lunes, mayo 05, 2008

Sólo queda Rajoy

Se va Acebes. De los más cercanos colaboradores de Aznar sólo queda ya el propio Rajoy al frente del PP. Si el fracasado candidato a la presidencia del Gobierno se obstina en continuar como forma de preservar la unidad de su partido, se equivoca; por ser las tensiones que está provocando su actitud al menos tan agudas como las que generaría el anuncio de su retirada y la posterior carrera sucesoria. También se equivoca si lo hace por pretender dar frescura al mensaje del PP y hacerlo virar hacia el centro reformista que le llevó a la victoria electoral de 1996, porque carece de credibilidad para encabezar esa operación después de haber sido la cabeza más visible de la estrategia de máxima crispación de los últimos cuatro años. Lo mejor que le puede ocurrir al PP, y por ende a la lógica de la alternancia en el poder que debe caracterizar a cualquier país democrático, es que sus actuales dirigentes abran un amplio debate interno sobre la orientación de futuro del partido y que un nuevo liderazgo, sin hipotecas del pasado, modere los mensajes y haga olvidar la exacerbación pretérita. No es una operación sencilla en una formación política que es mucho más plural de lo que cabe imaginar a la vista de lo aparente. Pero aunque no sea fácil sí es inaplazable. Si el próximo congreso cierra el debate en falso, las heridas se reabrirán pronto y un liderazgo cuestionado no será capaz de hacer frente a la erosión interna. El malestar de muchos militantes y simpatizantes ha alcanzado cotas que imposibilitan soluciones provisionales y cortoplacistas. Rajoy es parte del pasado del PP, no de su futuro.

No hay comentarios: