miércoles, enero 30, 2008

Las pruebas

Los órganos judiciales competentes están recibiendo estos días toda la documentación que pretende demostrar los vínculos de Batasuna y sus sucesoras con EHAK y ANV. Entre las pruebas recabadas las hay de todo tipo, desde las más peregrinas y circunstanciales hasta las más sólidas y significativas. Hasta el más despistado de los ciudadanos vascos es perfectamente consciente de que las tres formaciones no son más que distintas expresiones del mismo fenómeno, de idéntico conglomerado supuestamente político destinado a justificar el terrorismo de ETA y a darle cobertura social. Recuerdo, como mera anécdota, que los periodistas que siguen día a día la actividad parlamentaria en la Cámara de Vitoria decían siempre que los representantes de EHAK son simples figuras decorativas que se mueven al son que le marcaban conocidos dirigentes de Batasuna que se movían hasta hace unos meses entre bambalinas. Nadie recuerda una sola iniciativa política en la que los miembros del grupo parlamentario Ezker Abertzalea se hayan distanciado, aunque fuera un milímetro, de las directrices de Otegi, Barrena y compañía. Si EHAK ha sido un instrumento manejado a corta distancia por Batasuna, ANV es parte de la propia esencia de la formación ilegalizada. Es correcto que el Gobierno se esfuerce en recabar pruebas que acrediten los nexos entre estas organizaciones, aunque su rechazo a condenar el terrorismo como instrumento de presión política debiera bastar para apartarlas del juego democrático. Al fin y al cabo el fondo de la cuestión no es tanto si uno u otro pagó un entierro o si compartían tarjetas de crédito. Lo sustancial es que ninguna de ellas rechaza el asesinato de quienes discrepan de sus planteamientos y todas ellas creen que los terroristas de ETA son abnegados luchadores por una causa que consideran justa. En el ámbito democrático caben todos los que quieran defender sus ideas a través de la fuerza de los votos y sólo quedan al margen quienes pretenden sustituir su falta de apoyo popular suficiente por la presión del terror puro y duro. Es bastante sencillo de entender. Batasuna seguirá haciendo victimismo y presentando al Gobierno como represor y totalitario. Es el juego de siempre. Fueron legales durante décadas y de nada sirvió para ayudar en su inserción democrática. Ahora son ilegales y tampoco dan el paso definitivo. Pero al menos debe quedarles claro que o se está en la política o se está en la ilegalidad tocando palmas cada vez que actúa ETA. No se puede estar a lo uno y a lo otro, porque en democracia hay una reglas muy básicas iguales para todos. 

No hay comentarios: