martes, febrero 26, 2008

Elecciones generales (XII)

No ha habido KO pero Zapatero ha estado mejor que Rajoy en el debate. Se le ha visto más relajado, más didáctico, más respetuoso con su contrincante y, sobre todo, con más argumentos en las principales cuestiones objeto de controversia. Si Rajoy le atacó con la situación económica de los más desfavorecidos, el presidente replicó recordando el "Decretazo", la congelación salarial de los funcionarios o la falta de medidas efectivas contra el redondeo en tiempos de los gobiernos del PP, de los que su oponente fue miembro muy destacado. Cuando Rajoy criticó que España se ha convertido en un "coladero" de inmigrantes, el dirigente socialista mencióno las masivas regularizaciones de la época de Aznar, con el actual presidente de los populares como ministro de Interior, en las que se dio por buena cualquier factura de hotel o incluso un bonobús para dar los papeles correspondientes a los foráneos. Por si fuera poco, no parece estar muy cerca de las clases trabajadoras quien ni siquiera sabe qué es un bonobús y pone cara de aturdido cuando se le menciona. Zapatero flaqueó frente a las críticas de haber cedido ante ETA y de "agredir" a las víctimas del terrorismo. No hubiera estado de más que recordara a su contrincante que el actual ha sido el primer y único Gobierno que ha establecido una metodología que pasa, precisamente, por dialogar de cuestiones políticas sólo con partidos políticos con una representatividad tasada, dejando para ETA las cuestiones de entrega de armas, presos y huidos de la justicia. Los anteriores Ejecutivos, incluso el de Aznar, hablaron de cuestiones políticas directamente con la banda terrorista intentando buscar un arreglo. El día en que, por fin, se acabe con la violencia en Euskadi será la doble vía ensayada en la legislatura que acaba la que deberá emplearse para desmantelar a ETA e incorporar a la izquierda abertzale a la vida política democrática. Si en esta ocasión no se ha podido avanzar en esa dirección ha sido, precisamente, porque ETA quiso inmiscuirse e imponerse en el plano político y ni el PSOE ni el PNV se lo permitieron. Por tanto, más allá de los errores cometidos al hacer determinadas declaraciones ante la prensa, por clamorosos que pudieran ser, la actuación de Zapatero en el proceso de paz, desde el punto de vista de las cuestiones de fondo, ha sido impecable y no tiene de qué arrepentirse. Respecto a las víctimas, su sensibilidad es plural y su posición política también y, en cualquier caso, acusar al presidente de agredirlas es profundamente injusto, porque le guiaba una voluntad auténtica de lograr la paz sin hacer cesiones políticas en lo sustancial. Quien participó en un Gobierno que acercó a decenas de presos de ETA a Euskadi durante la tregua de 1998-99 debería saberlo. Siguiendo las pautas de su actuación parlamentaria en estos cuatro últimos años, Rajoy sobreactuó en la mayoría de cuestiones planteadas, dibujando un panorama catastrófico en el que España está a punto de romperse, de caer en la ruina económica y con la delincuencia campando a sus anchas por culpa de los inmigrantes. Se ha criticado a Zapatero por haber mirado demasiado al pasado, pero hizo lo que debía porque Rajoy no es nuevo en las lides gubernamentales. Durante ocho años fue ministro de Administraciones Públicas, de Educación y Cultura, y de la Presidencia, así como vicepresidente del Gobierno. Contrastar sus actuaciones de entonces con sus palabras, promesas y compromisos de ahora parece un ejercicio lógico ante quien pretende presentarse como garantía de confianza. El máximo dirigente del PP llegó a decir que el de Aznar no fue "su" Gobierno, como si, a pesar de no haberlo presidido él, no hubiera sido uno de sus más destacados responsables. A pesar de los alegatos de los responsables del PP en defensa de su líder, Mariano Rajoy perdió ayer frente a Zapatero, como le ocurrió hace unos días a Pizarro ante Solbes. Todas las encuestas, desde las de El Mundo y Antena 3 hasta las de La Sexta y Cuatro, lo confirman. Dentro de una semana Rajoy tendrá que volver a sentarse cara a cara con Zapatero a sabiendas de que se juega su última oportunidad. Si pretende imponerse jugando con la crispación y con los excesos verbales se equivocará de lleno, aunque será coherente con su estilo en la oposición. Ese mismo estilo que pretendían disimular durante la campaña electoral ofreciendo una cara más amable y moderada pero que, al final, siempre vuelve porque han hecho del mismo su principal seña de identidad.

1 comentario:

Xabier Intza dijo...

Hola Arruti,Discrepo en el calificativo de "intachable" respecto de Zapatero en lo que se refiere a la actitud en cuestiones de fondo durante la pasada tregua.
Primero considero que Zapatero entró al proceso como el que entra en una cueva oscura a tientas,sin decisión,sin plan,asustado y acogotado por la oposición,pensando mas en las consecuencias políticas personales que en otra cosa.En definitiva,Zapatero no tuvo altura de estadista,le faltó convicción,arrojo.....Zapatero no es un estadista,es un político con talante,educación y mucha suerte.Pero esto no es suficiente para arreglar el problema Vasco.
Cierto es que la izquierda abertzale y ETA tampoco estuvieron-ni de lejos-a la altura,no ayudaron nada....pero pienso que ZP no es el que nos traerá la paz.
Por otro lado el PNV sí que bajo mi punto de vista tuvo una actitud intachable con ZP durante el proceso,apoyando,dejandose ningunear por responsabilidad-recordemos el idilio psoe-izquierda abertzale-con discreción y cuando ZP vió que el tema se le esfumaba de las manos a quién llama?..al PNV. Y EL PNV a arrimar el hombro y a dar cobertura a ZP cuando tocó levantarse de la mesa.
Que actitud tuvo el PSOE durante Lizarra?,lamentable.El que tanto habla del PP y su política obstruccionista durante este proceso,de que la oposición debe apoyar al gobierno y no dudar de sus buenas intenciones..que hizo durante Lizarra?;Machacar,calumniar,insultar y criminalizar al tripartito.Porque?,porque con toda su buena intención-soloZP tiene buenas intenciones?intentaron un proceso de paz tan legítimo como cualquier otro.
Ese fué el apoyo que recibió el tripartipo,el PNV no pagó con la misma moneda,eso es ser estadista,lo contrario-ZP-es hipocresía y oportunismo,eso sí,bienintencionado.
Para rematar la faena la que prepararon este verano en Navarra ZP y mariachis.Toda una lección de coherencia y transversalidad.Y con estos nos jugamos las alubias...Jaun Goikoa,aska gaitzazu gure lagunegaz,etsaiaz geuk gordeko gera ta.
Para terminar pienso que Patxi Lopez y Zapatero dejaron pasar una oportunidad de oro durante el periodo de presidencia Jeltzale de Imaz.Imaz fué un lider discutido y discutible,pero creo que nadie puede negar a Imaz ese punto de estadista que tenía las ideas claras y estaba dispuesto a dejarse pelos en la gatera (incluso llevando a su partido al límite)por acordar una solución transversal.Pero lo dicho,enfrente tenía ventajistas y oportunistas que a base de abrazos del oso consiguieron que los "enemigos" internos lo "obligaran" a apartarse en aras (una vez mas aparece el estadista)a la "unidad"
de su partido.
El error principal de Imaz (humilde opinión personal)fué pensar que en el PSOE-PSE había gente de su nivel.Y no la había.
Disculpas por salirme del tema y por el "ladrillo" Arruti.Agurrak ta hurrengorarte.