martes, septiembre 23, 2008

Lecturas (Los girasoles ciegos)

Alberto Méndez nos legó un único libro pero, sobre todo, un libro único, una auténtica joya de la literatura española del siglo pasado. Le bastaron 155 páginas para condensar, con maestría poco usual, la pavorosa realidad de la posguerra civil. "Los girasoles ciegos" ha sido, desde su publicación, una novela de culto, y ahora conoce un nuevo tiempo de esplendor en las librerías gracias a la adaptación que de la misma ha hecho para el cine el director José Luis Cuerda. A través de cuatro historias, vinculadas por el dolor, por la penalidad, por la falta de horizontes, el libro destripa el desgarro humano provocado por una crueldad caprichosa y arbitraria, en un contexto en el que el miedo lleva al límite a las personas y marca su conducta en términos absolutos. La inteligencia y la libertad derrotadas por el fanatismo y la brutalidad. Méndez se vale del trazo más fino, del que está hecha siempre la mejor literatura, para reflejar una realidad descarnada, cainita, maniquea. Es, en definitiva, una novela imprescindible para recordar y para reflexionar, para estremecerse. Para hacernos sentir. Algo que sólo está al alcance de los mejores escritores.

La frase: "Los defensores de la República hubieran humillado más al ejército de Franco rindiéndose el primer día de la guerra que resistiendo tenazmente, porque cada muerto de esa guerra, fuera del bando que fuera, había servido sólo para glorificar al que mataba. Sin muertos, dijo, no habría gloria, y sin gloria, sólo habría derrotados"

Ficha técnica:
Título: Los girasoles ciegos
Autor: Alberto Méndez
Páginas: 155
Edita: Anagrama (2008)

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