viernes, noviembre 30, 2007

Se va Errazti

El rumor me llegó en septiembre: "Begoña Errazti no volverá a presentarse a la presidencia de EA". Así lo hice saber en Deia y también ha quedado comentado en algún post anterior en este mismo blog. Ahora se confirma, a través de ella misma, la marcha de la que ha sido máxima dirigente de EA en los últimos ocho años. De partida, es justo reconocer que su papel no ha sido nada fácil por haber tenido que sustituir al carismático Carlos Garaikoetxea. Más aún cuando los años han ido achicando el espacio que su partido pudo tener cuando se creó en 1986. EA nació como formación socialdemócrata e independentista frente a un PNV que en aquella época aparecía muy unido a la ideología democristiana, con cierta estrechez de miras en algunos capítulos de índole social y en pleno despegue de la colaboración con los socialistas en el Gobierno vasco, haciendo gala de un renovado espíritu autonomista. En 2007 nadie puede negar que la formación jeltzale practica políticas sociales de corte socialdemócrata y que busca convertir el autonomismo de antaño en una especie de soberanismo limitado cuyo propósito sería la consecución de un nuevo pacto con el Estado que dé a Euskadi todos los instrumentos de autogobierno salvo los expresamente atribuidos a los Estados en la teoría clásica. EA, sin embargo, sigue yendo más allá y reclama una República Vasca independiente en el seno de la Unión Europea, aunque no explica cómo pretende desarrollar esa iniciativa de manera viable. En ese sentido, en lo que se refiere a los grandes principios, la actividad pública de Begoña Errazti se ha caracterizado por enunciar una y otra vez frases grandilocuentes sin contenido concreto aparente. Proclamar que uno es más abertzale que nadie con el 5% de los votos en Álava y Bizkaia y algo más del 12% en Gipuzkoa puede servir de desahogo sentimental pero revela, al menos, poca conexión con la voluntad popular y una escasísima capacidad para determinar el futuro político vasco. Otra cosa bien distinta es que EA, junto a antiguos dirigentes de formaciones en la órbita de la izquierda abertzale, haya podido influir, y creo que sí lo ha hecho, en la estrategia de una parte del PNV en su apuesta por la acumulación de fuerzas nacionalistas. Sin ir más lejos, el secretario general de EA, Unai Ziarreta, está insistiendo estos días en la necesidad de conformar un "bloque" de partidos de cara a las elecciones generales que compartan la defensa del "derecho a decidir", aunque no parece posible que el PNV participe de esa idea. El milagro de EA bajo la presidencia de Begoña Errazti ha consistido, precisamente, en mantener una influencia política y una presencia institucional muy por encima de lo que le han venido concediendo los votos contantes y sonantes. El harakiri político de Batasuna, dejándose arrastrar gustosamente por ETA, y la negativa del PNV a gobernar junto al PSE-EE han facilitado esa situación. De cara al futuro, el problema de EA consiste en que hace un año se desmarcó electoralmente de la formación jeltzale para remarcar su discurso diferenciado y, ahora, de cara al 2008, la hoja de ruta anunciada por el lehendakari Ibarretxe no le deja oxígeno para actuar de forma autónoma al margen de algún tipo de alianza con el propio PNV. Sin olvidar, como problema doméstico, que necesita como agua de mayo elegir a un nuevo presidente del partido con una mínima solidez. Errazti cavó su tumba política cuando a finales de hace dos veranos apostó en primera instancia por continuar ligada al PNV de cara a los comicios municipales y forales que se celebraron en marzo. Los guardianes de la ortodoxia en el sector mayoritario que ella lideraba hasta entonces no le perdonaron semejante desmarque y le pasan factura en este congreso. EA siempre se ha caracterizado por una vida interna cainita y unas citas congresuales intensas en las que sólo faltaban los hermanos Marx. En el terreno personal, no puedo decir nada malo de Begoña Errazti. Siempre distinguió dos planos: el de la crítica política, que me reprochó cara a cara en alguna ocasión, y el profesional, en el que me halagó con palabras muy amables. Comienza una nueva etapa en la historia de EA. ¿Será la del viaje a ninguna parte?   

jueves, noviembre 29, 2007

Lecturas (La carretera)

Cormac McCarthy es un autor anómalo. Su rechazo a conceder entrevistas o a hablar de literatura, es decir, su aislamiento respecto al circuito literario norteamericano, no le ha impedido hacerse con el Premio Pulitzer 2007 por su novela "La carretera". Afamados críticos literarios lo han alzado al Olimpo de la narrativa norteamericana, aun contando con una obra más bien escasa. En esta ocasión, con deficiencias en la traducción al castellano, por cierto, relata cómo un padre y su hijo luchan por sobrevivir en un planeta reducido a cenizas. Siguen la estela de la carretera que ha de llevarles al oeste, a una zona más cálida en la que poder subsistir. Es un mundo en el que comer se ha convertido en un lujo inalcanzable, hasta el punto en que ni los cadáveres son desaprovechados. Es de esos libros que no dejan indiferente a nadie. Puede entusiasmar, y de hecho lo está haciendo si nos atenemos al nivel de ventas, o puede decepcionar profundamente, como ha ocurrido a algunos críticos literarios españoles. Lo que sí consigue McCarthy es generar un profundo desasosiego en el lector por la suerte de sus dos desamparados protagonistas y hacer reflexionar sobre lo quebradizo que puede llegar a ser el mundo actual. Merece la pena leerlo. No es una novela al uso y consigue provocar emociones en quien se adentra en sus páginas. No es poco. 

La frase: "¿La vida real es muy mala?; ¿Tú qué piensas?; Bueno, yo pienso que todavía estamos vivos. Nos han ocurrido muchas cosas malas pero todavía estamos aquí"

Ficha técnica:
Título: La carretera.
Autor: Cormac McCarthy
Páginas: 236
Traducción: Luis Murillo Fort
Edita: Círculo de Lectores (2007)

miércoles, noviembre 28, 2007

Citas


"Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo"


Eduardo Chillida (1924-2002)

martes, noviembre 27, 2007

Partidos democráticos

La semana pasada un grupo de periodistas acudimos a la llamada del programa Políticamente Incorrecto de Euskal Telebista para analizar qué queda a estas alturas de la Declaración de Anoeta explicitada por Batasuna el 14 de noviembre de 2004. Con el paso del tiempo he participado en infinidad de debates televisivos sobre cuestiones políticas relacionadas con Euskadi, aunque en esta ocasión acudí especialmente motivado ya que iba a encontrarme con algunos de los compañeros que más admiro por su rigurosidad y exquisitez periodística y analítica. Mariano Ferrer, columnista de El Mundo y auténtico referente del periodismo vasco; Alberto Surio, profesional del Diario Vasco y uno de los que mejor conocen los entresijos de la política por estos lares; Luis R. Aizpeolea, periodista de El País, de trayectoria ejemplar y absolutamente imprescindible para quien quiera estar bien informado sobre lo que se cuece en Madrid en relación a Euskadi; Paco Marhuenda, subdirector de La Razón, magnífico conocedor de las interioridades del PP y persona muy allegada en su día a Mariano Rajoy; y Martxelo Otamendi, director de Berria y una de las principales voces del periodismo en euskera, fueron quienes me acompañaron en la tertulia durante más de una hora. A uno siempre le queda la duda del interés que este tipo de disquisiciones políticas pueden generar entre la audiencia a medianoche pero a tenor de lo que aseguran los responsables del programa son, precisamente, este tipo de debates los que más éxito tienen de todos los que se hacen cada semana sobre diversas cuestiones. La conclusión mayoritaria de quienes participamos en el programa fue que la izquierda radical ha dejado pasar la ocasión que para ella supuso el anterior proceso de paz y que lo ha hecho por su incapacidad para actuar con autonomía respecto a ETA. En mi caso, recordé que ya salí siendo bastante escéptico del propio acto del Velódromo porque lo que allí se produjo fue una mera declaración de intenciones, acompañada de una auténtica apología de la violencia. Aunque no lo dije en ETB, poco podía haberme creído a Otegi cuando al salir los periodistas del recinto se repartieron ejemplares del número 100 del boletín de ETA en el que se me concedía media página con fotografía incluida acusándome de ser un periodista-polícia, con todo lo que ello implica. El debate transcurrió con normalidad hasta que expresé mi convicción de que la única manera de hacer recapacitar a Batasuna y a su mundo es que los "partidos democráticos" se muestren unidos en materia antiterrorista e inflexibles antes quienes justifican a ETA. En ese momento, Martxelo Otamendi saltó como un resorte para señalar que, a su juicio, ni al PSOE ni al PP se les puede considerar partidos democráticos por el GAL, en el primer caso, por la guerra de Irak, en el segundo, y por la persistencia de casos de tortura en comisarías, en ambos. Así, denunció haber recibido malos tratos en 2003 cuando fue detenido tras el cierre de Egunkaria. En esa tesitura, todos mostramos nuestro frontal rechazo a cualquier tipo de maltrato policial y coincidimos en la necesidad de que se investiguen todas las denuncias que se puedan producir porque es obligación de un Estado de Derecho velar también por la integridad de quienes son encarcelados. Pero, a partir de ahí, resulta inaceptable tildar de antidemocrático al PP por su apoyo a la invasión de Irak, que particularmente siempre rechacé. Resulta complejo analizar todos los motivos que sustentan esta afirmación porque requeriría de un análisis minucioso de los resortes de la política exterior de cualquier país pero, por ser gráfico, si apoyar a Bush en su aventura iraquí supusiera dejar de pertenecer al ámbito democrático, un partido con el pedigrí del Laborista británico también habría cruzado ese umbral, y nadie mínimamente cabal puede sostener semejante cosa. Es como si a la propia Batasuna se le endosarán las víctimas de los regímenes totalitarios a los que apoya a lo largo del planeta. Respecto al GAL, es indudable que se trató de una macabra muestra de terrorismo de estado que sólo contribuyó a deslegitimar más al propio Estado a ojos de muchos vascos. Si el terrorismo debe ser siempre objeto de condena, lo es más cuando se promueve desde las estructuras estatales que deben velar por los derechos de los ciudadanos y más aún cuando se trata de un Estado de Derecho. A ETA hay que combatirla con la ley en la mano, sin atajos, con la legitimidad democrática. No sólo por ser esa la vía exclusiva a la que se debe limitar un demócrata, sino también por ser la más eficaz. No obstante, el GAL y sus antecesores son ya un tristísimo pasaje de la historia reciente. Por eso es llamativo que desde las filas de la izquierda radical, dejando de lado ya lo dicho por Otamendi, se siga aludiendo a un grupo terrorista que desapareció hace dos décadas como si eso sirviera para justificar a quienes siguen dispuestos a asesinar, máxime cuando a nadie se le escapa que el precio de la paz en Euskadi será, al final, la progresiva puesta en libertad de quienes han asesinado a cientos de personas. Ese es el verdadero problema. Que la mayoría de los vascos, nacionalistas y no nacionalistas, rechazan la violencia ilegítima en todas sus variantes, mientras Batasuna es incapaz de denunciar la que practica ETA. 

lunes, noviembre 26, 2007

Agenda de la semana

26 de noviembre, lunes: Tertulia política del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Xabier Gurrutxaga y María Antonia Iglesias (22.30)
Azaroak 27, asteartea: Euskadi Irratiko tertulia politikoa, Imanol Muruarekin batera (9:00)
27 de noviembre, martes: Tertulia política del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Luis R. Aizpeolea, Ana Garbati e Iñaki Iriondo (22.30)

domingo, noviembre 25, 2007

El balance de Zapatero

El presidente Zapatero ha asumido esta mañana en un acto político celebrado en Fuenlabrada la candidatura a la reelección en nombre del PSOE. Dice que buscará ampliar la actual mayoría socialista para quedar libre de hipotecas parlamentarias. En principio, si nada cambia de aquí a marzo todo apunta a unos comicios reñidos, en los que los restos del sistema D'Hont pueden dar más de un quebradero de cabeza a los principales contendientes. Zapatero ha cumplido lo que prometió hace cuatro años. Sacó las tropas de Irak, ha impulsado avances de calado en materia social y se arriesgó para intentar lograr la paz en Euskadi. Sin olvidar que las reformas territoriales que parecían malditas al comienzo de la legislatura han ido generalizándose con criterios similares en diversas comunidades autónomas, aunque queda por ver qué ocurre con el nuevo Estatut de Cataluña sobre el que pesan recursos de inconstitucionalidad, el más solvente de ellos presentado por el Defensor del Pueblo. A pesar de los errores o de los desajustes, el electorado de centro-izquierda ha podido ver reflejadas sus ansias de cambio en las políticas del Gobierno actual. Los problemas que se han ido planteando no han sido precisamente menores y, a pesar de contar con una mayoría muy ajustada en el Congreso, el Ejecutivo no se ha arredrado y ha dado pasos, en algunas ocasiones siendo muy consciente del desgaste que ello le iba a ocasionar. Por ello, Zapatero se presenta a la reelección con una buena base de cambios legislativos y un alto nivel de simpatía entre el electorado de centro-izquierda, aunque es bien cierto que lo atípico de las vísperas de los comicios de 2004 han envenenado las relaciones PSOE-PP hasta la actualidad, generando una división nunca conocida desde la transición entre las dos grandes formaciones españolas. La falta de entendimiento en cuestiones básicas entre quienes gobiernan y quienes lideran la oposición nunca es buena en ninguna sociedad democrática y, por ello, lo más lógico es que tras las elecciones de marzo, sea cual sea el resultado, las pasiones se atemperen y se haga un esfuerzo por la moderación y el encuentro, no sólo entre socialistas y populares sino incluso con aquellas fuerzas políticas que son determinantes en sus respectivas comunidades autónomas. En ese sentido, el PP deberá rebajar el tono de sus constantes acusaciones. Se mire por donde se mire y aunque se reconozcan equivocaciones en el proceso de paz en Euskadi, por ejemplo, es un auténtico despropósito que los de Rajoy acudan a manifestaciones en las que se equipara a Zapatero con ETA. El electorado suele premiar la moderación en las formas, la voluntad de diálogo, el buen hacer en política económica, la ampliación de derechos sociales y la transparencia en la gestión. A estas alturas, España parece abocada a unas elecciones muy polarizadas, pero Zapatero parte con la ventaja del que gobierna y puede presentar un listado de logros. Y cuanto más radicalice su discurso el PP más posibilidades tendrán los socialistas de repetir mandato.  

sábado, noviembre 24, 2007

Lecturas (Gabriel Arestiren ipuinak)

Gabriel Arestiren izena letra larriz idatzita dago euskal literaturaren eta bereziki olerkingitzaren historian. Euskara ikasi eta XX. mendeko euskal olerki borobilenetakoak idatzi zituen, beti ere Euskal Herriarenganako, hizkuntzarenganako eta zapalduenganako bere konpromisoa adieraziz. Haatik, ipuingintzan egin zituenak ez dira hain ezagunak, baina izan badira. Orotara sei dira 1957 eta 1962 urte bitartean Egan aldizkarian argitara emandakoak, eta duela gutxi Xabier Monasteriok euskara batura egokitu eta edizio oso txukun batean bildu ditu. Ipuinetan ohikoa denez, hauek ere mezu bana gordetzen dute sabelean, irakurlearen mesederako. "Olerkaria" eta "Jainkoa jaio da Otxarkoagan" izenekoak bereziki dira borobilak, baina guztiek ere merezi dute aipamena. Orri hauek irakurrita Aresti klasikoa dela ondo ulertzen da, atzo idatzitakoek ez baitute gaurkotasunezko zipriztinik galdu. Idazle ezagunaren alde ezezagunetakoari itzala gainetik kentzeko liburu ezin aproposagoa da hau, irakurle orok etxeko liburutegian gorde eta zaindu beharrekoa. Euskara baserri girotik Bilboko giro urbanora eraman zuen idazle handiak miresmenerako arrazoi gehiago biltzen du orrialde hauetan. Itxuraren eta edukiaren aldetik, liburuxka aparta. Aresti gogoangarriaren mailakoa, alegia.   

Esaldia: "Hauxe izan zen bere obra osoaren laburpen bezala aukeratu zuen puntua: gizakiaren gorputza, buztinezkoa da" 

Ezaugarriak:
Izenburua: Ipuinak
Egilea: Gabriel Aresti
Moldatzailea: Xabier Monasterio
Orrialdeak: 72
Argitaratzailea: Ikeder (2007)

viernes, noviembre 23, 2007

Euskadi Irratia eta gu

Mende laurden igaro da jada Euskadi Irratiak bere emankizunei ekin zienetik. Gaur egun hedabide aski ezaguna da bazter guztietan, bai euskararen normalizazioan egin duen lan itzelarengatik zein bere eguneroko lan txukunarengatik. Oroitzapen askok lotzen naute euskarazko irrati publikoarekin. 1991n, oker ez banago, Gernikaldeko informazioaren berri emanez hasi nintzen bertan kolaboratzen eta hala jarraitu nuen 1999ra arte. Lau urteren buruan, berriz, astean behin aktualitate politikoa aztertzeari ekin nion eta horretan jarraitzen dut gaur egun ere asteartero Imanol Muruarekin batera. Euskadi Irratiarekiko lotura berezia izan da beti, euskarak gauzatutakoa delako. Programazio anitza eskaintzen du, denetariko entzulegoa asetzeko modukoa eta gure irrati uhinetan ezinbesteko erreferentzia bihurtu da. Tamalez, gure hizkuntzarekin lotura duen edozer beti agertzen da apal, bigarren mailako bezala iritzi publiko zabalaren aurrean, baina muga horiek apurtzeko ekarpentxoak ere egin izan ditu irrati kate gazteak hogeita bost urteotan. Euskararen normalizazioaz ari garenean, ziur, horretaz gutxiago hitz egitea eta euskaraz gehiago mintzatzea lortu nahi da. Norabide horretan urrats asko egin da azken hiru hamarkadotan, euskal gizarteak hala nahi izan duelako. 1981ean EAEko bost hiritarretik batek ezagutzen zuen euskara, eta duela sei urte, aldiz, hirutik batek. Ezagutzak erabilera bultzatzen duelakoan nago, eta gizarte elebiduna lortzeko bide onean goazela. Urte batzuk barru, xede hori bete-betean errealitate bihurtzen denean eta atzera begiratzerakoan, zalantzarik gabe, Euskadi Irratia gogoan hartuko da bide horretako protagonista nagusietakoa izango delako. Ez bakarrik euskaraz ari delako, baizik eta profesionaltasuna eta hizkuntza bikain uztartu dituelako.

jueves, noviembre 22, 2007

Las tribulaciones de Mas

La parte del nacionalismo catalán que lidera Artur Mas no termina de encontrar su camino desde su desalojo de la Generalitat. Se muestra desorientado, a la búsqueda de nuevas iniciativas políticas que le permitan dinamizar su discurso tradicional. Ahora anuncia su deseo de fundar la "Casa Grande" del catalanismo en torno a Convergència i Unió haciendo suya la defensa del llamado derecho a decidir. Mientras Josep Antoni Duran Lleida, máximo dirigente de la democristiana Unió toma distancias de todo lo que suene a soberanismo, el propio Mas parece tener serias dificultades para detallar hacia dónde quiere llevar a Catalunya a través del hipotético ejercicio de esa reivindicación. Apela a mayorías amplias que sean defendidas de forma conjunta por los partidos catalanes ante el Gobierno de España, cuando hace sólo unos meses negoció por su cuenta y riesgo con el presidente Zapatero el contenido del nuevo Estatut. Además, se pone la venda antes de que se produzca la herida cuando anuncia determinadas medidas en caso de que el Tribunal Constitucional recorte el texto estatutario. No es fácil querer mantenerse dentro de las reglas del juego, aceptadas entre otros por CiU, y jugar a la vez a romper la baraja sin explicitar cuál es la estación término que ahora propone la federación. Mirando hacia atrás, recuerdo la campaña electoral vasca que llevó a las elecciones del 13 de mayo de 2001. En Euskadi la situación política se había radicalizado hasta el extremo, mientras en el Congreso el PP y CiU seguían haciendo buenas migas. El discurso del PNV incomodaba bastante a los dirigentes nacionalistas catalanes y se les notaba mucho cada vez que se acercaban al País Vasco. Lo mismo sucedió con el denominado Plan Ibarretxe, acogido con frialdad en público y con perplejidad y rechazo en privado. Por eso llama la atención el progresivo viraje conceptual de Convergéncia Democrática de Catalunya, tomando como referencia un derecho a decidir expresado en términos vagos e imprecisos. ¿Es una apuesta de calado? Conociendo los antecedentes, parece más bien una estrategia para poner al tripartito ante sus contradicciones internas y acortar, de esa manera, su propia permanencia en la oposición. En definitiva, una campaña de marketing con la ambigüedad calculada como bandera. 

martes, noviembre 20, 2007

Fanáticos

Llama la atención cómo desde ciertos sectores políticos en Euskadi se observa el fenómeno de la ultraderecha con autosuficiencia, queriendo dar a entender que éste es terreno vetado para ese tipo de ideologías. El asesinato de un joven en el metro de Madrid ha reavivado la polémica en torno a un posible rebrote de los grupos fascistas en España, sobre todo al calor de la inmigración. Nunca hay que perder de vista cualquier peligro de ese tipo, aunque da la sensación de que la alarma social generada, dejando al margen el dramático episodio del suburbano, se debe, sobre todo, a un interés mediático. En principio, no se observan grandes cambios ni avances en el campo de la ultraderecha en los últimos años en España. Se trata de un reducto más o menos estable hasta el momento y que, incluso, ha sufrido una franca regresión desde la muerte de Franco, aun siendo cierto que resulta muy preocupante la adhesión a ese campo de grupos de gente joven cuyo único objetivo parece ser el de hacer alarde de ultranacionalismo, de totalitarismo y de apología de la violencia sobre colectivos como los inmigrantes o los gays. Es verdad que esa concreta tipología totalitaria no tiene ningún caldo de cultivo en estos lares, afortunadamente, pero, a cambio, existen otra clase de expresiones políticas que defienden acallar al discrepante mediante el uso y el abuso de métodos violentos. En ese sentido, no es la nuestra una sociedad más avanzada que ninguna otra en esta materia. Ocurre que en el caso vasco el totalitarismo concentra sus objetivos no en el ataque a los foráneos que aquí vienen a vivir, pero sí en quien no comulga con una forma muy concreta de entender Euskadi, ajena a una especie de obsesión patriótica. Se dirá que unos actúan desde la ventaja que da disponer de Estado propio y otros desde la reclamación del mismo, como si esto sirviera para justificar algo. La tolerancia, el respeto a las opiniones de los demás o el rechazo de la violencia son asignaturas pendientes para una parte de la sociedad vasca. Es mucho más fácil ver la paja en el ojo ajeno que la viga en el propio, pero yerra quien cree que los problemas los tienen los demás y que esta es una sociedad ejemplar. La autocomplacencia es un síntoma de esclerosis social y sólo las actitudes críticas y exigentes con uno mismo y con lo que le rodea permiten ir hacia mejor. En todos los países existe un sector que desea imponerse a los demás por vías violentas e ilegítimas, que no respeta a sus conciudadanos. Nosotros también lo tenemos. Y bastante extendido. Es hora de ser plenamente conscientes de ello.

domingo, noviembre 18, 2007

Agenda de la semana

Azaroak 19, astelehena: Euskadi Irratiko goizetako tertulia, Iñaki Soto eta Denis Itxasorekin batera (8:30)
19 de noviembre: Debate sobre la Propuesta de Anoeta en el programa Políticamente Incorrecto de ETB-2, junto a Luis R. Aizpeolea, Paco Marhuenda, Martxelo Otamendi y Mariano Ferrer (23.55)
Azaroak 20, asteartea: Euskadi Irratiko tertulia politikoa, Imanol Muruarekin batera (9:00)
22 de noviembre, jueves: Tertulia política del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Alberto Surio, Julio Ibarra y Dani Gómez Amat (22.30)

Lecturas (Diario Ruso)

Hace poco más de un año, el 6 de octubre de 2006, moría asesinada la periodista rusa Anna Politkóvskaya, conocida por su buen hacer profesional y sus críticas al presidente Putin. De esa forma, las desapariciones y/o los asesinatos de cientos de personas a manos de fuerzas paramilitares o, incluso, abiertamente dirigidas desde las cloacas del Estado, que había denunciado con tanto ahínco en los últimos años, tuvieron en ella el episodio más simbólico. Su libro póstumo, Diario Ruso, desgrana, los acontecimientos más sobresalientes de la vida política desde las elecciones legislativas de hace cuatro años y lo hace, tal como su nombre indica, a modo de diario personal. La sangrienta locura de Chechenia, la vulneración sistemática de los derechos humanos, el terrible drama de la escuela de Beslán, la incapacidad de la oposición democrática para articular un proyecto creíble, las durísimas condiciones de vida de millones de rusos, el control social ejercido desde el Estado y el partido presidencial Rusia Unida... son algunos de los elementos que conforman el relato de los hechos por parte de Politkóvskaya. Sus esperanzas, que van decreciendo conforme avanza el libro, de que las elecciones legislativas de este mismo año y las presidenciales del que viene sirvan para empezar a poner coto al autoritarismo reinante en Rusia han quedado en nada a la vista de la situación en este momento. A Occidente le interesa una Rusia estable, y antepone el cumplimiento de ese objetivo a la salvaguarda de los derechos humanos y de los mecanismos democráticos en ese país. Los demócratas rusos se duelen por esa situación, y Politkóvskaya también, pero han interiorizado que el cambio sólo podrá producirse si la sociedad rusa, adormilada durante décadas, termina reaccionando.  

La frase: "El año 1937 marcó el punto álgido del terror de Stalin. En la actualidad, Chechenia está suponiendo para Rusia un retorno a 1937, asistamos o no a mítines en memoria del dictador. Ahora, cualquiera de nosotros puede salir a comprar el pan y no volver o volver al cabo de veinte años"

Ficha técnica:
Título: Diario Ruso
Autor: Anna Politkóvskaya
Páginas: 453
Traducción: Fernando Garí Puig
Prólogo: Josep Ramoneda
Prefacio: Jon Snow
Edita: Círculo de Lectores (2007)

viernes, noviembre 16, 2007

De nuevo EA

Los días 16 y 17 de diciembre se celebrará en el Kursaal de San Sebastián el VII Congreso de Eusko Alkartasuna. La relevancia de esta fuerza política no radica tanto en su peso electoral, como en la capacidad de influencia que ha adquirido con el paso de los años en determinados sectores del PNV y en la presencia institucional lograda en el Gobierno vasco gracias, precisamente, a haberse presentado a los últimos comicios autonómicos de la mano de los jeltzales. En principio, no hay grandes novedades en la ponencia elaborada de cara a la cita congresual, que en el caso de EA casi siempre suele resultar convulsa y descarnada. El diagnóstico de la situación política pasada y actual es el expresado en sus apariciones públicas por la dirigencia del partido. Se denuncia el incumplimiento íntegro de las previsiones competenciales estatutarias, así como el rechazo por parte del Congreso al que se conoció como Plan Ibarretxe, y se explicita una apuesta inequívoca en favor de la nueva hoja de ruta detallada por el lehendakari en el pleno de política general del pasado 28 de septiembre. Para EA el modelo autonómico ya "no da más de sí" y, por ello, tras realizar una aproximación histórica y jurídica al tratamiento dado al derecho de autodeterminación en los casos británico y canadiense en concreto -informe Kilbrandon de 1973 y dictamen de la Corte Suprema en 1998, respectivamente-, defiende una consulta popular en Euskadi, pero matizando que en la misma debería exigirse "una mayoría, sin añadiduras de transversalidad que supondrían otorgar derecho de veto a los partidos estatales o primar a las minorías". Lo que no queda claro es cómo espera obtener EA esa mayoría si en Álava los partidos constitucionalistas suman más, en Navarra el nacionalismo sigue siendo muy minoritario y en Iparralde ni tan siquiera parece haber masa crítica para estructurar de forma eficaz la demanda de un Departamento propio. El rechazo a la transversalidad en un lugar como Euskadi, que es ejemplo de pluralidad y donde las gradaciones identitarias son múltiples y extremadamente complejas, parece una apuesta insensata, además de constituir un callejón sin salida para las propias aspiraciones de EA. Se habla de Euskal Herria desde la metafísica, dando por sentado que las aspiraciones de este partido y la realidad política sobre el terreno encajarían perfectamente si sólo se tratara de respetar la voluntad de los ciudadanos vascos sin la "molestia" que supone el Gobierno español. El problema principal para EA radica en que eso no es así. No sólo porque las urnas demuestren un creciente desapego hacia la particular oferta de la formación fundada en 1986, sino, ante todo, porque la sociedad vasca demanda de forma mayoritaria una serie de delicados equilibrios políticos, de entendimientos básicos entre diferentes, como la mejor manera de avanzar desde la plena asunción de la propia pluralidad, que exige una constante y saludable tensión democrática en función de la relación de mayorías y minorías del momento histórico concreto, pero condicionada siempre a la necesidad de avanzar todos juntos. Lo otro, la acumulación de fuerzas, está condenada al fracaso, porque provoca un choque de trenes interno y externo y aleja de forma inexorable a los territorios, poniendo en tela de juicio la propia viabilidad de Euskadi, y no digamos ya de Euskal Herria, como realidad política. Aunque en las directrices ideológicas y estratégicas no se observen cambios de calado, todo indica que Begoña Errazti no seguirá al frente de EA. La actual mayoría, que ella lideró en el congreso anterior, parece no estar dispuesta a pasar por alto la apuesta en primera instancia de la presidenta del partido en favor de la coalición con el PNV cuando este asunto se debatió hace un año. El problema es que no hay demasiados candidatos para sustituirla. Joseba Azkarraga es el más carismático entre sus bases, pero no domina el euskera, y Unai Ziarreta, otro de los nombres apuntados, no tiene problemas con el idioma pero el suyo es un perfil gris y poco dado a provocar emociones. EA constituye un auténtico milagro político, porque cada vez que parece entrar en coma por sus desaguisados internos y sus pobres resultados en las urnas revive por sorpresa manteniendo un poder institucional muy superior al que se corresponde a su presencia social. Está por ver hasta cuando. Dependerá de ellos, pero también de quienes les han insuflado oxígeno. Su herencia podría consistir, en todo caso, en haber empujado al PNV a un terreno que no era el suyo hace veinte años.

miércoles, noviembre 14, 2007

Citas

"Se puede confiar en las malas personas; no cambian jamás"

William Faulkner (1897-1962)

Qué lejos queda Anoeta

Se cumplen tres años justos de la Declaración de Anoeta. Lo que se volvió a presentar como una apuesta de calado, incluso se manifestó que era irreversible, ha quedado, a día de hoy, como la mera escenificación de un gran intento de engaño a la sociedad vasca. A tenor de lo que se dijo aquel sábado lluvioso en Donostia, la izquierda radical iba a aceptar las vías democráticas para canalizar y superar su tradicional visión y su forma de hacer frente a los problemas políticos en Euskadi. El conflicto debía salir de las calles y solucionarse a través de cauces democráticos y de diálogo, según recalcó Arnaldo Otegi en el velódromo. No importó que en el mismo acto se ofreciera un vídeo apologético de la violencia. Era una forma de justificar su pasado, subrayaron los observadores más condescendientes, pero lo verdaderamente importante era el horizonte de esperanza que se abría tras años de amargura. Tampoco había que tenerles en cuenta que mientras ofrecían paz y diálogo repartieran entre sus huestes el número cien del boletín de ETA, el Zutabe, lleno de amenazas dirigidas hacia todo el que discrepara de sus rancios postulados. Se trataba de un desahogo, de un cierre de filas que garantizaba la conveniente unidad de toda la izquierda abertzale, escribieron o hicieron saber en prensa, radio y televisión los analistas más agudos. El advenimiento de una nueva etapa era ya irreversible, porque esa vez sí eran bien consistentes las bases del proceso, proclamaron. Pero, una vez más, erraron. Anoeta fue quedando en un mero lavado de cara que únicamente pretendía jugar a la simulación mientras se trataba de obtener el máximo beneficio político bajo la tutela de ETA. La izquierda radical siempre ha estado convencida de que, a la hora de la verdad, lo que las urnas no le conceden se lo dará la presión de la banda terrorista, su amenaza de volver a matar si no se aceptan sus tesis en la mesa de negociación. Pero ni fue, ni es ni será así y deberá partir de esa realidad si realmente quiere buscar una salida tanto al problema terrorista como a su incorporación al marco democrático. Se le debe hacer entender que por muchas vueltas que le quiera dar a su interpretación del pasado y el presente de Euskadi, nadie le acompañará mientras siga dando por bueno el recurso a la violencia para la consecución de objetivos políticos. Si algo ha demostrado el paso de los años es que sólo la perseverancia democrática de la sociedad vasca obligará a cambiar a los violentos y a sus acompañantes. El nivel de exigencia no debe rebajarse ni lo más mínimo y los partidos políticos harían bien en actuar unidos en la defensa de las premisas más básicas de respeto a la pluralidad y a las vías pacíficas y democráticas. Anoeta quedó en ruinas porque ETA y quienes mandan en Batasuna no se creyeron lo que allí se dijo. Pero, tarde o temprano, los terroristas y sus palmeros tendrán que terminar asumiendo que la vía alternativa por la que han optado, la de la coacción violenta y el asesinato, sólo les conduce a la cárcel y al desprecio de la inmensa mayoría de los vascos.   

lunes, noviembre 12, 2007

Agenda de la semana

Azaroak 13, asteartea: Euskadi Irratiko solasaldi politikoa, Imanol Muruarekin batera (9:00)
13 de noviembre, martes: Tertulia política del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Luis R. Aizpeolea, Iñaki Iriondo y José Félix Azurmendi (22.30)

domingo, noviembre 11, 2007

El tren que viene

La controversia suscitada en Euskadi sobre la próxima construcción de la infraestructura necesaria para el Tren de Alta Velocidad, conocida como "Y vasca", aumenta conforme avanza el calendario establecido. Me piden del blog del programa Ganbara de Radio Euskadi (http://blog.eitb.com/ganbaratik) un texto breve en el que argumente, a grandes rasgos, mi posición favorable a dicha obra. Es el que sigue:

Apuesta estratégica de futuro
El ferrocarril ha sido siempre sinónimo de progreso allí donde ha llegado. También de comodidad para los viajeros; de puntualidad, cuando funciona correctamente; y en los últimos años, caracterizados por el progresivo colapso de las carreteras, ha significado, asimismo, un pequeño alivio ante la avalancha de vehículos. En la actualidad la gran apuesta ferroviaria pasa, en todo el entorno europeo, por la alta velocidad. En Francia, sin ir más lejos, el TGV ha sido, durante el último cuarto de siglo, la principal opción de quienes viajaban entre diversos puntos del país, y en España la red del AVE comenzó a funcionar en 1992 a plena satisfacción de los miles de usuarios que se han desplazado en este tiempo entre Madrid y Sevilla. Han pasado ya más de 17 años desde que en Euskadi empezó a concebirse un proyecto propio que, a día de hoy, está dando los primeros pasos para convertirse en realidad. El amplio consenso político alcanzado vincula a partidos tan dispares como el PNV, EA, el PSE-EE o el PP, así como a las tres diputaciones y al Gobierno vasco. Todos los agentes implicados se han afanado en desarrollar un proyecto lo más respetuoso posible con el medio ambiente y que prime la eficiencia energética. La nueva red unirá las capitales vascas como nunca antes y complementará perfectamente el tráfico ferroviario de carácter más local. Los ejecutivos vasco y navarro han solicitado, además, hace escasos días, que se defina el punto de unión entre la Y de la CAV y el Tren de Alta Velocidad de la Comunidad Foral. Frente a la incomodidad y la lentitud actual, en el futuro se podrá viajar de Bilbao a Gasteiz en 28 minutos y a Donostia en 38, mientras que la conexión entre las capitales alavesa y guipuzcoana se realizará en 34 minutos. Los perjuicios que cualquier gran obra causa siempre serán, además, mucho menores que si se tratara de ampliar el cauce del transporte por carretera, como consecuencia de ocupar menos suelo y de discurrir, hasta en un 60%, por grandes túneles. El trazado tampoco afectará, en ningún caso, a los parques naturales de Euskadi. Con todos estos y otros muchos datos en la mano, no es casualidad que hace escasas fechas el presidente de la Asociación Catalana para la Promoción del Transporte Público, Ricard Riol, asegurara en declaraciones a un diario que la Y vasca es "un modelo a seguir para la alta velocidad española porque es eficiente, competitivo y sostenible". Más allá del impulso que para la economía vasca supondrá la mayor inversión realizada en la historia de la CAV, se producirá una mejora de la integración entre territorios y se colocará a Euskadi en el mapa de la red de Alta Velocidad Europea. Huelga enumerar los enormes perjuicios de todo tipo que provocaría quedarse al margen de las redes española y europea del ferrocarril rápido. Quienes han recibido el apoyo mayoritario de los vascos en las urnas para gestionar las principales instituciones del país han de seguir esmerándose por ampliar, si ello fuera posible, el marco del consenso y las garantías medioambientales, aunque ni el mejor de los empeños haría viable acercar posiciones con quienes legitiman la práctica de la violencia también contra las obras públicas, como prueban antecedentes bien conocidos. Sorprende, a estas alturas, que lo que en todos los países avanzados es un símbolo de progreso y bienestar se pretenda caracterizar en Euskadi como un proyecto megalómano lesivo para los intereses de la sociedad vasca. Las grandes apuestas en infraestructuras siempre generan polémicas y se gestan entre dificultades, pero no hay más que observar nuestras agonizantes carreteras y nuestra obsoleta red ferroviaria para empezar a entender la necesidad de convertir en realidad este proyecto estratégico como pocos. Desde la humilde visión de ciudadano vasco se comprende, enseguida, que se trata de no perder el tren del futuro.

sábado, noviembre 10, 2007

Lecturas (Nieve)

No extraña que Orham Pamuk fuera galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 2006. Es un extraordinario narrador, que capta como pocos cada uno de los múltiples matices de la más minúscula de las historias. Su posición inequívoca en favor de los derechos humanos le ha ocasionado graves problemas en su país, Turquía, del que incluso ha tenido que alejarse como medida de autoprotección tras las numerosas amenazas recibidas desde el entorno de grupos islamistas y/o ultranacionalistas. "Nieve" constituye una buena muestra del talento de este escritor. Ka es un poeta residente en Alemania. Durante su estancia en la localidad de Kars, atrapado durante varios días por la nieve, trata de entender, incluso a través del amor, las posiciones de quienes defienden el uso del velo para las mujeres musulmanas o a quienes viven y quieren obligar a los demás a vivir bajo los parámetros establecidos por una determinada interpretación del islam. Por consiguiente, es un retrato, a pequeña escala, de la propia Turquía, donde los afanes secularizadores de Atatürk, padre del Estado moderno constituido después de la desintegración del imperio otomano, han chocado siempre con una mayoría social para la que las tradiciones de todo tipo pesan más que la modernidad, siempre vinculada a Occidente. La primera y la última parte de la novela destacan por su brillantez, por un vívido ritmo poético que hace fluir cada palabra. Tal vez le sobre minuciosidad en el desarrollo de la historia, lo que la alarga en demasía, aunque siempre merece la pena leer a Pamuk, cuyos constantes destellos de calidad amenizan incluso los pasajes más insípidos.     

La frase: "Yo estoy orgulloso de la parte de mí que no es europea. Me enorgullece todo lo que los europeos ven como infantil, cruel y primitivo. Si ellos son guapos, yo seré feo; si ellos son inteligentes, yo seré tonto; si ellos son modernos, yo permaneceré puro"

Ficha técnica:
Título: Nieve
Autor: Orham Pamuk
Páginas: 490
Traducción: Rafael Carpintero
Edita: Círculo de Lectores (2006)

miércoles, noviembre 07, 2007

Citas


"Gran parte de las dificultades por las que atraviesa el mundo se deben a que los ignorantes están completamente seguros y los inteligentes llenos de dudas"

Bertrand Russell (1872-1970)

martes, noviembre 06, 2007

Mitos irlandeses

Determinados partidos vascos son muy dados a buscar referentes en el exterior para explicar o tratar de solucionar los problemas internos. Así, no es de extrañar la idolatría que algunos parecen profesar a lo que ha venido llamándose el modelo irlandés. Pareciera que las recetas mágicas para la resolución del problema vasco son las que se aplicaron en su día para poner fin a décadas de extrema violencia en el Ulster. La izquierda radical reclama copiar la declaración de Downing Street, se alaba la actuación del Gobierno de Tony Blair y se critica a los medios de comunicación españoles mientras los británicos, y singularmente la BBC, son objeto de alabanza por su saber hacer para ayudar a resolver el problema violento. En definitiva, se asume que la solución irlandesa ha sido "democrática", y prueba de la madurez de los estados británico e irlandés, mientras España permanece asilvestrada y se niega a abrir la puerta a una salida de similares características. Huelga decir que todas estas percepciones son producto de una especie de alucinación colectiva, producida al abrigo de intereses políticos muy concretos. Basta pasear por Belfast para darse cuenta de que los puntos en común entre las situaciones de Euskadi e Irlanda son, y han sido, escasos. Afortunadamente. El Reino Unido no ha padecido una dictadura como la de Franco y, sin embargo, los métodos utilizados en los seis condados por los sucesivos gobiernos durante décadas fueron más que discutibles desde el punto de vista de la salvaguarda de las libertades. Se utilizó al Ejército, se masacró a manifestantes, se dio cobertura a grupos paramilitares, se acalló sistemáticamente a los republicanos en los medios de comunicación... Incluso después de la puesta en marcha del proceso de paz tras el acuerdo de Viernes Santo se ha suspendido la autonomía norirlandesa durante largo tiempo sin que a nadie le temblara la mano. En España, desde la instauración democrática, se produjeron también hechos gravísimos -el caso de Joxe Arregi, y los del Batallón Vasco-Español o el GAL son algunos ejemplos- pero en términos generales, y sobre todo en los últimos años, la situación ha mejorado considerablemente, y, con un mínimo rigor histórico, pocas lecciones se pueden extraer del comportamiento de los británicos en Irlanda. Mitificar la solución irlandesa y el sentido democrático del Gobierno británico no arreglará el problema vasco. Ayudará más, sin duda, mostrarse firme ante los violentos y trabajar por lograr grandes acuerdos entre los propios vascos. 

lunes, noviembre 05, 2007

Apuntes de viajes (Estados Unidos)


He visitado dos veces los Estados Unidos. La primera, por motivos familiares, me llevó en 1999 a San Francisco, aunque incluyó también un viaje inolvidable, una auténtica aventura en coche, cruzando California, Nevada y parte de Idaho. La segunda se debió a razones profesionales e incluyó visitas a Boston, Nueva York y Chicago. En Europa, sobre todo en determinados ámbitos ideológicos, existen aún hoy prejuicios muy generalizados sobre el país que ahora, lamentablemente, gobierna George W. Bush, aunque la realidad, al menos en las grandes urbes, poco tiene que ver con esa imagen que asemeja a los norteamericanos con cierta chabacanería autosuficiente y un conservadurismo casi fanático. Estados Unidos es también un país donde bullen las ideas, que está a la vanguardia del progreso en determinadas materias y con un sólido historial de defensa de las libertades civiles. Por el contrario, la otra cara de la moneda viene marcada por la pena de muerte, la defensa durante muchas décadas de dictaduras sangrientas o la falta de un sistema de bienestar, incluido el de la Seguridad Social, que dé cobijo a los más necesitados de entre sus ciudadanos. En la primera visita me maravilló el carácter europeo de San Francisco, la pujanza e influencia de la comunidad gay de la ciudad y, por supuesto, la fortaleza económica de zonas como Silicon Valley o Napa Valley. Cruzar el Golden Gate u observarlo desde la distancia es una experiencia increíble, a la que ayuda la grandiosidad de la bahía a la que asoma la ciudad. La visita a la mítica prisión de la isla de Alcatraz, los viajes en el tranvía o el bullicio de Pier 39 y de Chinatown son, asimismo, recuerdos imperecedos, como lo es el paseo por Sausalito, una coqueta localidad en la que hay un bar llamado Gernika. La segunda visita se llevó a cabo en 2003, en abril concretamente. Las Torres Gemelas ya habían sido derribadas por el terrorismo islamista y el país se hallaba sumido en una especie de fiebre patriótica y antifrancesa, por la negativa del gobierno galo a participar en la coalición formada por los que apoyaron la invasión de Irak. El día 9 contemplé el derrumbamiento de la gigantesca estatua de Sadam Hussein en Bagdad desde el televisor de la habitación del hotel en Chicago. La ciudad del Estado de Illinois me impresionó por su elegancia, por su arquitectura bien ordenada y deslumbrante. Pocos días antes habíamos estado en Boston, cubierto de nieve por aquel entonces. Rezuma historia en cada rincón y destaca por su carácter liberal y abierto. Y qué decir de Nueva York. Pasear por la Quinta Avenida, por cualquier rincón de Manhattan, es como adentrarse en un sueño. Visitamos el Bronx, y allí, en su pequeña parroquia, nos recibió el obispo auxiliar de la ciudad de los rascacielos, el vasco Josu Iriondo, quien, a su vez, había sustituido en el cargo a Francisco Garmendia. Este barrio, presentado en muchas películas como una zona llena de peligros, con edificios incendiados, es, hoy en día, una zona regenerada y que está recuperando lo mejor de su pasado. En definitiva, visitar los Estados Unidos ayuda a romper prejuicios absurdos y nos descubre un país infinitamente más plural y diverso de lo que imaginábamos. Nos pone ante nuestra pequeñez en el mundo y enseña a juzgar a los demás desde la comprensión de los matices.

PD: La foto está tomada en Boston, a principios de abril de 2003, frente al bar en el que se rodaron las escenas exteriores de la serie Cheers. Todos los compañeros de los medios de comunicación presentes en la instantánea dimos allí buena cuenta de una cena muy americana.

Agenda de la semana

Azaroak 6, asteartea: Euskadi Irratiko solasaldi politikoa, Imanol Muruarekin batera (9:00)
6 de noviembre, martes: Tertulia política del programa Ganbara de Radio Euskadi, junto a Iñaki Iriondo, José Félix Azurmendi y Luis R. Aizpeolea (22.30)

sábado, noviembre 03, 2007

Lecturas (Arthur & George)

George Edalji era, en agosto de 1903, un joven abogado que iniciaba su andadura profesional, hijo de un vicario parsi que ejercía en Great Wyrley, cerca de Birmingham, y de una escocesa. Tras producirse una serie de mutilaciones misteriosas a animales en la zona en la que vive, la Policía lo detuvo, en medio de un clima de paranoia que requería señalar culpables de inmediato, por considerarlo al menos el autor de las mortales heridas recibidas por un pony. Fue juzgado y pasó tres años en la cárcel. En ese momento, el célebre escritor sir Arthur Conan Doyle, "padre" de Sherlock Holmes, interviene en defensa de su inocencia y provoca, de forma rápida, tanto el reconocimiento de la inocencia de Edalji por parte del ministerio del Interior como la creación del Tribunal de Casación con el fin de evitar eventuales errores judiciales en el futuro. Es, a grandes rasgos, el argumento de la novela de Julian Barnes, uno de los máximos exponentes en la actualidad de la siempre brillante y bien trabajada narrativa británica. Utilizando un caso real de comienzos del siglo XX, de similares características al que afectó a Dreyfuss en Francia, e introduciendo en la trama al afamado Conan Doyle, elabora una novela notable, ejemplo paradigmático de su buen hacer. Entretenida y agradable.

La frase: "Quién habría creído en la ondas de radio? ¿Quién en los rayos X? ¿Quién habría creído en el argón, el helio, el neón y el xenón, gases todos ellos descubiertos en los últimos años? Lo invisible y lo intangible, que están justo debajo de la superficie de lo real, justo debajo de la piel de las cosas, cada vez se vuelven más visibles y palpables. El planeta y sus cegatos habitantes por fin están aprendiendo a ver" 

Ficha técnica:
Título: Arthur & George
Autor: Julian Barnes
Páginas: 453
Traducción: Jaime Zulaika 
Edita: Círculo de Lectores (2007)

jueves, noviembre 01, 2007

Sobre el diálogo

Dice la abogada Jone Goirizelaia que el colectivo Ahotsak sigue funcionando tras la ruptura de la tregua por parte de ETA. Siempre pensé que tanto éste como cualquier otro grupo de similares características -Foro Nacional de Debate y sucedáneos- estaban condenados al fracaso porque no partían de una premisa básica: el rechazo a la violencia por parte de todos sus integrantes. Jamás se avanzará ni un milímetro si lo que se pretende es llegar a un 'totum revolutum' poniendo a la par el terrorismo de ETA y, pongamos por caso, la intervención de la Ertzaintza contra una manifestación ilegal. Se le darán mil vueltas a la situación en Euskadi, la metafísica se adueñará de los debates y la participación de los demócratas en semejantes foros sólo servirá para que la izquierda radical se vea a sí misma de igual a igual. En democracia el debate político es consustancial al propio marco de libertades y la exigencia básica para participar en él es bien sencilla: respeto para el adversario político, asunción de la propia representatividad en función de la voluntad popular y renuncia a la violencia. Incluso para buscar salidas al problema terrorista resulta necesario que todas las partes asuman esos principios. Se puede debatir todo lo que se quiera con quienes siguen pensando que las pistolas solucionarán los problemas en Euskadi, pero siempre será un diálogo desigual. Unos acudirán a esos foros únicamente con sus argumentos y con la legitimidad que les concede su peso en la sociedad, y los otros compatibilizarán su discurso con la siniestra actividad de sus escuadrones de la muerte. En esas condiciones es imposible hallar resquicios para los diagnósticos compartidos, por muy mujeres que sean las componentes de un grupo o por muy nacionalistas que sean quienes comparten un foro.