miércoles, enero 09, 2008

Elecciones generales (I)

Justo dentro de dos meses hablarán las urnas. Los partidos afilan sus estrategias ante una cita electoral que se presenta reñida como pocas. Ayer mismo, una macroencuesta dada a conocer por el diario Público concedía 167 escaños al PSOE por 151 que obtendrían los populares, confirmando así lo apuntado en otros sondeos previos. En cualquier caso, la situación se presenta tan igualada que ninguno de los dos principales partidos puede permitirse equivocaciones importantes de aquí al 9 de marzo. No hay que ser especialmente avispado para aventurar los ejes del argumentario de unos y de otros. Los socialistas pondrán el énfasis en los logros económicos y en los avances sociales y desde el PP atacarán mencionando el proceso de paz con ETA o los riesgos que, a su juicio, se han generado a partir de la aprobación del Estatuto catalán. Pocas posibilidades, pues, para la sorpresa. Las incomodidades vendrán por otros flancos. Al PSOE aún le supuran heridas como las de las obras del AVE en Barcelona y sus contrincantes se encuentran muy incómodos cada vez que se les pregunta qué harán con la Ley del matrimonio homosexual si ganan las elecciones, o qué pasará con el divorcio expréss o la Ley del Aborto. En estas cuestiones les pesa la jerarquía de la Iglesia católica y su influencia entre los votantes más conservadores, pero tampoco se atreven a rechazar de plano el camino recorrido por temor a que los más liberales de entre los suyos se asusten con un retroceso en los derechos civiles de colectivos muy importantes. Esta mañana Mariano Rajoy intervino el Los Desayunos de TVE y estuvo bien, respondiendo con coherencia a las preguntas de Pepa Bueno. Es consciente de que tendrá que dar lo mejor de sí mismo para mantener una mínima aspiración de derrotar a Zapatero. Al presidente, por su parte, le basta con no errar y se está esforzando en reforzar su imagen de buen gestor de la economía, de dirigente implacable con el terrorismo y de defensor de la unidad de España, ámbitos en los que el PP ha tratado de desgastarlo, y con cierto éxito, en toda la legislatura.

No hay comentarios: