jueves, mayo 31, 2007

Reflexiones postelectorales (PSOE)

Los socialistas han obtenido unos resultados muy buenos en Euskadi y regulares en España. Las victorias en San Sebastián y Vitoria y, sobre todo, la primera posición de Gipuzkoa, unido todo ello al avance de casi cinco puntos en Bizkaia conforma un escenario dulce para el PSE-EE. Patxi López ya ha dicho a todo el que haya querido escucharle que el 27-M consolida a su partido como "única alternativa viable" al PNV de cara a las elecciones autonómicas de 2009 y que trabajarán "desde el primer día", es decir desde el pasado lunes, para desalojar a los jeltzales de Ajuria Enea. Si los pasados comicios no sirven como primarias para las generales del año que viene, menos aún para unas autonómicas que quedan muy lejos tanto políticamente como temporalmente. No obstante, queda acreditado que la línea seguida por la actual dirección, bajo el liderazgo del propio López, está logrando conectar con amplias capas sociales que se identifican con un vasquismo progresista de vocación transversal hacia dentro y hacia fuera del propio partido. En el conjunto de España, el PSOE resiste ante un PP que ha mantenido a su electorado muy movilizado en los últimos tiempos, básicamente a cuenta de la política antiterrorista. De todos modos, los populares sólo consiguen 150.000 votos más que los socialistas, que se corresponden con la diferencia cosechada en la apabullante victoria de Madrid. La elección de dos candidatos mediocres como Sebastián y Simancas frente a otros dos con el peso específico de Ruiz Gallardón y Aguirre se ha pagado cara. Otro cantar será lo que suceda el año que viene en el enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre Zapatero y Rajoy. Al PSOE le bastaría con mejorar posiciones en la capital y con volver a lograr la tradicional movilización de sus votantes en Cataluña para alzarse con la victoria. El presidente no ha desarrollado sus políticas bajo criterios conservadores de mera supervivencia y primacía electoral, sino arriesgando en materia antiterrorista y siendo audaz en política social. Eso le ha imposibilitado una legislatura tranquila, pero el PP no rentabiliza en las urnas la tensión generada frente al Gobierno. Por tanto, los populares deberán seducir con mayor fortuna al electorado de centro si realmente quieren tener la capacidad de vencer a Zapatero y parece imposible que lo logren si no es desde una mayor moderación en las formas y en el fondo. Los resultados del PSE-EE avalan una trayectoria determinada de entender la política en positivo y el PSOE tiene una plataforma óptima para repetir en marzo de 2008 una victoria que, esta vez sí, se llevaría por delante a Mariano Rajoy, posiblemente en beneficio de Esperanza Aguirre.

martes, mayo 29, 2007

Citas


"En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela"


Antonio Machado (1875-1939)

Agenda de la semana

Maiatzak 28, astelehena: Hauteskundeen balorazioa Euskadi Irratian, Imanol Muruarekin batera (9.30-10.00)
30 de mayo, miércoles: Valoración de los resultados electorales en el programa Políticamente Incorrecto de ETB-2, junto a María Antonia Iglesias, Iñaki Iriondo, Alberto Surio, Mariano Ferrer y Marcos Iriarte. (00.00-1.30)
31 de mayo, jueves: Tertulia política en el programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Julio Ibarra, Daniel Gómez Amat y Alberto Surio. (22.30-00.00)

lunes, mayo 28, 2007

Reflexiones postelectorales (PNV)

Los resultados no han sido buenos para el PNV, salvo en Bizkaia. Lograr 23 junteros, aunque con la excepcionalidad del voto nulo, y retener de forma más que holgada la alcaldía de Bilbao justifica casi los resultados de ese territorio. A partir de esa constatación básica, hay luces y sombras: se logra la alcaldía de Santurtzi, y con mayoría absoluta, se retiene Ortuella y, al fin, se arrebata Bermeo a EA, además con la mitad más uno de los ediles. Pero, a cambio, Basauri queda en manos del PSE-EE, sólo se consigue igualar a 10 concejales con el PP en Getxo, se pierde Gernika-Lumo en favor de EA, con un vuelco sin precedentes al ser éstas las únicas elecciones en las que el PNV no se ha impuesto en este municipio desde 1977, y, sorprendentemente, tampoco Ibarrangelu seguirá teniendo alcalde jeltzale. Cada caso tendrá su explicación pertinente a nivel local. En la Villa Foral se han combinado tres factores que han resultado letales: una gestión mediocre o simplemente mala (con una serie de argumentos principales como la subida de las tasas del agua, una acusada tendencia al ordeno y mando, problemas con la construcción de las viviendas de Idurgo, el enfrentamiento con un sector de los comerciantes o lo que se ha percibido como una falta de proyecto para relanzar el tejido económico e industrial), la concurrencia de la izquierda abertzale (a diferencia de hace cuatro años, y con bastante empuje, además) y la aparición de Aralar, en coalición con EB, logrando un concejal, habida cuenta de que en 2003 muchos simpatizantes de la formación de Patxi Zabaleta depositaron su confianza en el PNV. Añádasele a todo lo anterior la división generada hace ocho años con la designación del que ha venido siendo alcalde, Miguel Ángel Aranaz frente al otro aspirante, Luis Ortuzar, y las emisiones de los plenos por la cadena de televisión local en estos últimos años, poniendo de manifiesto y trasladando a cada domicilio una forma de gobernar un tanto opaca. El resultado es conocido: descenso de 10 a 5 concejales, frente a los 6 de EA que presentaba al mismo candidato de las precedentes cuatro elecciones municipales. Lo que toca ahora es reponerse del desastre, recomponer la unidad del partido, ejercer una oposición férrea pero constructiva, dar responsabilidades a caras nuevas y elaborar un proyecto ilusionante. La victoria por mil votos frente a EA en la elección a Juntas Generales demuestra que la pérdida de la mayoría en las municipales ha sido un voto de castigo en toda regla. Más allá de ese caso concreto, también en Gipuzkoa y en Álava los resultados son mediocres. El PSE-EE se ha convertido en la primera fuerza en el primero de los territorios, y el PP en la segunda. Los socialistas se imponen, además, en San Sebastián y en Vitoria. La falta de acompañamiento de EA explica algunos tropezones, pero no todos, ni los más importantes. Los guipuzcoanos parecen haber castigado, básicamente mediante la abstención de una parte del voto jeltzale, los sucesivos escándalos de Jauregi y de la Hacienda de Irun. El votante, y con razón, es muy sensible a todo lo que haga referencia a la vivienda o al bolsillo y a pesar de la decidida actuación del propio partido para atajar estas crisis, ha resultado insuficiente. La mayor parte de los resultados se explican en clave local o territorial y no están relacionados con las grandes cuestiones o estrategias partidarias y políticas. Las elecciones del domingo pueden servir para marcar ciertas tendencias, pero no son primarias de nada. Si lo hubieran sido quedaría seriamente imposibilitada la opción de un gran acuerdo PNV-PSE/EE, pero como no lo han sido ambos partidos deben ser conscientes de que en este momento el objetivo prioritario pasa por dotar al conjunto de las instituciones del mayor nivel de estabilidad posible. Y la única fórmula para ello, por veredicto popular, es la que vincula a nacionalistas y socialistas. Es la más integradora políticamente y la más coherente numéricamente. Las demás, incluida la del tripartito más Aralar, obligan a complicados ejercicios de ingenieria política y no sirven para Álava. El PNV ha ganado, en una circunstancias complicadas, pero lo ha hecho sin brillo. No obstante, sigue siendo la principal fuerza política de Euskadi. Se trata de interpretar correctamente el mensaje de los electores y de no bajar la guardia ni perder la tensión como consecuencia de acomodo alguno. A partir de ahí, el inminente proceso interno para renovar el EBB marcará el futuro.

domingo, mayo 27, 2007

Luces y muchas sombras

No había mucha gente en los colegios electorales cuando fui a votar al filo de la una. A pesar de ser una hora en la que habitualmente la gente se acerca a las urnas poco antes de comer, hoy los miembros de la mesa estaban muy tranquilos. Tal vez en exceso desde el punto de vista de la salud democrática. Esta impresión se ha visto confirmada con el primer índice oficial de participación, que refleja cerca de un 3% de descenso respecto al de hace cuatro años. Por lo demás, el día transcurre con lo que en Euskadi se considera normalidad. Ayer, gente de ese puro envoltorio llamado ANV, que está mostrando un perfil tan agresivo como el de la HB de los peores años, rompió la pauta de las jornadas de reflexión para empapelar las calles con carteles en los que un grupo de ex afiliados del PNV que nadie conoce pedía en las paginas de Gara que no se vote a esa formación por considerar a Josu Jon Imaz la encarnación del regionalismo. También colocaron otros en los que, en un fotomontaje, todos los dirigentes políticos, desde Zapatero y Rajoy hasta el propio Imaz y Patxi Zabaleta , llevaban una pancarta en la que decían estar "en contra del proceso de paz". Debe ser que quienes colocaron la bomba en Barajas y los que callaron ante el asesinato de dos personas sí son unos entusiastas pacifistas. Ya de madrugada, la fachada del batzoki de Gernika-Lumo ha sido atacada con pintura roja, y durante el día los alegres muchachos de la verdadera paz y la más auténtica democracia lucían en los colegios electorales llamativas camisetas rojas con el lema "Putxerazo" en amarillo. Sumado todo esto al acoso que han tenido que padecer los dirigentes de las formaciones democráticas a la hora de votar en diferentes puntos de Euskadi, el panorama resultante dibuja una sociedad a la que se pretende atemorizar y en la que para algunos no existen las más mínimas reglas de convivencia. Triste, muy triste.

