domingo, septiembre 30, 2007

Pleno de política general (y II)

La iniciativa presentada el viernes en el Parlamento vasco tiene como principal objetivo, en palabras del lehendakari, superar el movimiento en "espiral" en que se mueve la política en Euskadi. La fecha de la consulta es, en principio, lo más llamativo del procedimiento anunciado, aunque existen más peculiaridades a reseñar. La primera es, si duda, la fórmula que rige en la parte inicial del calendario. En función de la misma, serían el propio Ibarretxe y el presidente del Gobierno de España, José Luis Ródríguez Zapatero al menos hasta marzo, quienes negociarían directamente cómo se concreta el ejercicio de lo que se viene llamando "derecho a decidir". En el Ejecutivo de Vitoria se admite abiertamente que no se espera ningún fruto de esas conversaciones. Nadie confía en que ni siquiera se discuta formalmente esta cuestión, menos aún con unas elecciones generales a la vista. Por lo tanto, ¿por qué se ha incluido en el esquema esta primera fase? La respuesta parece evidente. En 2001 el tensionamiento político dio réditos electorales a la coalición PNV-EA por la forma en que el entonces presidente Aznar, y también el PSOE, hicieron frente a la situación, con palabras gruesas y equiparaciones desatinadas. Cuatro años después, a pesar de que la propuesta de Nuevo Estatuto fuera rechazada en el Congreso sin haberla tramitado siquiera, la coalición no obtuvo buenos resultados, porque Zapatero es visto mayoritariamente en el País Vasco como un político bien intencionado que se ha arriesgado en las reformas territoriales e, incluso, en la apuesta por la paz. Por eso, el tripartito es perfectamente consciente de la necesidad de "desenmascarar" al presidente, haciéndole aparecer como enemigo de la consulta y de dar la palabra a los vascos. Es el motivo por el que se le apela tan directamente en esa primera parte de la hoja de ruta. Para desgastarlo y poder presentarse ante la sociedad vasca asegurando que en lo que concierne a Euskadi Zapatero es igual que Rajoy. El actual presidente del Gobierno es el mejor valorado en el País Vasco en toda la actual etapa democrática y eso explica la necesidad del tripartito de apretarle las tuercas. Dando por supuesto que no va a haber nada parecido a un acuerdo, ni tan siquiera a una negociación, de aquí a junio de 2008, en esa fecha el lehendakari deberá ir al Parlamento a pedir su visto bueno para la convocatoria de una consulta "habilitadora", ya que de lo contrario adelantaría las elecciones autonómicas. Teniendo en cuenta los precedentes de diciembre de 2004, la izquierda radical, representada ahora por EHAK, buscará algún tipo de justificación para combinar su negativa a la celebración de una consulta a nivel de la CAV, porque deja fuera a los navarros, con su querencia por empujar al PNV hasta el límite de sus posibilidades. El Gobierno vasco se encontraría así ante la necesidad de llevar a cabo la consulta en octubre. Pero, incluso aunque desde diferentes puntos de vista fuera viable que se celebrara el referéndum, el escenario se podría complicar aún más si la izquierda radical opta por abstenerse en el mismo por la cuestión ya apuntada de la territorialidad y por considerar, en realidad, que la hipotética pregunta perjudica a ETA. De esta manera, podría ocurrir que la consulta fracasara por contar con un índice de participación que, siendo optimistas, rondaría el 30% del censo. ¿Arreglaría esto la situación en Euskadi? La respuesta es evidente: no. Y quienes quedarían en un callejón sin salida política no serían las fuerzas de la oposición, sino el propio Gobierno vasco y los partidos que lo sustentan. La primera reacción del presidente Zapatero ha sido muy inteligente desde el prisma de la defensa de sus propios intereses. Viene a decir que se debe actuar con mucha calma. Por ello, ha anunciado que recibirá al lehendakari, es decir que sigue dispuesto a escuchar y a dialogar, pero se opondrá frontalmente a sus pretensiones tal y como han sido formuladas. Con ETA amenazando por doquier, el próximo año puede ser terrible en Euskadi. Con el terrorismo presente y activo sólo se puede convocar una consulta si es para ratificar un acuerdo previo avalado por las fuerzas políticas democráticas vascas en su totalidad, como ocurrió en 1979 con el Estatuto. Hacerlo sin ese consenso previo resulta inaceptable. En cualquier caso, hay una variable que puede resultar clave en los meses venideros. El desarrollo de los acontecimientos a nivel interno en el PNV puede decantar la situación. En principio, el logro de un consenso muy delicado entre las diferentes sensibilidades del partido choca con lo anunciado el viernes en Vitoria. Imaz conocía las intenciones del Gobierno vasco y por eso se va. Pero está por ver si la nueva dirección entrante se ve representada plenamente en el guión presentado en el legislativo vasco. Los puentes de diálogo levantados trabajosamente en los últimos años entre nacionalistas y socialistas son demasiado valiosos como para dejarlos caer de golpe, con estrépito y sin garantías de éxito desde la óptica de quien lideraría el nuevo ciclo anunciado por el lehendakari. Desde el tripartito se recordará que los socialistas han entregado Navarra a UPN y que en la práctica actúan como el PP, pero está por ver si eso cala a nivel social y en el sector del PNV que defiende el acuerdo entre diferentes. Quizás la clave de lo que finalmente acontezca esté justamente ahí, en el seno del PNV, en primera instancia, y en manos de sus votantes, después.

