres, sino en la propia Euskadi. Por eso, están obligados a jugar con una única baraja, la política, antes de quedarse sin cartas.

Citas


"El futuro tiene muchos nombres: para el débil es lo inalcanzable, para el miedoso, lo desconocido. Para el valiente, la oportunidad"

Victor Hugo (1802-1885)

domingo, marzo 25, 2007

Agenda de la semana

Bihar, goizeko 8:20an: Euskadi Irratiko tertulia politikoa, Imanol Muruarekin.
Martes, día 27, a las 22.30: Tertulia en el programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Luis R. Aizpeolea, Jose Félix Azurmendi e Iñaki Iriondo.

sábado, marzo 24, 2007

Cara a cara

Sin duda, la entrevista es uno de los géneros periodísticos que más me gustan. El cara a cara, mirándose a los ojos, cuando la otra parte lo hace posible, es una experiencia sin igual. Con las ruedas de prensa convertidas cada vez más en monólogo y el acceso controlado a los grandes acontecimientos, en los que se tiende a "enjaular" a la prensa, la rueda de preguntas y respuestas bajo el único escrutinio de la grabadora es un ejercicio de plena libertad. No hay guiones preestablecidos y se pone a prueba la solidez de ambas partes. Entre quienes ahora recuerdo, de una larguísima lista, he entrevistado al lehendakari Juan José Ibarretxe (en numerosas ocasiones), a los lehendakaris Garaikoetxea y Ardanza, al presidente del Senado Javier Rojo, al Defensor del Pueblo Enrique Múgica, a Josu Jon Imaz, Josune Ariztondo, Iñigo Urkullu, Idoia Zenarrutzabeitia, Javier Balza, Juan María Atutxa, Izaskun Bilbao, Jordi Pujol, Artur Mas, Ernest Benach, Josep Lluis Carod Rovira, Joan Saura, Josep Bargalló, Anxo Quintana, Patxi López, Ramón Jáuregui, Joaquín Almunia, Odón Elorza, Rodolfo Ares, Rosa Díez, Jesús Eguiguren, Eduardo Madina, Gema Zabaleta, Miguel Buen, Diego López Garrido, Carlos Chivite, Miguel Ángel Moratinos, María San Gil, Carmelo Barrio, Leopoldo Barreda, Ignacio Astarloa, Manuel Fraga, Fernando Savater, Maite Pagazaurtundua, Santiago Carrillo, Gaspar Llamazares, Javier Madrazo, Arnaldo Otegi, Jone Goirizelaia, Patxi Zabaleta, Aintzane Ezenarro, Begoña Errazti, Unai Ziarreta, Joseba Azkarraga, Fernando Salinas, Fernando Ruiz Piñeiro, al ex embajador de Israel en España Hertzl Inbar, al Delegado del Gobierno en la CAV Paulino Luesma, a Javier Pérez Royo, a Joe Bossano... De esa experiencia se aprende a distinguir entre el personaje público y la persona, a quien impresiona por su solidez política e intelectual de quien resulta ser un peso pluma. Hay algunos de los que merece la pena hablar, sin menoscabo del resto.

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"Caracteriza, en mi opinión, a nuestra época la perfección de medios y la confusión de fines"

Albert Einstein (1879-1955)

viernes, marzo 23, 2007

Apuntes de viajes (México)


Han sido numerosos los viajes de índole profesional realizados en los últimos años. Al margen de la agenda oficial, todos ellos me han dado la oportunidad de conocer sobre el terreno realidades muy diversas. Cuando uno toma contacto, aunque sea estando de paso, con sociedades que reúnen características bien distintas de la propia, observar sin perder detalle es la mejor manera de aprender. Siempre se pueden sacar conclusiones interesantes. Estuvimos en México en los últimos días de octubre y los primeros de noviembre de 2003. La visita, previa a otra que nos llevaría a Brasil, incluía dos escalas claramente diferenciadas. La primera parte se desarrolló en el Valle de Bravo, en el interior del país, y la segunda en el Distrito Federal. Desde el punto de vista interno, las siete décadas de gobiernos ininterrumpidos del PRI habían quedado ya atrás y desde el 1º de diciembre de 2000 era Vicente Fox, del PAN, quien ostentaba la jefatura del Estado. Casi tres años después, México continuaba inmerso en un proceso de transición que algunos observadores ya consideraban fallido en buena medida. Se nota que es un país castigado socialmente, con grandes contrastes. Me llamó la atención la omnipresencia de la inseguridad, de una violencia latente. Es como si se pegara en la piel. Tuve ocasión de hablar con algunos agentes de Policía y me quedó la impresión de que eran gente de miras cortas y remuneración escasa, con todo lo que conlleva. En el Valle de Bravo, con instalaciones acondicionadas para recibir a prensa extranjera con motivo de la celebración del Foro de Biarritz, en el entorno más rural, había gente en condiciones de vida extremadamente precarias. En esa situación, siempre sorprende la resignación escéptica con la que se enfrentan a la vida. Las maravillas del paisaje, de los edificios monumentales, no logran distraer de la dura realidad social de una gran mayoría. Pero para el turista, o más exactamente en este caso para el visitante, se queda en retazos anecdóticos lo que para los nativos es un día a día de perspectivas raquíticas. Uno de esos detalles sin más recorrido fue lo que comimos: de todo, pero muy "picoso". En mi caso, me atreví con unos huevos de hormiga típicos del Valle. Exquisitos. En DF me impresionó la devoción de quienes se acercaban al santuario de la Virgen de Guadalupe, y la grandiosidad del conjunto. Era Día de Todos los Santos y asombra conocer su celebración, mezcla de festividad religiosa y mundana. La colocación en altares caseros de las viandas que más gustaban al difunto en vida no deja de tener un lado amable y otro más bien tétrico. Una ciudad tan inmensa tiene rincones sorprendentes, amenizados durante la noche con rancheras y tequila. La plaza del Zócalo, sin embargo, resulta más vistosa por televisión. El control de armas para entrar en el hotel definía bien lo que es la capital. Un monstruo gigantesco que se traga a muchos de quienes se le acercan. El 63% vive en la pobreza y ver los arrabales de la capital encoge el corazón del más templado. La opulencia impúdica frente a la miseria absoluta. La historia de tantos y tantos países latinoamericanos.

PD: La fotografía está sacada en la cima de una de las pirámides de Teotihuacán, en las afueras del DF. Estoy a la izquierda, acompañado de compañeros de EITB.

jueves, marzo 22, 2007

Citas


"Un tonto nunca se repone de un éxito"

Oscar Wilde (1854-1900)

Prozesuaren giltzak

Honako testu hau Bakearen Aldeko Koordinakundearen "Bake Hitzak" aldizkarian plazaratu zen, 2006ko urrian, 62. zenbakian hain zuzen ere.

Este artículo fue publicado en la revista "Palabras de Paz" de la coordinadora Gesto por la Paz, en el número 62 correspondiente a octubre de 2006.


Joseba Arruti

Giroan nabaritzen da Euskal Herriko eragile politiko, ekonomiko, sozial zein bestelakoak bakea eta normalizazio politikoa betikotzeko zinez ahalegintzen ari direla. Indarkeria tresna politiko gisa baliatu dutenei eskua luzatu zaie, beste behin, esparru demokratikoan dagokien lekura gerturatu daitezen. Izugarri sufritu duen gizarteak aurrera begiratu nahi du, eta prest dago, iragana ahaztu barik, eskuzabaltasunez, etorkizun oparoagoa eraikitzeko. Franco hil osteko urteetako hautu ezin okerragotik aurrera, ezker abertzale politikoak gor, itsu eta mutu jokatu du beti, ETAk ezarritako estrategiari men eginez. Erakunde terroristak euskal gizartearen borondate demokratikoa zapaldu du hogeita hamar urtetan, errukirik gabe, eta Herri Batasunak eta bere ondorengoek, legezkotasunetik lehenengo eta sasiklandestinitatetik gero, basakeria oro zuritu dute ustezko zapalkuntzaren izenean.

Diktadurak eragindako kalte neurrigabeek Espainia eta frankismoa kontzeptuak lotzea ahalbidetu zuten sektore politiko ezberdinetako euskal herritar askoren artean. Abertzaletasun gordinenaren aldekoek modu kontzientean barneratu zuten parekotasun hori, eta demokraziaren aldeko bidea jorratu zutenetako askok, berriz, era inkontzienteagoan. Hori arazo txikia bailitzan, lehenengo aro sozialistan, 1982ko azken hondarretatik aurrera, Estatuaren egituretatik, estoldetatik hobe esanda, gerra zikinaren zipriztinak zabaldu ziren mugaren bi aldeetara. Krimen horiek ETAren deslegitimazio prozesua moteldu zuten, etsai biren arteko borroka irudikatuz. Labur esanda, gatazka historikoaren gainegiturak eta 1976tik aurrerako koiuntura berezi eta kontraesanez betetakoak euskal gizarteko sektore zabalak nahasi zituen, ETAren benetako izaeraz ez jabetzeraino. Espainiako gobernuek terrorismoari aurre egiterakoan giza eskubideen alorrean erakutsitako epelkeriak min politiko itzela eman zien demokraziaren aukeretaz baliatzearen aldeko guztiei.

Ehundaka hildako pilatu dira geroztik bidean. Ezker abertzalea errealismo politikotik haratagoko dimentsioan mugitu da, proposamen hutsalak eginez. Tamalez, eragin praktikoa izan duten ekimen gutxi batzuk bultzatu dituen gehienetan krudelkeria areagotzeko izan da, "sufrimenduaren sozializazioa" abian jarri zenean esaterako. Baina eraildakoen ingurukoek, erakunde demokratikoek eta gizartearen gehiengo handi batek eutsi egin diote, itsu, mutu eta gor zeuden askori ikusmena, mintzamena eta entzumena itzularazteraino. Nazioarteko agertokian ere denbora ez da alperrik igaro, eta Irlandako auzia bideratu izanak, batetik, Lizarra-Garaziko esperientziak zabaldutako espektatibek, bigarrenik, eta Al Qaeda sarearen agerpenak, bestetik, oxigenoa kendu diote gurean terrorismoari.

Ezker abertzalea politika egitera behartu du errealitatearen egoskortasunak. 2004ko Anoetako proposamenak aukera berriak zabaldu ditu, ETA negoziazio politikoen esparrutik egotzi duelako. Asko aurreratu da azkenaldian: hiru urte luze bete dira hildakorik gabe eta, PP salbu, alderdi politikoek elkarrizketaren aldeko apustua egin dute, inor kanpoan utziko ez duen esparru juridiko-politiko eraberritua hitzartzeko asmoz. Presoen hurbilketa eta Batasunaren oinordeko gisa jokatuko duen alderdiaren legalizazioa beharrezkoak izango dira datozen hilabeteotan prozesuak aurrera egiteko. Baina giltza nagusia ezker abertzalearen eskuetan dago. Terrorismoa tresna politiko gisa behin betiko eta ondorio guztiekin baztertzen duela erakutsi beharko du, erabaki politikoei baliabide politikoekin erantzuten diela, alegia. Hala, orain arte ere demokraziaren arauak baliatu dituztenek malgutasunez jokatu beharko dute, baina ezker abertzaleak bere jaiotzatik ezaugarri izan duen izaera politiko-militarrari uko egin beharko dio. Bere nortasuna aldatu beharko du, errotik. Ez da edonolako aldaketa, baina urrats horrek ahalbidetuko ditu gaur egun ezinezkoak diren dinamika politiko berriak.

Euskal Herria anitza dela onartzeak berau ulertzeko modua ere aldatzen du. Maila politikoan egiteke dagoen herria da hau. Historiaren eraginez neurri batean, bai, baina euskal herritarren borondatearen eraginez ere bai, zalantzarik gabe. Hori ondo barneratuta baino ezin da edukiz bete eraikuntza nazionalaren kontzeptua. Dogmak baztertzeko prozesua izango da datorrena, hiritartasunetik abiatutako herria eraikitzekoa. Bakeak tentsio demokratikoaren garaiari emango dio hasiera. Estatuak gatazka edo, gutxienez, legitimazio arazo bat egon badagoela onartu beharko du, lurralde batean independentziaren aldeko aldarriak populazioaren heren bat biltzea politikaren alorrean zerbait ondo ez doan seinale argia baita. Abertzaleek ere bestelako Euskal Herria irudikatu beharko dute, barne orekak gorde eta koordinazio politikorako irudimenezko formulak beharko dituena. Balantzaren kokapena herritarren borondate askeak eta berme demokratikoek erabakiko dute uneoro. Horrela baino ez da posible izango prozesuaren arrakasta.

Citas


"La violencia es el miedo a los ideales de los demás"

Mahatma Gandhi (1869-1948)

Urtebete eta gero

Hamabi hilabete borobil igaro dira ETAk su eten iraunkorra iragarri zuenetik. Tamalez, tarteon sua izan dugu, Barajasko aireportuan bi hildako eragin zituena. Iraunkorra behar zuenaren iragankortasunak bake prozesua hautsi zuen, baina ezker abertzalearen baitan aldaketa, edo hausnarketa behintzat, suspertu duela ematen du. Ez dakigu oso ondo non gauden: bakera eraman behar gaituen prozesu historikoan bai, zalantzarik gabe, eta helmugatik inoiz baino gertuago, baina epe laburrera zer datorkigun jakin gabe. Joko arauak argitu izanak zalantzak gehitu ditu, nahiz eta kontraesana dirudien. Batasuna erosoago ari zen atentatuaren aurreko eskeman. Anoetako proposamenak, ustez, gatazka konpontzeko bide demokratikoa ahalbidetzen zuen arren, praktikan ETAk ez zion uko egin erabaki politikoetan eskuhartzeko asmoari. Ezker abertzaleak gizartean ez duen babesa armen mehatxuarekin ordezkatzeko nahi horrek aldrebestu zuen, neurri handi batean, prozesuaren lehen zati hori. Horregatik, ordura arteko eskaerak zorroztu egin zaizkio Batasunari. Bere beso politikoak ETAren jardueraren aurka sekula txintik esango ez duen jakitun, gainerako eragileek, arrazoi osoz, erakunde terroristaren keinu argi eta atzeraezinezko baten zain jarraitzen dute bide politikoak berriz zabaltzeko. Egunotan zerbait omen dator. Ezker abertzaleak, bere osotasunean, emango al du demokraziaranzko jauzia behingoz? Ez da, seguruenik, orain edo inoiz ez, baina aurrerago nekez izango du gaur egungoa baino abagune egokiagorik. Barajasko atentatuak ETAren berpizkundea baino, bere amaiera adierazi beharko luke. Horrela baino ezingo da aurrera egin.

miércoles, marzo 21, 2007

Citas


"A menudo me he tenido que comer mis palabras, y he descubierto que eran una dieta equilibrada"

Winston Churchill (1874-1965)

martes, marzo 20, 2007

Agenda de la semana

Hoy: Ganbara, en Radio Euskadi, de 22.30 a 00.00
Jueves, día 22: Participación en el reportaje de los servicios informativos de ETB sobre el primer aniversario del alto el fuego (Gaur Egun y Teleberri)
Jueves, día 22: Participación en el reportaje del programa Mezularia de Euskadi Irratia sobre el primer aniversario del alto el fuego (a partir de las 19.30)

domingo, marzo 18, 2007

Entrevista en el Congreso

He asistido a actos importantes en el Congreso de los Diputados. Los dos últimos fueron la investidura del presidente Rodríguez Zapatero y el rechazo al llamado Plan Ibarretxe. El patio de acceso es, sin duda, el punto neurálgico de encuentro entre informadores y diputados. A pocos metros de la sala de prensa, los días de pleno es uno de los lugares más animados, tanto para intercambiar impresiones con otro compañeros como para arañar algunas palabras de los representantes políticos. Sirve también de pasarela para no perderse detalle de la llegada de los componentes de la Cámara, hasta el punto de que en algunos momentos se llega a convertir en galería de todo tipo de vanidades. Entrar en el Congreso significa respirar aire político en estado puro. El jueves por la mañana se repitió esa sensación. Estaba citado con Diego López Garrido, portavoz parlamentario del PSOE, que al día siguiente marchaba al extranjero. No tuvo ni un minuto de respiro entre una reunión y otra. La crispación política se refleja en el legislativo por medio de una actividad frenética. La ausencia de mayorías absolutas dinamiza la vida política y, en este caso, la estrategia de confrontación total activada por el PP multiplica los movimientos de unos y de otros. Del encuentro con López Garrido extraje varias conclusiones: a) el Gobierno no contempla, a día de hoy, un adelanto electoral; b) el PSOE confía en que el PP se pase de frenada, ahuyente al electorado de centro y sea castigado en las urnas; y c) no habrá movimientos en Euskadi hasta que ETA anuncie que el ciclo del terrorismo se ha acabado, ya que nadie espera que Batasuna se desmarque de la banda. Una vez pasado el mal trago de la prisión atenuada para De Juana Chaos, el PSOE está dispuesto a recuperar la iniciativa. Las elecciones municipales y autonómicas marcarán el paso. Sobre todo en Euskadi.

sábado, marzo 17, 2007

Madrid en el corazón

El ejercicio del periodismo activo da lugar a vivir en primera línea acontecimientos de magnitud histórica, disfrutando algunas veces, padeciendo otras. Es una profesión un tanto anárquica, que te lleva siempre en función de los acontecimientos, pero ésa es, precisamente, su parte más estimulante. Ser periodista en Euskadi curte de forma especial, por la dificultad para trabajar y opinar en libertad. Quienes se autoproclaman a boca llena defensores de la libertad de expresión, los que claman al cielo porque De Juana sea condenado por escribir dos artículos, cercenan de manera sistemática la labor de los periodistas que les ponen frente a sus miserias. Nadie se acostumbra a trabajar así, pero se asume como parte del riesgo añadido que tiene la profesión en estos lares. Mirando atrás, sin embargo, el hecho que más me impresionó, el que más me marcó, no se produjo en Euskadi, sino en Madrid. Recuerdo como si fuera ayer el 11-M de 2004. No creo que lo olvide nunca. La llamada del periódico mientras desayunaba en casa, el viaje a Bilbao en taxi, los primeros datos sobre el número de víctimas en televisión, la llegada al aeropuerto para el primer vuelo que salía a Madrid, las continuas vueltas sobre el cielo de la ciudad hasta que nos dieron permiso para aterrizar... Y sobre todo el sobrecogimiento absoluto ante semejante barbarie. En los primeros momentos se apuntaba a ETA, una organización que ya había dado muestras de ser capaz de cometer cualquier atrocidad y de avergonzarnos de que sean vascos. Pero el mismo día del atentado, hacia mediodía, se empezó a hablar de los islamistas. Madrid estaba en estado de shock. Recuerdo el silencio absoluto en Malasaña aquella noche, la grandiosa manifestación del viernes 12, el ruido de las cacerolas en la Puerta del Sol la medianoche anterior a las elecciones. Pero ante todo recuerdo la amabilidad de los madrileños, sus muestras de solidaridad con los afectados, las colas de gente donando sangre. Fueron días de intensa actividad política, pero sobre todo me impresionaron las vivencias a escala humana, el ejemplo de una ciudad martirizada y su capacidad para unirse sin fisuras ante tamaña adversidad. El día 14 de marzo publiqué en Deia un artículo de opinión que llevaba por título "Siempre seré madrileño". Era un homenaje a la ciudad que se había convertido en mía en pocas horas. Sé que no gustó en determinados ámbitos, pero refleja lo que sentía entonces y lo que siento ahora. Hay una canción preciosa de La Oreja de Van Gogh, titulada Geografía, que habla de abrir horizontes, de vincularse a los lugares por la ligazón con los seres humanos. Además de Gernika, la capital de mi geografía es León, porque allí están algunas de las personas que más quiero, pero Madrid tiene un hueco muy especial desde aquellos días desdichados. Llevo a Madrid en el corazón. Me enseñó a valorar a las personas por encima de prejuicios absurdos, fabricados para que una ciudad abierta y tolerante parezca lo contrario.

Quince días decisivos

El próximo dos de abril se convocarán, de manera oficial, las elecciones municipales y autonómicas, que en el caso vasco serán locales y forales. A estas alturas la gran duda es si la izquierda abertzale ilegalizada podrá presentarse o no a las mismas. Si nada cambia de aquí a quince días la respuesta es que no. Todos los actores políticos, incluida la propia Batasuna, lo saben. Por eso mismo, estas últimas semanas se ha producido una coincidencia en las declaraciones de renombrados dirigentes del PSOE, del PNV y de la formación ilegalizada: marzo es decisivo, apuntan. No lo es en cuanto a la orientación del proceso histórico del fin de la violencia, que es irreversible en un plazo más o menos corto, pero sí para aclarar si es posible avanzar de inmediato hacia ese cambio de escenario. La izquierda abertzale en su conjunto, incluida ETA, tiene asumida la necesidad de un cambio estratégico en su tradicional defensa del terrorismo como instrumento para alcanzar objetivos políticos. Aunque algunos parecen deseosos de asomarse, la mayoría sabe bien que ese camino lleva directamente al precipicio. Procesos internos como el de Lizarra-Garazi o el más reciente del alto el fuego permanente, sumados a un contexto internacional de desaparición de fenómenos, y referentes en el caso vasco, como el del IRA y de alerta máxima frente al terrorismo islamista han obligado a recapitular a la izquierda abertzale. A través de la propuesta de Anoeta pretendieron vehiculizar un esquema en apariencia intachable desde el punto de vista democrático, pero que se ha visto deslegitimado por las constantes irrupciones de ETA orientando el consiguiente proceso de paz y, sobre todo, el de normalización política. Todos los agentes políticos rechazaron formalmente cualquier tipo de mezcla entre ambos procesos, aún a sabiendas de que a nivel subterráneo los avances políticos animaban la dinámica de la llamada mesa técnica. Sin embargo, el atentado de Barajas acabó con ese frágil equilibrio. Los terroristas, y a buen seguro algunos de quienes no utilizan pistolas ni bombas en su quehacer cotidiano en ese mundo, pretendían utilizar aquel acto execrable como un golpe de mano, como una demostración de fuerza, para presionar al Gobierno. Pero se encontraron con dos ciudadanos muertos, asesinados, bajo los escombros del parking del aeropuerto. Y eso ha cambiado las reglas del juego. Ya no hay, ya no es posible asumir la más mínima sospecha de tutela por parte de ETA sobre el proceso político. Es más, ese proceso sólo será posible a partir de ahora si ETA abandona definitivamente la práctica terrorista o, en su defecto, si Batasuna abandona a la banda. Las propuestas políticas de Batasuna, destinadas a salvar los muebles tras un atentado que no sólo ha sido una nueva demostración de terrorismo puro y duro, sino, también, desde el punto de vista político, un tremendo error estratégico, no tienen ninguna virtualidad si no van acompañadas de un paso irreversible respecto a la violencia. Las elecciones municipales y forales son las más importantes para la izquierda abertzale. Sobre todo las primeras, porque en ellas se dilucida la cuota de poder político de que va a disponer. Con la propuesta del Anaitasuna han pretendido poner la cuenta atrás en marcha a los demás, pero, en realidad, el reloj corre en contra de la propia Batasuna. Deberían mostrar, por fin, una pizca de realismo político. Así se darían cuenta de que les quedan quince días para demostrar una voluntad inequívoca para hacer posible que el ciclo de la violencia acabe para siempre. Si no lo hacen, redundarán en sus habituales errores. El proceso histórico del fin del terrorismo es irreversible en Euskadi y los ciclos se acortan cada vez más hacia ese final. Pero tras cada oportunidad desperdiciada la izquierda abertzale queda más débil, más deslegitimada ante la propia sociedad vasca. A esta nueva oportunidad, con unas reglas del juego diferentes a las anteriores al 30 de diciembre, le quedan quince días. En su mano, no en la de nadie más, está la solución. Es bien sencilla: se acabó la violencia y se abre el tiempo de la política.

miércoles, marzo 07, 2007

Sin margen

El viernes pasado estuve en Valencia. El PP celebró en la ciudad del Turia una de sus conferencias de seguridad, con las que quieren poner en evidencia el incremento de los índices de criminalidad, que ellos cifran en catorce puntos. Allí estuvieron, entre otros, el secretario general del partido, Ángel Acebes, y el secretario ejecutivo de Libertades Públicas, Seguridad y Justicia, Ignacio Astarloa. Entrevistar a este último fue, precisamente, el motivo de mi visita. Fuera del alcance de la grabadora hablamos, entre otras cosas, de Gernika, que también para él está enclavada en una de las zonas más bonitas de Euskadi, pero, ante todo, nos referimos al "caso De Juana", que copaba las portadas de todos los diarios y estaba llevando hasta límites desconocidos el enfrentamiento entre populares y socialistas. Ví a Astarloa afectado por lo que está sucediendo, más que enfadado o indignado. Puso el énfasis en lo que el PP juzga un cambio de posición por parte del PSOE y, singularmente, del presidente Zapatero en relación al pacto Antiterrorista y a la Ley de Partidos. A su juicio, ambos instrumentos "son ya papel mojado" por la actitud del jefe del Ejecutivo. Echan de menos la etapa de Aznar, no sólo porque estaban al frente del Gobierno, sino porque mantenían una unidad de acción con los socialistas frente al resto de formaciones políticas y, sobre todo, las nacionalistas. Ese escenario mantenía a la oposición silenciosa en torno a una de las materias más sensibles de cara a la ciudadanía y permitía al partido en el poder rentabilizar todos los éxitos contra ETA, mientras sólo se compartían las tragedias. El PP sabe bien que la cuestión del terrorismo es una herramienta poderosísima de desgaste político, que va más allá de lo racional y apela a los sentimientos más básicos de los ciudadanos, y que agitándola puede hacer mucho daño a los intereses de Zapatero de cara a las elecciones de dentro de un año justo. El panorama actual les produce un profundo rechazo fundamentalmente en la medida en que el líder socialista puede llegar a convertirse en el presidente que logre el cese definitivo del terrorismo de ETA. Aznar solía decir en petit comité en sus tiempos de mandatario que la cuestión de la violencia sólo podría arreglarla un presidente "español y de derechas" que, precisamente por serlo, tuviera el suficiente margen de maniobra para adoptar una serie de medidas impopulares. Desde luego, la de De Juana lo es. Y mucho. Se trata de un terrorista abyecto, con 25 asesinatos a sus espaldas, que no sólo no se ha retractado de sus actos sino que ni siquiera ha mostrado la mínima conmiseración hacia las víctimas y ha pretendido celebrar crímenes atroces. Desde ese punto de vista, la batalla de la opinión pública está del lado del PP. Muchos ciudadanos, de los que apoyan al Gobierno incluso, sienten repulsión al comprobar que lo sucedido se visualiza como una victoria de ese individuo. Incluso aunque se ajuste a derecho y evite males mayores. Salí de la entrevista con la certeza de que los próximos doce meses van a ser muy duros en términos políticos. No hay margen para el más mínimo entendimiento entre PSOE y PP en las grandes cuestiones. Ni en materia antiterrorista, ni en la renovación de los órganos judiciales va a haber resquicios para el acuerdo. El PP tiene claro que debe agotar todos sus esfuerzos en ganarle la partida a Zapatero en las elecciones generales. Que ésta es la única solución. Las posibilidades del presidente para hacer frente con garantías a esa estrategia pasan por convencer a la sociedad de que el PP se ha deslizado hacia posiciones radicales, sí, pero, ante todo, por tener la oportunidad de ofrecer resultados concretos, bien visibles, en el proceso de paz. En una palabra, por el compromiso claro de ETA de que nunca más volverá a atentar ni a matar.

domingo, marzo 04, 2007

Falta de oxígeno

La enésima propuesta de Batasuna, presentada ayer en Pamplona, llega en un mal momento para el Gobierno. La suma de la concesión de la prisión atenuada al sanguinario De Juana más la exhibición de la izquierda abertzale en el pabellón Anaitasuna de la capital navarra hablando de Estado vasco, socialista y euskaldun redundará, a buen seguro, en un desgaste importante para el Ejecutivo. A los ojos de muchos ciudadanos no versados en las cuestiones políticas, los seguidores de Otegi están ganando una serie de pulsos planteados a Zapatero, y a sólo dos meses del atentado de Barajas. El presidente se resiste a dar por definitivamente cerrado el proceso de pacificación y normalización política, sabedor de que esta apuesta tiene, todavía, posibilidades de prosperar. Pero Batasuna y sus antecesoras nunca han destacado por actuar con generosidad ni altura de miras. Siempre han pretendido imponerse y, si es posible, arrojar al precipicio a quien está al otro lado de la mesa de negociación. Por eso, el Gobierno tendrá que medir hasta el milímetro cada paso que vaya dando, y deberá avanzar teniendo la seguridad de que la otra parte le va a secundar. El siguiente comunicado de ETA, que se anuncia muy próximo, dará una cierta medida del estado de las cosas. Si se da algún paso de calado, el presidente podrá seguir sosteniendo sus posiciones. En caso contrario, si es más de lo mismo, como en buena medida es la última propuesta de Batasuna, se empieza a correr el riesgo, muy acusado, de que esta etapa de toma y daca acabe de forma abrupta en marzo de 2008.