miércoles, enero 14, 2009

1 de marzo, elecciones

La convocatoria de elecciones para el próximo 1 de marzo no puede ser más acertada. Tras la aprobación de los presupuestos y de la batería de medidas extraordinarias para afrontar la gravísima crisis económica, no tenía sentido alargar de forma artificial, y aunque sólo fuera por unas pocas semanas, una legislatura que ya está totalmente agotada. La coincidencia con los comicios gallegos habrá sido bien sopesada, seguro, por el lehendakari y sus asesores pero su trascendencia será más simbólica que real. Sin ninguna perspectiva legislativa ni política importante por delante, el Gobierno tripartito se estaba convirtiendo en foco de tensiones y de movimientos partidistas con un puro objetivo electoral, máxime desde que Eusko Alkartasuna anunciara su intención de concurrir en solitario a la cita con las urnas. Desde ese punto de vista, el desgaste innecesario al que se veía sometido el Ejecutivo de Ibarretxe aconsejaba una convocatoria rápida. La previsión de que el juicio al que iban a verse sometidos el propio lehendakari y los máximos dirigentes del PSE-EE se alargara todo el mes de enero y pudiera beneficiar electoralmente al primero también ha podido pesar en el minúsculo adelanto electoral. En consecuencia, la abrupta suspensión del mismo habrá trastocado esos planes. Ya sin ese tipo de distorsiones en el calendario, el PNV y el PSE-EE deben afinar ahora al máximo sus respectivas estrategias. Los jeltzales, agitando el fantasma de una hipotética colaboración postelectoral entre socialistas y populares y llamando al voto útil y crítico del nacionalismo vasco para frenar esa posibilidad. Para Patxi López se trata, por el contrario, de transmitir tranquilidad a todos aquellos que pudieran temer cambios bruscos en la política cultural, lingüística o educativa en perjuicio del euskera y de presentarse como aglutinador de sensibilidades. El PNV necesita hacer creíble un nuevo horizonte político que ilusione y movilice al electorado nacionalista tras las frustraciones del Plan Ibarretxe y la Ley de Consulta y al PSE-EE le puede bastar con no asustar a nadie. Nunca antes una campaña habrá incidido más en el resultado final de unas elecciones vascas, habida cuenta del actual empate técnico que anunciaban algunas encuestas recientes. 

1 comentario:

XABIER INTZA dijo...

La capacidad de asustar de López es directamente proporcional a su capacidad de ilusionar,lo cual no quiere decir que no haya una parte importante de esta sociedad que por una u otra razón están empeñados en desalojar al PNV y-en este caso circunstancialmente-a Ibarretxe de la lehendakaritza.Desde UPD hasta Batasuna pasando por el PSE y el PP,desde "el correo" o "la razón" hasta "GARA" pasando por el "diario vasco ó "el país",desde "esait" hasta Paco LLera y desde la UGT hasta la dirigencia de ELA.En definitiva,hay muchísima gente "ilusionada" con hacer morder el polvo al PNV y a Ibarretxe,mucha de esa gente votará "útil" para conseguir el objetivo,otros maniobrarán de manera que su movimiento perjudique de una u otra manera al PNV y otros se encargan de elegir el titular conveniente y despreciar el inconveniente.La marea a la que alude López está en marcha,es real y está haí,pero hasta Paco LLera sabe que algo no cuadra,que algo no funciona cuando tras 10 años de desgaste,un plan y una consulta mal gestionada y convenientemente utilizada por los adversarios resulta que el lehendakari de los "pájaros y flores",el del "raca,raca" el "problema" tiene una preferencia del 50% contra el 23% del candidato López que lleva 8 meses en campaña con viento y "jaleo" medíatico a favor.Mas del 70% de los encuestados creen que el PNV ganará las elecciones,un 6% mas que en mayo y un 14% cree que ganará el pse,3% menos que en mayo.Un 33% quiere que el PNV gane,igual que en mayo,un 20% el pse,un 5% menos que en mayo.Capítulo aparte merece la bajada en intención directa desde mayo hasta noviembre para el PP(casi a la mitad) y para el PSE que convenientemente cocinada pasa inadvertida en ambos casos pero que haí está.
A lo que estábamos,en el PSE saben todo esto,saben que la gente no se cree que puedan ganar,saben que prefiere a Ibarretxe de lehendakari y saben que desde mayo hasta ahora su línea no es ascendente,es descente y al euskobarómetro me remito ante afirmaciones en contra que nadie sabe en que se sustentan.Consecuencia de todo esto son las declaraciones de Pastor de que van a ganar en los tres territorios y ese discurso triunfalista de López y la dirigencia socialista,les va las elecciones en ello,tienen que convencer a la gente de lo que no está convencida y el tiempo juega en su contra ya que Ibarretxe está entrando en campaña y Zapatero tiene el 10 de febrero una comparecencia en el congreso que-no hay mas que ver la reacción de Jaúregi-puede ser el comienzo de un serio deterioro en su imagen.
Desde el PNV el mensaje que ya se está lanzando es claro y compartido con Ibarretxe;prioridad,hacer frente a la crisis.Cualquier cosa puede pasar,puede ser que la "marea" antiPNV cuaje y esta "tormenta perfecta" en contra de EAJ barra las aspiraciones de Ibarretxe (con el permiso del PP).Puede que ETA (diós no lo quiera)decida entrar en campaña y desbarate la campaña inclinando la balanza como ya lo hizo en una cita anterior.Puede que Batasuna consiga de alguna manera que sus votos entren en juego....Puede que se imponga la máxima de la incoveniencia de las mudanzas en época de crisis o puede que Ibarretxe vuelva a dar la campanada dejando sin "almax" las farmacias de euskadi...y de toda España.Para ser sincero,esto es lo que me gustaría pero no apostaría por ningún escenario para el día 2,lo que si creo es que el resultado no va a ser tan ajustado como lo pintan,lo que no sé es para que lado.