sábado, septiembre 29, 2007

Citas


"No es tarea fácil dirigir a los hombres; empujarlos, en cambio, es muy sencillo"

Rabindranath Tagore (1861-1941)

Pleno de política general (I)

Ayer pasé el día en Vitoria, asistiendo al pleno de política general del Parlamento vasco. Dio tanto de sí que a lo mejor conviene separar la parte más bien formal de las cuestiones de fondo. Empezando por las primeras, el ambiente fue el de las grandes ocasiones, aunque las expectativas apocalípticas de hace pocos años han menguado considerablemente. Ese es el primero de los problemas a los que se deberá enfrentar el lehendakari Ibarretxe: sus anuncios generan ya más escepticismo que temor o inquietud entre los partidos de la oposición. Escuché su discurso desde el set que la radio pública vasca había instalado en los pasillos de la Cámara para seguir los acontecimientos en directo. Fue una intervención larga, de más de dos horas, que guardaba la sorpresa para la parte final. A diferencia de otras ocasiones Lehendakaritza no repartió el texto al comienzo de su lectura por parte de Ibarretxe, lo que auguraba que habría novedades importantes. Conforme fue desgranando los detalles de su "hoja de ruta" para la convocatoria de una consulta el 25 de octubre de 2008, sábado, la agitación fue en aumento entre los periodistas, aunque tanto los dirigentes del PSE-EE como los del PP escucharon al lehendakari casi sin inmutarse. Hacia las 11.40 terminó la primera parte del pleno, tras dos horas y cuarto de discurso, y las caras de los políticos resultaron muy significativas. No ví a Josu Jon Imaz, que debió escabullirse para evitar el contacto con los medios. Begoña Errazti, de quien se dice cada vez con más fuerza que no repetirá al frente de EA a partir del congreso de noviembre por haber perdido la confianza del sector mayoritario, pasó cerca de donde yo estaba con un gesto que no sabría si interpretar como un saludo frío o una mueca de descontento. Más allá de las cuitas personales, eran los dirigentes de EA quienes más exultantes se mostraban. El esquema dado a conocer por el lehendakari se ajusta a la perfección a sus planteamientos. Mientras, Ezker Batua se felicitaba por la concreción en las fechas, al entender que ha llegado la hora de pasar de la exposición de principios a la presentación de un calendario esquematizado. Quienes parecen más conscientes de la inviabilidad de lo expuesto en la tribuna de la Cámara son, paradójicamente, ciertos dirigentes del PNV. Todos daban por supuesto que Zapatero no negociará nada con Ibarretxe y que éste tendrá que acudir al Parlamento a pedir autorización para convocar una consulta cuya pregunta aún no se conoce. Ese aval requiere de los votos favorables de EHAK, que se los dará de mil amores con tal de que el lehendakari y su partido tengan que demostrar hasta dónde están dispuestos a llegar. Este escenario, con ETA activa, produce escalofríos. Pernando Barrena y Joseba Permach estuvieron presentes en el interior del legislativo vasco, tal vez para poner voz a los guiñoles parlamentarios que les representan estos cuatro años. Que a nadie le quepa duda de que removerán el escenario político creado ayer a su antojo, sabedores de que sus nueve votos son decisivos para determinar el rumbo de la situación. Hay quien cree que hemos vuelto a la situación de 2002. Pero me da la sensación de que hay una gran parte de la sociedad vasca que no está dispuesta a permitir que sus políticos le ofrezcan siempre problemas y no soluciones.