sábado, mayo 26, 2007

De reflexión

Llueve en Euskadi. Es el clásico sirimiri, que invita a quedarse en casa a leer o a reflexionar. A estas alturas serán pocos los que tengan más de una papeleta preparada para decantarse en el último momento antes de salir a depositar su voto. El alto nivel de ideologización de la sociedad vasca ha creado fronteras casi impermeables para el trasvase de votos, por ejemplo entre nacionalistas y no nacionalistas, pero las elecciones municipales son de las más propicias para elegir en función del candidato concreto por encima de las siglas. San Sebastián constituye un buen ejemplo. O lo fue Vitoria en tiempos de José Ángel Cuerda. Ese factor personal distorsionará también mañana los resultados habituales en algunas ciudades y pueblos. Incluso en determinadas comunidades. El ciudadano de a pie percibe de manera instantánea el tipo de gestión del regidor de su correspondiente ayuntamiento y emite el voto en función de un grado de satisfacción o de disgusto muy concreto, que casi puede ser medido. La alta política resulta más etérea para el común de los mortales, y ante ella se responde en función de claves ideológicas bien asentadas o, si se carece de las mismas, en base a la dirección de los impactos más certeros recibidos desde los medios de comunicación. Por eso, resulta arriesgado sostener que las de mañana son unas primarias de las elecciones generales. Hay abundantes antecedentes que lo desmienten. Los ciudadanos elegirán lo mejor para sus ciudades o sus comunidades autónomas. Las generales del año que viene serán otra historia.

viernes, mayo 25, 2007

La escalada

Nada ocurre por casualidad con Batasuna de por medio. El acoso a los candidatos de las formaciones democráticas vascas durante la campaña electoral que hoy acaba sólo podía contextualizarse en el marco de una estrategia bien calculada y definida para ir extendiendo el miedo de forma progresiva. El artefacto casero colocado en el bajo del vehículo del candidato número dos del PSE-EE en Getaria, Joseba Elola, se sitúa un peldaño por encima de las persecuciones cartel en mano, de las interrupciones de los mítines o de los anuncios del apocalipsis por parte de quienes son sus más genuinos profetas en estos lares. El miércoles pasado, uno de los dirigentes más rupestres de la izquierda radical, el tal Olano, anunciaba una jornada de "movilizaciones" que, a buen seguro, discurrirá a partir de esta misma hora por los cauces habituales: amenaza, presión, algarada y kale borroka, si no deriva en algo peor. Es la más palpable demostración de la mentira de Anoeta, donde se anunció la retirada del "conflicto" de las calles y la apuesta inequívoca por las vías políticas y democráticas. Fue una mera representación carnavalesca para intentar envainar a los partidos vascos un acuerdo político tutelado por ETA. Los planteamientos de fondo no han variado en Batasuna. Siguen queriendo imponer sus tesis como única salida, dando al terrorismo una justificación por tantas décadas de desmanes. No hay pulso político en ese mundo, sólo una total sumisión a los planteamientos más reaccionarios y militaristas. Por eso no tienen plena expresión legal como reclaman, porque su cacareada apuesta por un cambio profundo en Euskadi ha resultado un fiasco. Porque ETA asesinó a dos ciudadanos en Barajas y volvieron a callar. Porque vuelven a preparar el terreno para justificar cualquier barbaridad. Ellos siguen a lo suyo, a culpar de todos los males a los demás. Incluso de que ETA vuelva a actuar. O mucho cambian las cosas o lo ocurrido ayer en Zarautz puede ser la antesala del drama.

lunes, mayo 21, 2007

¿Se sigue dialogando?

Hace pocos días, un importante dirigente del PNV me mostraba su total convencimiento de que el Gobierno y la izquierda abertzale siguen dialogando. Y no es ningún paranoico, sino una persona moderada y reflexiva. Según él, lo ocurrido con las listas de ANV es la mejor prueba de ello. Es verdad que una parte han sido ilegalizadas, pero otras muchas han superado el filtro sin explicación aparente. Recurrir a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional o a una voluntad garantista del Ejecutivo del presidente Zapatero a modo de explicación, no resulta enteramente convincente. Más bien parece una cuestión de voluntad política. En ese sentido, me pareció que la de mi interlocutor no era una mera opinión, ya que se trata de una persona con acceso a datos relevantes. A su juicio, a pesar de todas las alharacas histéricas de la izquierda radical, el actual escenario tiene mucho de escenificación. El acceso del PCTV al Parlamento vasco se explicó por un contexto político muy concreto de voluntad negociadora y, a buen seguro, la actitud de palo y zanahoria frente a ANV también atenderá a alguna lógica ajena a la jurídica. Es más, según me explicó el político jeltzale, se ha tratado de compensar la anulación de muchas listas con el visto bueno a otras que garantizan poder municipal a los herederos de Batasuna en algunos de sus feudos tradicionales, sobre todo en Gipuzkoa. Toda esta exposición resulta coherente, sin duda, pero tiene sus lagunas. Para empezar, hay casuísticas muy diversas en la relación de listas aprobadas y un examen detallado de todas ellas puede llevar a una conclusión y a la contraria. En segundo lugar, el nivel de crispación a pie de calle es lo suficientemente agudo como para no responder a ninguna teatralización. Sin olvidar que, a tenor de las declaraciones públicas de dirigentes del PNV tendiendo puentes en favor de la unidad antiterrorista, en un escenario de comunicación secreta entre el Gobierno y la izquierda abertzale a ese partido sólo le quedaría el papel de pagano, lo que tampoco es muy coherente con la excelente relación Imaz-Zapatero. El presidente del Gobierno habrá comprobado a estas alturas que el mundo de Batasuna no es fiable políticamente y, con los antecedentes ya conocidos, jugárselo todo a una carta reanimando el proceso de diálogo a un año de las generales se antoja un ejercicio suicida. Tras las elecciones se sabrá a ciencia cierta cuál es el escenario real. Pero el run-run del diálogo existe, no es producto de meras especulaciones periodísticas, y algunos de quienes conocen bien los centros de poder están con la mosca detrás de la oreja.

Agenda de la semana

Martes, 22 de mayo: Tertulia política en el programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Ana Garbati, Iñaki Iriondo y Luis R. Aizpeolea. (22.30)
Jueves, 24 de mayo: Tertulia política en el programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Esther Jaén, Manuel Rico y José Antonio Díez Aldai. (22.30)

Recta final

Faltan cinco días de campaña electoral y los protagonistas de la misma ansían que pasen cuanto antes. No es de extrañar. La monotonía se ha instalado prácticamente desde el comienzo en los cuarteles generales tanto políticos como periodísticos. Salvo en algunas provincias o capitales en las que pueden producirse pugnas cerradas, en la mayoría se tratará más bien de cumplir con un trámite. Si las encuestas no fallan, que suelen hacerlo, y mucho, aunque indican tendencias, el PNV ganará cómodamente en Bizkaia y con cierta claridad en Álava y en Gipuzkoa. Bilbao seguirá teniendo a Azkuna como alcalde, Donostia a Odón Elorza y la única duda se cierne sobre Gasteiz, donde PNV, PSE-EE y PP pueden tener opciones, que se dilucidarán a través de los pactos. Los tres grandes partidos vascos seguirán siéndolo la noche del día 27 y, probablemente, en ese mismo orden. Por lo demás, si supera con holgura los cien mil votos, EB-Aralar puede convertirse en polo de referencia alternativo al partido antes conocido como Batasuna. Para esta ocasión, ese ente se ha vuelto corpóreo parcialmente a través de ANV y, más allá del efecto provocado por las ilegalizaciones parciales, sus resultados, tanto legales como contabilizados a través del voto nulo, rondarán las cifras de hace cuatro años. Sus constantes persecuciones de candidatos, carteles en ristre, pueden servir, al menos, para aclarar las dudas que tengan aquellos siempre dispuestos a ejercicios unidireccionales de solidaridad mal entendida. Y queda EA. O lo que queda de EA. Por poco que consiga todo parecerá mucho. Si el encefalograma no queda plano, cualquier atisbo de vida servirá a la dirección del partido para proclamar lo atinado del alejamiento respecto al PNV, aunque quedará la duda de qué viabilidad futura puede tener un partido que en Bizkaia y Álava apenas se mantiene sobre el alambre del 5% y mengua sin remedio en Gipuzkoa. Socialistas y populares miran ya abiertamente a las generales del año que viene e, incluso, su estrategia electoral presente se ha diseñado en buena medida con la vista puesta en esa cita. Una vez pasada la resaca del domingo por la noche, ETA y el proceso de paz seguirán siendo los ejes de la confrontación, ya sin distracciones de ámbito municipal o autonómico. Inquieta pensar qué guión estarán manejando los terroristas mientras los partidos siguen utilizando a la banda como instrumento para agredirse mutuamente.

