domingo, junio 08, 2008

Atentado contra El Correo

La banda terrorista ETA ha atentado esta pasada madrugada contra las instalaciones de la rotativa del diario El Correo, en Zamudio. La cincuentena de trabajadores que a esas horas cumplía con sus quehaceres no ha sufrido daños personales de milagro, pero todos coinciden en que se han llevado un susto tremendo por la fuerte explosión, que ha derribado parte de la fachada del recinto. ETA ha demostrado con creces que es acérrima enemiga de la voluntad democráticamente expresada de los ciudadanos vascos. Lo es cuando extorsiona, amenaza y asesina ante la repulsa general. Lo es, por supuesto, cuando coloca en su punto de mira a personas que pertenecen a partidos políticos y han sido elegidas por sus conciudadanos para representarles. Y lo es, sin duda alguna, cuando arremete contra la libertad de expresión que la izquierda abertzale, mintiendo una vez más, tanto dice defender. En ocasiones anteriores ETA ha asesinado a profesionales del ámbito periodístico como José Luis López de Lacalle o Santiago Oleaga, o ha atentado contra ellos, como en los casos de Gorka Landaburu o Juan Francisco Palomo y Aurora Intxausti, o los ha amenazado mediante carta o en su boletín interno, como en varios casos más. El Correo no es un periódico cualquiera en Euskadi. Es el que la gran mayoría de ciudadanos vascos, y vizcaínos en particular, eligen cada mañana. Es la cabeza visible de un gran grupo mediático como Vocento, que ha destacado siempre por su buen hacer. Con el atentado de esta noche, ETA no sólo agrede a un medio de comunicación, con lo gravísimo que eso es. Vulnera también el derecho de todos sus lectores a ser informados a través del medio que elijan sin que nadie coarte esa comunicación. La situación de muchos periodistas en Euskadi es penosa. Se trabaja sintiendo de forma constante el aliento de ETA y de su entorno en la nuca. Hoy es un día para volver a recordarlo y para solidarizarse con todo el afecto del mundo con El Correo y con todos y cada uno de sus trabajadores. Su presencia y su éxito cada día en los quioscos es la mejor forma de hacer frente a los violentos, a quienes quieren una Euskadi en la que únicamente ellos puedan opinar libremente.   

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como redactor de ese medio, se agredece el post, Joseba. Como seguidor de este blog, no esperaba menos. Un saludo.