jueves, septiembre 27, 2007

El boletín

Hay en Euskadi un boletín de la muerte, el Zutabe que elabora ETA, en el que cuando a uno se le menciona tiene que empezar a mirar a todos los lados cada vez que sale a la calle. Y bajo el coche. Y tiene que evitar rutinas, racionar sus salidas, ocultar su situación a algunos de los más próximos para que no padezcan, sufrir en silencio. Es la forma de entender la democracia de quienes quieren "llevar a Euskal Herria a un escenario democrático". Ahora debe haber aparecido el número 112 del panfleto, según cuentan los diarios que han tenido acceso a su contenido. En él la banda asegura que seguirá extorsionando y matando porque "la lucha es el arma más importante" que tiene "para llevar a buen puerto el proceso de liberación nacional". Además, critica a quienes "aquí y hoy, colaboran con el enemigo y repiten el mismo mensaje, muchos de ellos tratando de calmar sus conciencias". "Lo primero es una amenaza: rendíos o, por el contrario, sufriréis lo que nunca habéis padecido. Lo segundo, un insulto. Y lo tercero, traición y cobardía", explica ETA. En fin, nada nuevo, aunque todo tan inquietante como siempre para quienes hace tiempo que hemos sido catalogados en esa categoría siniestra de "enemigos" o "colaboradores". Desconozco a qué personas se menciona en esta ocasión en el Zutabe. A cualquiera que denuncie públicamente la opresión ejercida por los terroristas y por aquellos que los apoyan. Por esos mismos que luego serán jaleados y objeto de kalejiras de solidaridad en cuanto sean encarcelados. Hace ya tiempo, hará tres años, que me acusaron de periodista-policía. Lo hicieron a lo grande, a media página. Como me recordó el bueno de Gorka Landaburu es la misma etiqueta que le endosaron antes de enviarle a casa el sobre-bomba que le explotó en las manos. Así se entiende la libertad de expresión por estos lares. Pero lo más triste es la actitud de quienes dicen estar contra ETA y, sin embargo, jamás se implican en sus pronunciamientos públicos salvo para criticar al PSOE, al PP o a la Ertzaintza, por ejemplo. El miedo es libre, sí, pero resulta miserable echar pestes continuamente sobre aquellos que están directamente amenazados mientras se confraterniza con la izquierda radical pidiéndole tímidamente que, por favor, no les haga el juego a los malvados españolistas poniendo bombas y asesinando, porque de esa manera "se impide al avance hacia la independencia". Quienes desde esas mismas filas hemos sido tildados de "radicales" por negarnos a participar en semejante mascarada sabemos lo irrespirable que se vuelve el ambiente en estas circunstancias. Hace unos días me enteré de que un conocido andaba diciendo que "más de la mitad" de mis convecinos guerniqueses no me pueden "ni ver" simplemente por expresar libremente mis opiniones. Y el apoyo de mi ayuntamiento es, por supuesto, para los presos de ETA.

lunes, septiembre 24, 2007

Desobediencias varias

Sé que a Begoña Errazti, la presidenta de EA, no le agradan mis críticas, porque así me lo hizo saber en su momento personalmente. Pero hay ocasiones en que es difícil mantener impasible el ademán escuchando determinadas cosas. Ayer se celebró en Portugalete el Alkartasun Eguna o Día del Partido en el que tanto Errazti como su lugarteniente Unai Ziarreta se desahogaron a conciencia. Posiblemente las jornadas de exaltación partidaria se prestan a este tipo de pronunciamientos desatados, aunque hace tiempo que la dirigencia de EA avanza o retrocede, según se vea, cuesta abajo, electoralmente, y sin frenos, en su maximalismo. Errazti gusta de equiparar a Euskadi con Escocia o Quebec, a las que, por otra parte, desde el punto de vista político, se asemeja como un arenque a un lagarto. La indefinición territorial del sujeto político, la radical disparidad del grado de conciencia nacional entre sus partes o la organización interna de tipo confederal son, sin entrar en grandes profundidades, algunas de las diferencias sustanciales. Lejos de realizar un análisis riguroso de todo ello y de extraer las conclusiones oportunas, Errazti llama a la desobediencia de los abertzales ante el Estado y a que el Parlamento vasco adopte posiciones de Cámara "nacional" en caso de que no prospere el modelo de profundización en el autogobierno que su partido defiende. Parece desconocer la realidad en la que vive, de lo que ya dan cuenta los exiguos resultados electorales de EA, y se muestra dispuesta a encabezar una especie de revuelta en la que no parecen dispuestos a seguirla muchos más que los escasos seguidores que se dieron cita en la Plaza de la Ranchería de la localidad vizcaína. Mientras su socio catalán, ERC, gobierna de la mano del PSC y de IC-Verds y proclama su querencia por "avanzar más despacio para avanzar todos", Errazti se salta todos los límites de velocidad y de sensatez política, alentando, además, al PNV y a Ezker Batua a que salten al vacío junto a ella. Y es que se empieza acudiendo con entusiasmo a todos los foros propiciados por la izquierda abertzale para darle mil vueltas a todo menos a la necesidad de condenar el terrorismo de ETA, se sigue gobernando con ANV en todos los ayuntamientos posibles tras la ruptura de la tregua con tal de quitar poder municipal al PNV y se acaba perdiendo definitivamente el norte amagando con revoluciones de domingo a mediodía.

Agenda de la semana

Irailak 25, asteartea: Solasaldi politikoa Imanol Muruarekin Euskadi Irratian (9:00)
25 de septiembre, martes: Tertulia política del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a José Félix Azurmendi, Iñaki Iriondo y Luis R. Aizpeolea (22.30)
26 de septiembre, miércoles: Tertulia política del programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser, junto a José María Ridao, Javier Hoyos y Vicenç Vilatoro (8.30)
Irailak 28, ostirala: Eusko Legebiltzarretik Politika Orokorreko Bilkuraren zuzeneko jarraipena Euskadi Irratian (9:30)
28 de septiembre, viernes: Tertulia del programa Hora 25 de la Cadena Ser, junto a Carlos Carnicero, Santiago Belloch, Rafael del Águila y Juan Carlos Jiménez (22.30)

jueves, septiembre 20, 2007

El amigo de las ancianas

Hace dos domingos se celebró en San Sebastián la tradicional regata de La Concha. Su centenaria historia está jalonada de hitos deportivos, entre los que destacan sobre todo los de la trainera de Orio, que también fue la vencedora en esta ocasión. Como no hay fiesta que se precie que no cuente con la presencia de la izquierda radical a través de cualquiera de sus múltiples clónicos, el autodenominado movimiento pro-amnistía, cuya única preocupación en el terreno de los derechos humanos se limita a lo que ocurra a los reclusos de ETA, que cuando estaban en libertad eran precisamente quienes conculcaban esos derechos, llamó a una manifestación el mismo día y a la misma hora en que miles de personas aspiraban a disfrutar en paz del espectáculo deportivo. Y el Gobierno vasco la prohibió con buen criterio. Fue entonces cuando el conocido demócrata Juan María Olano desafió al Ejecutivo de Vitoria a elegir entre "una protesta pacífica o una combate callejero". Es otra peculiaridad más de la actual idiosincrasia vasca. Quienes llevan décadas de peones del terrorismo emplazan a los gobiernos democráticos a que actúen pacíficamente. Es decir, que les dejen hacer y que no molesten. Tras los gravísimos incidentes que se produjeron por el empecinamiento en tener que manifestarse aún sabiendo que no contaban con el permiso correspondiente, algunos medios de comunicación publicaron al día siguiente fotografías e incluso alguna entrevista con un tal Jamal Bobber, vecino de Dima de origen boliviano según se explicaba, con la cara destrozada por algún pelotazo de goma. Decía el susodicho que recibió el impacto cuando se disponía a disfrutar de un tranquilo día de regatas y, en medio de los incidentes, estaba ayudando a una anciana. Enseguida empezaron a oírse las habituales voces de la equidistancia, siempre tan sensible hacia todo lo que provenga de la izquierda radical, criticando la actuación de la malvada Ertzaintza. Hasta que unos días después el departamento de Interior puso las cosas en su sitio publicando diversas fotos en las que el amigo de la tercera edad aparecía arrojando piedras a los agentes y colocándose un pañuelo en la cara. Parece que se trata de un habitual de las algaradas callejeras en Bilbao. Así es la izquierda radical. El lobo disfrazándose siempre con piel de cordero.

miércoles, septiembre 19, 2007

Gernika y tortura

Desde las elecciones municipales del pasado 27 de mayo, Eusko Alkartasuna, vencedora de los comicios, gobierna con ANV en el Ayuntamiento de Gernika. La formación de la izquierda radical pasó el corte de la Ley de Partidos en la Villa Foral, a pesar de presentar el mismo cabeza de lista de la candidatura que sí fue ilegalizada hace cuatro años. Paradojas de quienes aplican las leyes. El aspirante a la alcaldía por EA, quien llevaba optando al cargo desde 1991 si no me equivoco, consiguió superar al PNV en esta ocasión, después de una lastimosa gestión de la formación jeltzale, que perdió de esta manera sus primeras elecciones en la localidad desde 1977. El nuevo alcalde eligió como socio de gobierno a ANV, en una operación que, al parecer, incluía también arrebatar al PNV las alcaldías de Busturia y Arteaga, lugares donde sí habían ganado en las urnas los presididos por Josu Jon Imaz. Conociendo de antemano el sectarismo con el que se mueven quienes apoyan a ETA, no hacía falta ser vidente para augurar que Gernika, símbolo mundial de la paz, a la altura de Hiroshima o Nagasaki, tal y como reconocen los munícipes de ambas localidades niponas, iba a convertirse muy pronto en una pieza más en las distintas estrategias de los radicales, lo que le empujaría sin remedio al descrédito. Y así comienza a ser. Ahora, sin ir más lejos, el Ayuntamiento está apoyando la celebración de una semana "contra la tortura", por importe de unos 10.000 euros. De entrada, la idea parece magnífica. Los malos tratos a las personas son un crímen odioso, y se deben combatir siempre. Nadie puede atentar contra la dignidad de un ser humano y todos los demócratas deben perfeccionar los sistemas para evitar ese tipo de hechos. Hasta ahí todos debiéramos estar de acuerdo. Lo que ocurre es que en la exposición y en los actos organizados estos días no se dice ni una palabra de la tortura a la que ETA ha sometido, y siguen sometiendo, a tantos y tantos ciudadanos vascos. Parece que Ortega Lara fue el invitado de unos amables activistas que lo acogieron en un zulo. O que Miguel Ángel Blanco murió de un ataque al corazón. Se diría, en definitiva, que los más de 800 asesinados y los miles de amenazados no existen en Euskadi, y precisamente para quienes dicen hablar en nombre de los derechos humanos. A este juego se presta el Ayuntamiento de la ciudad que es icono universal de la paz, dando cobertura a quienes callan ante los crímenes de ETA y jalean a sus presos como si fueran angelicales benefactores. En una palabra: vergonzoso.

domingo, septiembre 16, 2007

Citas


"Si no podemos poner fin a nuestras diferencias, contribuyamos a que el mundo sea un lugar apto para ellas"

John F. Kennedy (1917-1963)

miércoles, septiembre 12, 2007

Josu Jon Imaz


El pasado fin de semana iba a escribir sobre Josu Jon Imaz. Lo impidió el turno en el periódico, que incluía tanto el sábado como el domingo. Dos cosas me movían a hablar sobre el presidente del EBB del PNV: la rumorogía en torno a su renuncia a volver a optar al cargo y, sobre todo, la excelente relación humana y profesional que siempre me ha vinculado a él. Curiosamente, los primeros recuerdos que tengo de Imaz son del exterior. En su etapa de consejero de Industria del Gobierno vasco, creo recordar que coincidimos en Londres, en la conferencia impartida por el lehendakari en la London School of Economics, en noviembre de 2002. Después, tras haber coincidido en diversos actos, tuve la oportunidad de conocerlo cara a cara, sin intermediarios, otra vez muy lejos de Euskadi. Fue en Brasil, en Sao Paulo. Sería la primavera de 2003. Ibarretxe estaba de visita oficial, primero en México y luego en el país carioca. En la última parte de la gira visitamos Sao Paulo y Brasilia, y en la primera de esas dos ciudades se celebró una cena aprovechando que, coincidencias de la vida, el cocinero del hotel en el que se alojaba el lehendakari era de Iparralde. Los de protocolo me colocaron justo frente a Ibarretxe, y al lado de Josu Jon Imaz. Nos pasamos hablando casi toda la cena, con cierto temor de que el secretario general de Confebask, José Guillermo Zubia, que estaba a la derecha del entonces consejero, se nos aburriera. Descubrí a un político distinto. A una persona inteligente, con una enorme proyección política, pero ante todo persona. Me contó que se iba a presentar a la presidencia del EBB, así como sus motivos para hacerlo, los apoyos con los que contaba y, a grandes rasgos, la visión de país y de partido que tenía. Por motivos profesionales, me tocó seguir el proceso interno del PNV para DEIA. Y no fue fácil. La confrontación fue encarnizada, los datos falsos que se filtraban para desgastar a los periodistas eran bastante habituales y hubo que luchar contra los elementos. A pesar de todo, fuimos los primeros en dar la noticias de que Imaz y Egibar se enfrentarían por la presidencia del EBB, a través de una portada con dos grandes fotos de los protagonistas. Recuerdo un día que fuí con Óscar -imprescindible para mí en todos los ámbitos de la vida, y también en mi forma de entender la política- al bosque animado de Ibarrola en Oma, y en uno de los baches embarrados en el que el coche se negaba a avanzar tuvimos que parar para apuntar algunos datos que provenían a cuentagotas de Gipuzkoa. Era un trabajo casi artesanal, de recogida y contraste de resultados batzoki a batzoki. Por aquel entonces, siendo aún presidente del EBB Xabier Arzalluz, solía publicar unas crónicas dominicales en el periódico defendiendo un nacionalismo distinto, moderno, integrador, implacable con el terrorismo, que ayudara a configurar una Euskadi para todos, y rechazando la confrontación gratuita. Eran ideas que coincidían como un guante con las propuestas de Imaz. Al final ganó las elecciones internas por un margen muy estrecho y la polémica no cedió. Estuve en el Palacio Euskalduna el 18 de enero de 2004, cuando fue proclamado presidente del EBB y leyó su primer discurso como tal. Al lado, entre otros, de Ander Landaburu, delegado de El País en Euskadi. Fue una intervención brillante, que marcaba un cambio radical respecto a lo que venía siendo habitual hasta aquel momento. Habló de reformulación de conceptos, de un país para todos, y construido entre todos. Salimos con la sensación de que en el PNV se avecinaba un cambio profundo. Desde entonces he entrevistado a Imaz en numerosas ocasiones. Seguramente, seré uno de los periodistas que lo han entrevistado en estos casi cuatro años en mayor número de ocasiones. Siempre me demostró una talla humana excepcional. Es de los pocos dirigentes políticos que llaman al móvil el día que sale la entrevista publicada. En mi caso, afortunadamente, siempre fue para decirme que le había gustado como había quedado reflejada en el papel nuestra conversación. Es de la mejores personas que he conocido en política, donde abundan los narcisistas y los engreídos. Pero, además, Imaz es un político que favorece el entendimiento entre diferentes, que quiere una Euskadi en la que convivan en armonía quienes se sienten parte de esta sociedad desde diversas ópticas identitarias. Es un hombre muy preparado en el campo profesional -es químico, pero se ha movido en el terreno de la empresa en general- y conoce al dedillo la cultura vasca, infinitamente mejor que muchos a los que se les llena la boca de soberanismo y de antiespañolismo. Rechaza la violencia y el terrorismo sin medias tintas, sin el "pero" tan habitual en estos lares, utilizado por quienes invocan el "conflicto" para explicar lo inexplicable. En definitiva, es un político nacionalista sin complejos, sin resentimientos reales o ficticios, sin vértigos históricos. Sabe bien que Euskadi está por construirse políticamente en cuestiones muy básicas. Que no es el momento de las proclamas huecas, sino de tejer unos mínimos que unan a todos los vascos en el reconocimiento plural de su propia identidad. Es una pena que alguien así se retire de la política. Porque hacen falta muchos como él para que este país deje de moverse en círculo. Hace unos meses me dedicó una fotografía, bajo la que escribió "Josebarentzako, bihotz-bihotzez, nire gertutasun pertsonala eta miresmen profesionala adieraziz (Para Joseba, de corazón, como muestra de mi cercanía personal y de mi admiración profesional)". Lo guardaré con el cariño que Imaz se merece. Como testimonio de haber tenido la suerte de conocer a uno de los políticos vascos más importantes en muchos años.