sábado, mayo 19, 2007

Citas


"El malvado descansa algunas veces; el necio, jamás"


José Ortega y Gasset (1883-1955)

Mitos y realidades

Hace algunos años, no demasiados, muchos analistas políticos poco sospechosos de veleidades radicales se admiraban públicamente por lo que consideraban fortaleza estratégica, organizativa e incluso ideológica de lo que entonces era Herri Batasuna. Ese halo los ha venido acompañando en algunos sectores hasta el presente. Aún hoy hay quienes, desde el nacionalismo democrático, creen que, desprendiéndose de la violencia, lo más cercano a las esencias, a lo auténtico, es lo representado por Otegi y compañia. En consecuencia, cualquier modelo alternativo les parece tibio, desnaturalizado, y enseguida ven tras él un intento de disfrazar el tan temido y denostado "regionalismo". Más que de afirmar lo propio en positivo, desde posiciones incluyentes e integradoras, se suele tratar de denostar y negar lo considerado ajeno. Quienes, como principal acción supuestamente política, se limitan a justificar la violencia sobre el adversario convertido en enemigo, habían perdido buena parte de su caudal electoral ya antes de las ilegalizaciones y han ensuciado, hasta cierto punto sin remedio, la trayectoria del nacionalismo vasco, dificilmente pueden ser considerados modélicos en ningún ámbito. Hace semana y media acudí a un programa de ETB-2 para hablar de política. Se trata de intercambiar opiniones desde la libertad de cada cual. Fue un debate intenso, de buen nivel. Pocos días después me llegó por vía interpuesta la valoración que un analista de relumbrón de la izquierda abertzale hacía de mi intervención: "Hijoputa" y "fascista". Sólo le faltó añadir "español" y, a buen seguro, hubiera alcanzado el clímax, el punto de ignición, la cumbre de su vocabulario. A eso se le podría añadir el "asco" que otro parece sentir al escucharme en la radio. Este es el nivel argumental de buena parte de ese mundo a estas alturas. En eso han quedado. La suya es la verdadera democracia, el suyo es el verdadero nacionalismo. Lo malo, lo realmente preocupante, es que en otras orillas haya mucho acomplejado que se lo cree. No han debido, querido o podido reparar en que detrás de tanta parafernalia retórica, lo único que la sopa de siglas de la izquierda abertzale ofrece es una democracia que pasa por negar los juegos de mayorías, erigirse en lo genuino y celebrar con alborozo que se anule, literalmente, al discrepante; y un nacionalismo obsesivo revolcado en una historia deformada, empeñado en que las personas estén al servicio de los territorios y en el que quien piensa por sí mismo es enviado sin remedio a la hoguera de los heréticos. Si no fuera porque quienes tienen detrás matan de verdad, sería de ópera bufa.

martes, mayo 15, 2007

Agenda de la semana

Martes, 15 de mayo: Tertulia política en el programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Luis R. Aizpeolea, José Félix Azurmendi e Iñaki Iriondo. (22.30)

lunes, mayo 14, 2007

Valores permanentes

Siempre he pensado que un punto de heterodoxia es básico para evolucionar en la vida y también en la política. Hace repensar la forma de ver las cosas, estar dispuesto a abrir nuevos horizontes, acercase a quienes piensan de otra manera. Manteniendo una coherencia esencial, resulta saludable revisar continuamente dónde está uno mismo a la luz de sus experiencias, dónde están los partidos políticos y sobre qué parámetros evoluciona la sociedad. Cuando estudiaba en el instituto fuí formando mi conciencia política admirando profundamente a Olof Palme, primer ministro sueco por aquel entonces y uno de los padres de la moderna socialdemocracia europea. Recuerdo perfectamente el día en que lo asesinaron, el 28 de febrero de 1986. Yo tenía sólo 15 años pero aquel suceso me conmocionó profundamente. Palme era un hombre profundamente comprometido con la democracia, con la igualdad, con la paz. A pesar de las circunstancias de cada momento histórico y del afán autocrítico que, a mi juicio, debe guíar la trayectoria de cualquier persona con inquietudes humanistas, esos valores que él defendió como pocos sí deben ser permanentes. En un país como el nuestro tan castigado por el sectarismo y la violencia, reivindicar las reglas fundamentales de la convivencia se ha convertido en una obligación. Proclamar la radical igualdad de los seres humanos, militar en contra del terrorismo y el fanatismo y reivindicar espacios transversales de entendimiento se ha convertido en necesidad imperiosa en Euskadi. Hacer frente al odio irracional no resulta sencillo. Romper clichés absurdos y desmontar leyendas sin fundamento tiene su coste. Pero es necesario hacerlo para que, entre todos, podamos poner freno a tanta locura, a tanto desmán. Creerse dueños de las esencias y actuar de inquisidores de quienes no comulgan a ciegas refleja una visión totalitaria, en la que el discrepante, el crítico, no tiene cabida. Por el contrario, defender la construcción de un país hecho a la medida de sus ciudadanos es la mejor garantía de un futuro más esperanzador. Euskadi sólo será, sólo existirá si hay muchas Euskadis. Nunca ha existido al margen de la pluralidad más arrolladora. Ése es un elemento constitutivo de la sociedad vasca. Abrirse hacia dentro y hacia fuera significa volver a ser lo que siempre hemos sido. Todos esos son los valores que se han querido combatir con saña en este país durante tantos años. Se ha matado para imponer un modelo excluyente, lúgubre, de vascos buenos contra vascos malos, de auténticos contra adulterados. Pero es una batalla perdida, porque a pesar del terror, de la coacción, de la autocensura, de la inhibición como instrumento de supervivencia, la uniformidad y la univocidad son incompatibles con lo vasco. Por eso, defender valores como los de Palme, y los de tantos otros que se han convertido en símbolos de libertad, es la única garantía de que no traicionaremos a nuestra propia historia.

domingo, mayo 13, 2007

Comienzo de campaña

Los primeros días de campaña electoral están transcurriendo en Euskadi como acostumbran. Eso no significa normalidad, ni mucho menos placidez. Más bien al contrario, lo habitual consiste aquí en lo excepcional en cualquier otra parte. Entre los muchos carteles colocados, hay unos de Gestoras denunciando la falta de elecciones plenamente democráticas. Y no les falta razón, aunque por motivos radicalmente opuestos a los que les han llevado a colocarlos. El déficit democrático consiste en que siga habiendo concejales con escolta, en que unos energúmenos interrumpan mítines pacíficos, en que dos militantes del PP sean insultada y golpeadas por pegar carteles, en el miedo que lleva a muchos ciudadanos a no presentarse a los comicios. Por todo eso, y por mantener un vínculo estructural con una organización terrorista, es por lo que la izquierda radical ha quedado al margen de la contienda electoral. Durante estas últimas semanas, los dirigentes de Batasuna aparecen día sí y día también en los medios de comunicación anunciando "graves consecuencias" si no se garantiza su concurrencia el día 27. Si fueran una organización puramente política estarían en la línea de salida sin ningún problema. Pero esas consecuencias con las que amenazan no son de índole política sino del ámbito de la delincuencia organizada: bombas y tiros, básicamente. Eso no es hacer política, es otra cosa bien distinta. Y lo que se les pide para regresar a la legalidad es algo tan simple como el respeto hacia el rival político y la utilización de las vías democráticas. No vale culpar del fracaso del "proceso" a los demás. Que se miren en el espejo y que miren a ETA, que asesinó a dos ciudadanos en Barajas el 30 de diciembre. Ya basta de tanto cinismo.

martes, mayo 08, 2007

Agenda de la semana

Martes, 8 de mayo: Tertulia política del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Luis R. Aizpeolea, Iñaki Iriondo y José Félix Azurmendi. (22.30)
Miércoles, 9 de mayo: Debate sobre la situación política en el programa Políticamente Incorrecto de ETB-2, junto a Antonio García, Antonio Elorza, Kepa Landa, Carmen Gurruchaga y José Martín Pérez de Nanclares. (00.00)

sábado, mayo 05, 2007

Citas


"Una cosa no es justa por el hecho de ser ley. Debe ser ley porque es justa"

Charles Louis de Secondat, barón de Montesquieu (1689-1755)

