lunes, abril 07, 2008

Solidaridad con Tibet

Las potencias occidentales pugnan entre ellas por lograr los favores del Gobierno chino. Posicionarse bien para hacer negocios con el nuevo gigante comercial prima sobre otras consideraciones. Poco parece importar que China padezca una dictadura desde 1949 y que el Partido Comunista de aquel país se haya mantenido en el poder a sangre y fuego, como quedó bien probado en la plaza de Tian'anmen en 1989 durante las protestas estudiantiles que se saldaron con cientos de asesinatos. La cerrazón política ha ido acompañada, sin embargo, de una importante liberalización económica y, ante la oportunidad de comerciar de forma ventajosa, los países occidentales han cerrado los ojos ante una realidad ominosa. Las presiones sobre otras dictaduras como Cuba, Corea del Norte o Irán se tornan sonrisas y abrazos en el caso chino ante el poder del dinero. La falta de libertad que padecen los ciudadanos chinos por la omnipresencia del Partido Comunista la sufren también colectividades nacionales enteras como en el caso de los tibetanos. El Tibet sigue ocupado por las tropas chinas, que han redoblado su represión ante la revuelta encabezadas por los lamas. Imponen su ley a sangre y fuego ante las tímidas protestas internacionales y la falta de respuesta a los sucesivos llamamientos del Dalai Lama. Los Juegos Olímpicos deben servir, al menos, como caja de resonancia de la grave situación en la que están sumidos los tibetanos. Las recientes declaraciones del presidente francés, Nicolás Sarkozy, abogando por boicotear la ceremonia de inauguración son dignas de aplauso. No es de recibo hacer grandes llamamientos en favor de los derechos humanos y la democracia mientras se da la espalda a los tibetanos para hacer negocios con el Partido Comunista chino. La solidaridad con Tibet debe extenderse como una mancha de aceite, porque apoyar esa causa es una obligación moral para todos los que creen en la libertad. Las páginas web www.tibet.com (del Gobierno tibetano en el exilio) y www.savetibet.org (de apoyo al pueblo tibetano) ofrecen más información sobre una trágica situación ante la que no cabe cerrar los ojos.      

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con lo expuesto.
Sin embargo,creo que las declaraciones del presidente Francés no son del todo sinceras,ya que por desgracia los asuntos económicos priman sobre todo a nivel internacional,sobre los derechos humanos "ajenos".Tengo entendido que Francia tiene con China interes muy fuertes en temas nucleares "civiles" y ojalá me equivoque pero si China lleva al extremo a Francia,creo que las palabras del presidente Francés quedarán en agua de borrajas.
OJalá me equivoqué.

Joseba Arruti dijo...

Tienes razón en que al final Sarkozy también defenderá lo suyo pero, al menos, en un escenario de silencios vergonzosos es el único que ha levantado la voz.