El adiós de Imaz

Apostar por el futuro

Hay momentos en la vida en los que las personas debemos enfrentarnos a decisiones complejas. Dar importancia a los proyectos en los que creemos o apostar por vincular esos proyectos a nuestra propia participación en los mismos. No quiero ocultar que en las últimas semanas he vivido esta disyuntiva. Y he tomado una opción. No seré candidato a la presidencia del EBB del Partido Nacionalista Vasco, para la que fui elegido hace cuatro años. Volveré a la actividad profesional después de más de trece años de compromiso intenso con aquellas funciones que EAJ-PNV me ha encomendado: diputado al Parlamento Europeo, consejero de Industria, Comercio y Turismo del Gobierno Vasco y presidente de nuestra ejecutiva, el Euzkadi Buru Batzar. Siempre he creído en la política como servicio a la sociedad. He recibido mucho de esta sociedad desde niño, y he entendido la actividad política como compromiso personal con ella y sus ciudadanos. Como forma de devolver, aún a costa de más de un sacrificio, lo mucho que este país me ha dado. Por eso, siempre he defendido la política como un camino de entrada y salida. Finalizado este servicio, lo normal es que salgamos sin perpetuarnos en la actividad política. Ello sirve para mantener viva la conexión entre clase política y sociedad civil, tan necesaria en los tiempos que vivimos. He trabajado en la medida de mis posibilidades por una Euskadi en paz, en la que la violencia, la amenaza y la extorsión sean para siempre desterradas desde el firme compromiso con los valores de la persona como clave de bóveda para construir la sociedad vasca. Y me siento muy orgulloso de haber mamado desde joven estos valores a través de mi militancia en el Partido Nacionalista Vasco. Creo en una Euskadi en la que los diferentes sentimientos de pertenencia de quienes componemos la sociedad vasca convivan compartiendo un proyecto de país, cuyo futuro construyamos entre todos. Creo en una Euskadi en la que la voluntad democrática de sus ciudadanos sea la base de la mutua convivencia y en la que los acuerdos amplios entre diferentes sirvan para hacer frente a los retos de futuro. Un país pensando en nuestras hijas e hijos, en el que encuentren las mejores oportunidades para desarrollarse como personas en su integridad. Trabajo por una Euskadi en la que nuestra identidad vasca se construya en base a valores en un mundo cada vez más abierto y complejo, en el que el amor a lo propio no nos lleve a construir el futuro contra nadie. Como ese árbol al que equiparaba su obra el universal escultor Eduardo Chillida, enraizado en tierra vasca pero con sus ramas y hojas abiertas al mundo. Me siento orgulloso de haber tenido esta responsabilidad en un Partido cincelado con la talla humana y política de personas como José Antonio Agirre, Manuel de Irujo, Juan Ajuriaguerra, Javier Landaburu o tantos otros. De personas que con su trayectoria construyeron un patrimonio llamado EAJ-PNV, con un activo que ha servido para que centenares de miles de vascos nos den su confianza y hayamos contribuido al autogobierno, a la convivencia, al bienestar y la estabilidad de Euskadi. Pero este patrimonio no es nuestro. Nos toca gestionarlo. La pluralidad de discursos, la división y la tensión que en algunos momentos ha trasladado EAJ-PNV a la ciudadanía, contribuyen a debilitar nuestro proyecto, a confundir a la sociedad vasca y a perjudicar la capacidad de este partido para articular en torno a él a las mayorías sociales vascas necesarias para construir el modelo de país que queremos. Hoy, el esfuerzo por conseguir la unión en el seno del Partido Nacionalista Vasco nos obliga a todos. A mí también. La reproducción de la división que hace cuatro años se produjo en una transición de liderazgos compleja puede debilitar de forma importante a EAJ-PNV. Siempre he creído que en la vida no debe esperarse a lo que hagan los demás. Uno mismo debe dar los pasos que estima necesarios. Por ello, mi decisión de no ser candidato responde a una contribución que facilite un proceso interno que cohesione y una a nuestra opción política. Creo, con respeto al resto de opciones políticas, que EAJ-PNV tiene un papel de cohesionador y moderador de la política vasca, que puede verse perjudicado con la división y su debilitamiento. Por tanto, sin pretender patrimonializar ningún activo que sólo nos corresponde en el porcentaje de voto que tenemos, entiendo que por encima de actitudes cortoplacistas, el riesgo de división en el Partido Nacionalista Vasco añadiría dosis de inestabilidad y radicalidad a la política vasca. Hay otra reflexión que no puedo pasar por alto. El nacionalismo vasco democrático ha jugado y juega un papel primordial en la construcción de nuestro país. El mundo está cambiando aceleradamente y, al igual que otras generaciones han hecho un esfuerzo ímprobo por modernizar y actualizar nuestro proyecto, también nuestra generación debe llevarlo a cabo. Conceptos como estado-nación, soberanía o independencia adquieren hoy tintes necesariamente diferentes de lo que en el pasado representaban. Las fronteras se debilitan e incluso desaparecen en nuestro entorno, y desde el nacionalismo vasco democrático tenemos que ser pioneros en las reflexiones de actualización de nuestro bagaje fundacional, de un partido que nace para preservar un pueblo que perdía su identidad y su régimen de libertades histórico. Pero un partido no puede llevar adelante una modernización necesaria en un contexto de competición por el discurso. La reflexión serena exige liderazgos no cuestionados y partidos unidos y sólidos. Quiero terminar mostrando mi plena confianza en las personas que componemos el Partido Nacionalista Vasco, así como en la propia sociedad vasca. En la capacidad de avanzar con éxito a través de los retos presentes y futuros, así como la convicción de que mi decisión será un pequeño grano de arena en este camino. Agradezco de todo corazón el apoyo de los que tanto desde el seno del partido como del conjunto de la sociedad me han ayudado en mi labor. Y también, sinceramente, a los que desde la crítica interna o externa, han contribuido a hacer más contrastadas y reflexivas cada una de mis decisiones. La cohesión de EAJ-PNV saldrá fortalecida. Y creo honradamente que es un capital para el conjunto de la sociedad vasca. Incluso para muchos que no comparten nuestras ideas y proyectos.

Josu Jon Imaz (Presidente del EBB del PNV)

lunes, septiembre 10, 2007

Agenda de la semana

Irailak 11, asteartea: Euskadi Irratiko solasaldi politikoa Imanol Muruarekin batera (9:00)
12 de septiembre, miércoles: Tertulia política del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Manuel Rico (diario Público), Luis R. Aizpeolea (El País) y Vicenç Vilatoro (Ex director general de la Radio Televisión catalana), a partir de las 22.30
13 de septiembre, jueves: Intervención en el programa Hoy por Hoy de la Cadena Ser (8.05)

sábado, septiembre 08, 2007

Citas


"La libertad no hace felices a los hombres, los hace sencillamente hombres"


Manuel Azaña (1880-1940)

La consulta

Tras los años en que la política vasca giró principalmente sobre la necesidad de desarrollar el Estatuto de Gernika, desde hace al menos un lustro es la posibilidad de convocar o no una consulta popular la idea-fuerza sobre la que discuten casi a diario los principales partidos, el leit motiv que dinamiza, aunque sea de forma circular, un panorama lastrado por el desacuerdo y, sobre todo, por la persistencia del terrorismo. Lo que de forma amable se viene denominando "derecho a decidir" divide casi en partes iguales a los representantes de la ciudadanía. Y no lo hace porque alguien piense que los vascos carecen de legitimidad para construir su futuro, sino por la forma en que se configura el concepto de decisión en boca de determinados dirigentes políticos. En una democracia representativa como la nuestra y las de nuestro entorno, los ciudadanos ejercen su derecho al voto y determinan el devenir de la colectividad a la que pertenecen. Ese futuro será diferente en función del peso que cada opción política adquiera a través del voto popular. En definitiva, por medio del juego de mayorías y minorías que configurará las distintas estructuras políticas, en las que pondrán más quienes más representan. En ese sentido, el derecho a decidir se configura como un instrumento dinámico, no como un elemento estático que amenace con partir en dos la historia en un día determinado, a una hora concreta y bajo el signo de la inevitable fractura social, del enfrentamiento a una sola carta entre las dos pulsiones en liza. En el caso vasco, cuando se alude al derecho a decidir, y se añade que es necesaria una consulta, se hace referencia, por lo que se deduce de las declaraciones públicas de unos y de otros, a un referéndum en el que se decidirá el estatus político del País Vasco en relación a España, con serias dudas sobre si se llevaría a cabo en ausencia de violencia, y con la sospecha más que fundada de que se desarrollaría sin un acuerdo previo entre los principales partidos vascos y entre las autoridades vascas y españolas. A cualquier analista político serio éste le parecería un escenario insensato, autodestructivo, pero en la Euskadi de 2007 hay quienes no sólo defienden esta opción sino que la alimentan a diario, tildando de tibios y regionalistas al resto de nacionalistas que discrepan y que no se identifican con este esquema. Mientras, se pretende obviar la doble brecha que se generaría, la interna entre vascos y la externa entre Euskadi y España, y que amenazaría con hacer saltar en pedazos los laboriosos consensos construidos con tanto esfuerzo durante tantos años. No es posible determinar un nuevo esquema político dividiendo casi en dos mitades a los vascos, en un dos frente a uno a los territorios y estableciendo unilateralmente lo que tiene una naturaleza bilateral inexorable. Euskadi, o Euskal Herria, no es comparable a Escocia, ni a Quebec, y tampoco a Irlanda del Norte. Ni por historia, ni por su peculiar configuración interna de corte confederal, ni por su grado de cohesión política y social, ni por el debate territorial, ni por la presencia de una banda como ETA, ni por muchos más factores. A modo de justificación, para algunos dirigentes políticos resulta muy cómodo caracterizar a PSE-EE y PP como fuerzas políticas ajenas a lo vasco, de obediencia española. Pero éste es un planteamiento antidemocrático, injusto e irreal. Por eso es necesario que cualquier consulta a los ciudadanos reúna una serie de requisitos mínimos. El consenso entre las principales culturas políticas es, sin duda, el primero. Y lo es porque es el único que garantiza la cohesión social en un país tan desestructurado políticamente, el que favorece el acuerdo entre territorios y el que abre el camino del diálogo entre los gobiernos vasco y español. Curiosamente, además, quienes invocan constantemente la Euskal Herria política parecen ser los que menos la tienen en cuenta. La ecuación es evidente: cuanta mayor presión por ir más lejos, menos Euskal Herria. No en vano, Navarra e Iparralde tienen, a día de hoy, mayorías políticas muy claras que así lo ponen de manifiesto. La colaboración entre territorios se fomentará solamente en base al mantenimiento de equilibrios muy delicados, y ponerlos en peligro no sale gratis. Hablar de mayorías soberanistas en los territorios de la CAV es discutible, pero hacerlo pensando en Euskal Herria resulta un verdadero brindis al sol. Frente a fetiches sin recorrido, más allá del meramente electoral, y que generan frustración por doquier, Euskadi tiene la oportunidad de seguir profundizando en los valores de ciudadanía, en el rechazo frontal y sin ambages frente al terrorismo hasta vencerlo también socialmente como síntoma de salud democrática, y haciendo de la pluralidad su característica principal, su seña de identidad. Las múltiples Euskadis, e incluso Euskal Herrias, las distintas formas de entenderlas, deben convivir superponiéndose y configurando una realidad diversa e imaginativa, lejos de esencialismos estériles. Una parte de la sociedad no puede arrastrar a la otra, y menos aún bajo amenaza. Todas deben caminar juntas en un horizonte amplio, que dé comodidad a las diversas gradaciones identitarias, que no deben excluirse mutuamente, sino complementarse y enriquecerse. Esa es la auténtica construcción nacional, la genuina, la que tiene el sentido más profundo, más solidario, aquella que fortalece los derechos de ciudadanía de todos y la que camina al ritmo que impone el conjunto de la sociedad. Las consultas deberían servir para avanzar en esa dirección, no en la contraria.

martes, septiembre 04, 2007

Agenda de la semana

Irailak 5, asteazkena: Euskadi Irratiko solasaldi politikoa Maite Ubiria eta José Luis Elorzarekin batera (8:20)
5 de septiembre, miércoles: Tertulia del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Martxelo Otamendi (22.30)

domingo, septiembre 02, 2007

Alivio

Cuatro presuntos terroristas de ETA han sido detenidos en Cahors. Es un éxito más de las Fuerzas de Seguridad españolas y francesas que, desde luego, produce un enorme alivio a quienes se sienten amenazados por la banda. Se ha afirmado, en innumerables ocasiones, que el problema de la violencia no se resolverá únicamente por vías policiales, lo que es un contrasentido. En un país democrático, las cuestiones políticas se encauzan a través del diálogo y la negociación entre partidos. En ese sentido, la incorporación de la izquierda radical al juego democrático se deberá producir algún día, cuando muestren una pizca de sensatez, con el esfuerzo que requiera su representatividad social. Pero ni más ni menos. Con quienes practican el chantaje, el terror, no hay nada que negociar. Es esta una lección tan básica que en cualquier país civilizado no haría falta ni explicarla. Pero aquí sí. Mientras tanto, produce alivio que quienes siguen empuñando las pistolas queden en manos de la justicia y se les impida continuar con su actividad criminal. Las malas noticias también llegarán, porque éste es un problema de calado y que exige perseverancia democrática, pero cada vez que se produce alguna buena hay que alegrarse. Aunque no faltarán los agoreros de siempre, los que juegan a la equidistancia haciendo equiparaciones rídiculas. Por eso es tan importante mantener la unidad de quienes sí tienen claras las cosas. Sobre todo, cuando se trata de un asunto de vida o muerte.