martes, abril 15, 2008

Notas al margen

Mariano Rajoy parece decidido a seguir al frente del PP e, incluso, a ser el candidato a la presidencia de ese partido en 2012. No lo tendrá fácil, ya que Esperanza Aguirre parece decidida a plantarle cara. La derecha española necesita una renovación a fondo después de dos derrotas electorales consecutivas y ni Rajoy ni Aguirre parecen las personas más adecuadas para encabezarla. El primero por haber sido incapaz de derrotar a Zapatero en sus dos confrontaciones electorales y por haber desarrollado en la legislatura anterior exactamente las estrategias que ahora parece representar la presidenta de la Comunidad de Madrid. Rajoy no tiene credibilidad a estas alturas ni como líder centrista ni como cartel electoral. Por su parte, Esperanza Aguirre representa al ala más a la derecha del PP y si este partido quiere afrontar con ciertas garantías las próximas elecciones generales deberá hacerlo, como en 1996, pretendiendo situarse en el centro reformista, máxime cuando Zapatero parece decidido a suavizar los perfiles más angulosos de sus políticas. Al PP le esperan meses difíciles y lo mejor que le puede pasar es que en ese tiempo emerja un liderazgo nuevo, capaz de ilusionar a sus bases y a la mayor parte del electorado de centro-derecha con un discurso fresco, moderado y sin hipotecas del pasado.    

No hay comentarios: