sábado, abril 19, 2008

Voces contra Mario Iceta

El nombramiento del guerniqués Mario Iceta como obispo auxiliar de Bilbao ha sido acogido con críticas por parte de algunos sectores de la Iglesia vizcaína y, en consecuencia, también en algunas esferas políticas muy concretas. Se le censura por ser, al parecer, cercano a las tesis del cardenal Rouco Varela, presidente de la Conferencia Episcopal española, y por no representar lo que algunos consideran que debe caracterizar al episcopado vasco. Hablan así, a la ligera, quienes no conocen a Iceta más que de oídas, porque todos aquellos que sí son cercanos a él coinciden en destacar su talla humana, su cercanía a los más desfavorecidos, un conocimiento exhaustivo de la situación en Euskadi, su labor como cirujano puntero y su enorme preparación teológica y pastoral. Resulta cuando menos paradójico que se considere ajeno a la Iglesia vasca a alguien nacido y criado en Gernika, con el euskera como lengua materna y que hace alarde de vasquidad allá donde va. Es de esas personas que proyectan una imagen positiva de lo vasco, como atestigua el cariño que se ha ganado a pulso entre sus hasta ahora feligreses de Córdoba. A veces, demasiadas veces, en Euskadi la mezquindad y la cortedad de miras se imponen frente a las visiones abiertas e integradoras. Iceta está siendo atacado por quienes hablan sólo desde la ideología y, además, sin conocimiento de causa, ya que es respetuoso con todas las sensibilidades políticas democráticas del país y entre sus más allegados se encuentran personas muy conocidas en el mundo nacionalista vizcaíno. Los púlpitos no deben servir para hacer política y a los curas y obispos sólo hay que exigirles que sean cumplidores en el ámbito que les corresponde, respetando, evidentemente, la sociología del lugar en el que desarrollan su misión pastoral. Con su trabajo del día a día Iceta acallará muchas voces críticas que vienen actuando por puro mimetismo producto de intereses particulares. Tiempo al tiempo.     

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nadie ha hablado contra Iceta, sino sobre el método de elección de obispos, rompiendo la tradición de la diócesis.

Nadie ha dado datos de sus padres, de su euskera, de sus estudios, de los legionarios de Cristo... Se le ha tratado con respeto. Las críticas han sido sobre el procedimiento.

El tema no es mitificar al obispo. Los que han contado medias verdades o han ocultado datos, ellos sabrán el motivo. No te enteras Arruti!