Declaración ante el TSJPV

La parte buena de trabajar en prensa escrita es que no hay que madrugar por las mañanas. Que el cuerpo decida cuándo ha llegado la hora de levantarse de la cama es un auténtico placer. Ayer, sin embargo, fue el despertador el que lo hizo. Estaba citado ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, en calidad de testigo, por la causa que se sigue contra el lehendakari Ibarretxe y los dirigentes del PSE-EE Patxi López y Rodolfo Ares como consecuencia de las reuniones mantenidas com miembros de Batasuna, o de la izquierda abertzale. Porque ésa es, precisamente, la cuestión a dirimir: a quién representaban Otegi, Etxeberria, Barrena y compañía cuando tomaron parte en esos encuentros. La cita estaba establecida para las 10.15 de la mañana y la incomparecencia acarrea multas de entre 200 y 5.000 euros. A ese precio, empezar el día a golpe de despertador no duele tanto. Incluso reconforta, teniendo en cuenta las consecuencias en el caso de que no sonara. Una vez en las dependencias de la Sala de lo Civil y lo Penal del TSJPV, contradiciendo la mala fama de la Justicia, todo transcurrió con rapidez y agilidad. En la habitación a la que fui conducido esperaban el magistrado, tres abogados (al parecer del Foro Ermua, el PSE-EE y el Gobierno vasco) y supongo que la restante era la fiscal, ya que nadie se identificó. Un funcionario me colocó sobre la mesa un artículo mío escrito con motivo de la reunión entre el PSE-EE y Arnaldo Otegi, Rufino Etxeberria y Olatz Dañobeitia en el hotel Amara de San Sebastián el 6 de julio del año pasado. En ese texto, yo hacía mención a que Otegi decía representar en aquel encuentro "a la izquierda abertzale y a Batasuna" mientras López señalaba que se iban a reunir "con gentes de la izquierda abertzale" sin concretar su adscripción partidaria. Y ese fue el eje de las preguntas: la equivalencia o desigualdad entre los conceptos izquierda abertzale y Batasuna. Básicamente me remití al texto periodístico, porque es muy difícil memorizar todas las declaraciones y sus matices cuando uno escribe a diario, y expliqué la confusión existente a la hora de cuadrar en unas siglas a los ex miembros de Batasuna, a sabiendas de que la formación ilegalizada no puede tener ninguna actividad pública en función de lo establecido por la ley pero la tiene a diario generando así una especie de nebulosa que no es, precisamente, competencia de los periodistas. Salí como entré. Con la sensación de que más que una cuestión jurídica lo que se trae entre manos el magistrado Sáiz es pura metafísica.

martes, mayo 01, 2007

María San Gil


Hace dos semanas, el 18 de abril, recibí un escueto mensaje de móvil, enviado por un compañero periodista de Madrid. Me decía, de forma telegráfica, que María San Gil abandonaba temporalmente la política tras anunciar que había sido operada de un carcinoma de pecho. Tras los primeros instantes de incredulidad y desasosiego, envié un sms a María como muestra del gran cariño personal que sabe que le tengo. Estaba tomando café en una terraza con unos amigos, pero sentí la necesidad de acercarme a un ordenador conectado a internet para obtener más detalles: "La presidenta del PP del País Vasco, María San Gil, ha anunciado esta mañana su decisión de abandonar de forma temporal la política por motivos de salud. San Gil padece un tumor cancerígeno en una de sus mamas y, aunque cuenta con "un magnífico pronóstico de curación segura", no participará en la campaña de las municipales. La política vasca ha asegurado en rueda de prensa que, tras recibir tratamiento médico, volverá a la escena pública en unos meses y con la "misma o más fuerza" todavía". Es lo que decían las primeras informaciones de agencia. Aquello me tranquilizó un poco, teniendo en cuenta las circunstancias. Estuve pensando que los políticos suelen ser un reflejo, hasta cierto punto hiperbólico, de la sociedad a la que deben servir. En Euskadi existe, desgraciadamente, toda una generación de ciudadanos que se han formado como personas en un contexto terrible, en el que el discrepante es tildado de enemigo y, por tanto, de prescindible. Y eso ha hecho emerger lo mejor y lo peor de cada cual. Están quienes se comprometen a fondo, hasta la temeridad, para que ese escenario cambie, quienes prefieren no involucrarse y también aquellos que minusvaloran, cuando no intentan ridiculizar, la falta de libertad ajena. María es, sin lugar a dudas, de las primeras. Para entender su trayectoria hay que retrotraerse, en buena medida, al 23 de enero de 1995, cuando almorzaba en un bar de la Parte Vieja de San Sebastián junto a Gregorio Ordóñez, primer teniente de alcalde de la ciudad. A las tres y veinte, un pistolero se les acercó y asesinó de un tiro en la cabeza al carismático líder de los populares guipuzcoanos. Aquel crímen, del que fue testigo horrorizada, cambió la vida de María y soldó su compromiso político para siempre. El PP es el segundo o tercer partido vasco, dependiendo de las fluctuaciones electorales de los últimos años, y, sin embargo, sus miembros se ven obligados a vivir en condiciones de semiclandestinidad. La sombra de los escoltas se ha convertido en una prolongación de sí mismos y, aún así, les resulta imposible cenar donde les apetezca, pasear por el parque con sus hijos, o pasar cualquier tarde tranquilamente sentados en una terraza. En definitiva, lo más rutinario y habitual en cualquier otra parte es un lujo inalcanzable en Euskadi para muchísimas personas. Y sin tener conciencia clara de esta situación resulta difícil entender lo que está realmente en juego. No se trata de que tal o cual proyecto político logre avanzar hasta un punto u otro. Para que el toma y daca democrático dé sus frutos naturales debe existir, primero, libertad para todos los ciudadanos: para andar por las calles, para expresarse, para relacionarse. En ese sentido, la vida de María, y la de sus compañeros de partido, siempre ha estado condicionada por quienes los consideran simple carne de cañón. Tienen una importantísima adhesión ciudadana en las urnas, pero no les es suficiente ni siquiera para poder conjugar en plenitud el verbo vivir. Es muy fácil decir determinadas cosas cuando uno se encuentra lejos de Euskadi y está bien arropado, pero qué complicado resulta hacerlo cuando incluso lo más evidente genera incomprensión u odio, cuando hay que jugarse el pellejo cada día. No querer ver esta realidad, querer pasar desapercibido para no molestar a los violentos, tomar refugio en las falsas equidistancias y no denunciar a viva voz la falta de los espacios más básicos de libertad perpetúa este lamentable estado de cosas. Desde que la conocí, he atisbado un deje de tristeza en las palabras y en la mirada de María. Tanto horror visto de cerca, tanta tensión acumulada, marca. Aun así, es una mujer contagiosamente vitalista, que lucha por desenvolverse en una sociedad normal, en la que no se combata al discordante con una pistola, ni se celebre el asesinato de nadie, ni se paseen por las calles los retratos de quienes han delinquido, como si fueran libertadores de no se sabe qué. Nuestro primer encuentro se produjo en una escenario inesperado, en los estudios de Euskal Telebista en Iurreta. Congeniamos muy bien desde el primer momento. Me pareció una mujer extraordinaria en el trato, cercana y sencilla, clara en la exposición de sus ideas, comprometida al cien por cien con su partido. Su imagen real no casa, en absoluto, con el prototipo de político conservador, refractario a los avances en materia social. Desde entonces, nos hemos vuelto a encontrar en distintas ocasiones. Para entrevistarla en Deia o, incluso, en Euskal Telebista. Aquella entrevista televisiva a tres manos -las del director de El Mundo del País Vasco, Josean Izarra, las de la conocida periodista María Antonia Iglesias y las de un servidor- fue un claro ejemplo de su estilo: impecable en las formas y férrea en el fondo. Lejos de las cámaras y con la grabadora apagada, hemos tenido ocasión de hablar un poco de todo: de sus deseos de aprender euskera, a lo que siempre la animo, de sus niños, de nuestros proyectos personales de cada momento, en los que siempre me anima, y de política, por supuesto. Siempre me ha transmitido proximidad, amabilidad, respeto y cariño. Son valores que trascienden la relación político-periodista y generan un vínculo personal. No hace mucho tiempo que tuvimos ocasión de darnos un abrazo en los pasillos del Parlamento. Allí la quiero ver cuanto antes, dando la cara por sus ideas y las de los 200.000 ciudadanos vascos a los que representa. Que ese presente que tanto nos preocupó el 18 de abril quede en un mal recuerdo. Está pasando unos malos momentos, como cualquier ser humano en idénticas circunstancias, pero saldrá fortalecida del trance, como siempre le ha ocurrido en las peores coyunturas. Se merece disfrutar en plenitud de una Euskadi en paz y, como ella suele subrayar, en libertad. De la Euskadi de los valores compartidos, representada para siempre por quienes perdieron su vida a manos de la sinrazón, del odio, del totalitarismo.

María San Gil (Donostia, 1965) es la presidenta del PP vasco. Estudió en Salamanca, donde se licenció en Filología Bíblica Trilingüe. En abril de 2005 se convirtió en la primera mujer que aspiraba a ser lehendakari.