lunes, noviembre 10, 2008

EA baila sola

Eusko Alkartasuna ha hecho oficial su decisión de concurrir en solitario a las próximas elecciones autonómicas de marzo. No causa sorpresa que se haya decantado por esta opción, dada a conocer 'sotto voce' hace semanas a gente de confianza, pero sí refleja a la perfección la falta de realismo político de esta formación. Desde que EA optó por conformar la coalición con el PNV -en las municipales y forales del 99, primero, y en las autonómicas de 2001, después- ha sido un partido claramente sobrerrepresentado a nivel institucional. No habrá demasiados partidos en Europa que alcancen semejante visibilidad en los círculos de poder con tan pocos afiliados y votantes. Pero EA no sólo ha gestionado. También ha logrado en este tiempo una notable capacidad de influencia en la orientación política del Gobierno vasco, condicionando de forma clara determinadas actuaciones. A pesar de ello, la formación de Unai Ziarreta se aleja ahora de los jeltzales por considerar que no son suficientemente incisivos en los planteamientos soberanistas. Con poco más de un 4% de los votos en Álava y en Bizkaia, y un sector crítico proclive al pragmatismo que es mayoritario en Gipuzkoa, justo donde obtiene más votos, EA aspira a "liderar" el soberanismo. La polarización entre las opciones de Ibarretxe y López en las elecciones vascas y la identificación plena de sus bases electorales con la figura del lehendakari pueden dejar a EA en pañales, sin posibilidad alguna de liderar nada que no sea su propio harakiri. Importantes dirigentes de este partido se felicitaban hace poco de que el mandatario vasco repitiera como candidato al frente del PNV, por considerarlo una "garantía" para mantener el rumbo pasado y actual del Ejecutivo de Vitoria en materia de autogobierno. Pocos días después, esa garantía parece haber caducado y se pone en duda la pureza soberanista de sus antiguos compañeros de fórmula. EA siempre ha sido un partido muy dado a exagerar sus diferencias respecto a los jeltzales y ha dado buenas pruebas de su querencia por lo simbólico y lo vacuo pero, en esta ocasión, la suma de ambos factores le puede condenar al ostracismo. El resultado de esta apuesta se verá durante la noche electoral, aunque, a priori, la decisión de EA sólo puede explicarse desde la ceguera ante la situación real de Euskadi. Uno de los grandes males del nacionalismo vasco es el complejo que muchos sectores del ámbito democrático padecen frente a la izquierda abertzale, por considerar a ésta la más auténtica y comprometida. No en vano, EA gobierna en algunos ayuntamiento junto a ANV mientras ETA sigue actuando, e incluso ha puesto algún que otro municipio con mayoría relativa del PNV en manos de la izquierda radical. Presentarse como campeón del soberanismo es lícito, pero EA parece no querer darse cuenta ni de su verdadero tamaño ni de la compleja realidad del país. Un pluralismo al que, por cierto, sólo se puede responder desde la transacción y el acuerdo y no desde la carrera por la pureza en los planteamientos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Coincido en el análisis. Diría más, quien reclama la "pureza" en la defensa del soberanismo y la "confrontación democrática" contra el Estado, quien quiere crear un "gran polo soberanista" no se sabe con qué formaciones o personas individuales ("con aquellas que estén dispuestas a dar pasos hacia la paz, la justicia y la democracia", discurso cómodo siempre para HB), quien hace esto está traicionando a la base social que sustenta este partido ya que ésta representa a un nacionalismo histórico que poco tiene que ver con los nuevos postulados (cada vez más al desnudo)que proclama la dirección de EA. Este partido político está muy lejos de lo que pretendió en su constitución: dinámico en su vida interna, vanguardia en la formulación del nacionalismo y socialdemócrata en sus propuestas económicas y sociales.

XABIER INTZA dijo...

Me equivoqué,se impuso la aventura al sentido común y ahora sólo falta ver como termina todo.
La primera reflexión es evidente,la ley electoral castigará en este nuevo panorama a PNV y EA,pero.....castigarán de igual modo los votantes el resultado global de la operación?.Esto está por ver,y observando por donde respira López (sus asesores) estos últimos días,no las debe de tener todas consigo (como sería de esperar).
López dice que todo esto está calculado,por una parte EA se hace con los votantes mas "radicales" y por otra el PNV refuerza perfil "moderado" y recupera supuestos votos perdidos debido a los ultimos años (consulta,derecho a decidir....).Evidentemente la estrategia "común" entre EA y PNV que intenta deslizar López en este tema no es sino una jugada electoralista (una mas) de los asesores del SR López que intenta anclar al PNV en la radicalidad que es lo que le interesa al mismo López,pero poco o nada tiene de real.Otra cosa es que la decisión de EA tenga como derivada lo que temen los asesores del SR López.
En fín,en este barrizal que es la política vasca todo puede ser,incluso un movimiento postrero de Batasuna que si algo ha demostrado es "imaginación" a la hora de adquirir protagonismo y hacerse ver,logicamente,conocida la inquina de Batasuna al PNV,cualquier movimiento iría en la dirección de perjudicar o condicionar a este de uno u otro modo utilizando a EA como "tonto útil" y sin perder de vista a ETA que también gusta de intervenir en campaña dando patadas al PNV en el "culo" de los que al final,politicamente,salen beneficiados.Ya lo hizo las pasadas elecciones con resultados óptimos bajo su macabro y criminal punto de vista,claro.