martes, marzo 04, 2008

Elecciones generales (XV)

Zapatero volvió a imponerse en el debate de ayer y las opciones de Rajoy se agotan. Aun confiando en que existan importantes bolsas de voto oculto a su favor no detectadas por las encuestas, en el ánimo de los principales dirigentes del PP comienza a imponerse la idea de la inevitabilidad de la derrota. La campaña ha ido enfriando sus expectativas de repetir, al menos, los buenos resultados de las elecciones municipales del pasado año. Pizarro falló frente a Solbes y Rajoy ha pinchado, según indican las encuestas de forma unánime, en sus dos debates ante Zapatero. Los populares no han estado acertados a la hora de presentarse como alternativa moderada de centro-derecha y han vuelto a mostrar su perfil más bronco y más conservador. En esas condiciones, su última esperanza puede limitarse a que el índice de participación se sitúe por debajo del 70%, fundamentalmente por una excesiva autoconfianza de quienes en principio estarían dispuestos a votar a los socialistas aunque fuera con poco entusiasmo. Los datos económicos, la nueva subida del índice del paro conocida hoy por ejemplo, contrastan con el mensaje tranquilizador que pretende propagar el Gobierno, pero a estas alturas ni el PP como partido ni sus principales candidatos parecen capaces de resultar creíbles ni siquiera en ese ámbito. La suerte está echada, salvo sorpresa mayúscula.   

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Mira por dónde, je, je. El único tema que no les dio ardor de estómago a ninguno de los dos: León.
http://www.abc.es/20080304/nacional-politica/intermedio-debate-silencio-cortaba_200803041921.html
Me ha echo gracias leerlo, simplemente eso. A veces, lo más sustancioso, es lo que no se ve...
Muy buen blog, Arruti. Saludos a tod@s desde la ciudad del Bernesga.

Anónimo dijo...

Jobar, jajaja. Estoy bueno, me ha Hecho gracia!

Joseba Arruti dijo...

León nos pone de acuerdo a todos... ;-) Siempre me parecerá escasa cualquier promoción que se haga de una ciudad bonita donde las haya, con una historia milenaria y una personalidad acogedora como pocas. En la medida de mis posibilidades, siempre me sumo a esa labor con entusiasmo. Cuidadme bien la ciudad, que ahí tenéis a algunas de las personas que más quiero.